Plantas mediterráneas para el jardín: las que tengo y las que veo en el campo

Si vives en un clima de veranos largos y calurosos, inviernos suaves y lluvias que llegan cuando quieren, las plantas mediterráneas son tus mejores aliadas. Están hechas para esto: aguantan el sol, el calor y la sequía, y piden muy pocos cuidados.

En mi jardín tengo muchas, y otras tantas las veo crecer solas en los campos de alrededor o cultivadas en jardines vecinos. En este artículo te cuento cuáles son, cómo me van y también qué plantas de fuera se han adaptado tan bien a nuestro clima que parecen de aquí (aunque no lo sean).

¿Te animas a llenar tu jardín de plantas que no te darán disgustos? Vamos allá.

Qué tienen en común las plantas mediterráneas

Las plantas mediterráneas son las que crecen de forma natural alrededor del mar Mediterráneo. Han aprendido a sobrevivir a veranos secos y calurosos, y se nota en su aspecto:

  • Hojas pequeñas, duras o plateadas, como las del olivo, el romero o la cineraria, que pierden menos agua y reflejan el sol.
  • Muchas son aromáticas: esos aceites que huelen tan bien también las protegen del calor.
  • Raíces profundas, que buscan la humedad lejos de la superficie.
  • Un suelo que drene bien: soportan mejor la sequía que el encharcamiento. Si tu suelo es arcilloso como el mío, mejora el drenaje antes de plantar (te lo cuento en cómo mejorar el drenaje de un suelo arcilloso).

Por eso, si tienes que recordar una sola regla para cuidarlas, que sea esta: en el jardín mediterráneo, mejor quedarse corto de agua que pasarse.

Olivo podado en nubes junto a una mesa y sillas de madera en un jardín mediterráneo, con una cica, macetas de suculentas, el seto y pinos al fondo
Mi olivo, podado en nubes, preside el rincón de la terraza. | Img: Guía de Jardín

Árboles mediterráneos

Olivo (Olea europaea)

El árbol mediterráneo por excelencia. Aguanta sequía, calor y suelos pobres, vive muchísimos años y queda precioso tanto en el suelo como en una maceta grande. El mío tiene más de 30 años: lo planté justo un año antes de que naciera mi hija, y los he visto crecer a los dos, cuidándolos a ambos. Es una de sus plantas preferidas, porque de niña trepaba a sus ramas. Cuando reformé el jardín, fue una de las plantas que quise conservar sí o sí, así que lo trasplantamos a su nueva ubicación, donde sigue tan feliz.

Ciprés (Cupressus sempervirens)

Esa silueta estrecha y alta que marca el paisaje mediterráneo. Va muy bien como pantalla o para dar verticalidad (te cuento su historia en el ciprés mediterráneo). En mi jardín, en lugar de ciprés, tengo thuja, que cumple la misma función de pantalla verde, aunque no es mediterránea: viene de Norteamérica o de Asia, según la especie.

Cítricos: naranjos y limoneros

Un dato curioso: no son mediterráneos de origen, vienen de Asia, pero llevan tantos siglos aquí que son parte del paisaje. Yo tengo un naranjo plantado en el suelo (limoneros no, pero los veo en casi todos los jardines vecinos), y mi consejo es vigilar la clorosis: si las hojas amarillean con los nervios verdes, le falta hierro (te lo explico en clorosis férrica).

Palmeras

La única palmera autóctona de Europa es el palmito (Chamaerops humilis): baja, resistente y perfecta para jardines pequeños. La datilera (Phoenix dactylifera) viene del norte de África y Oriente Próximo, aunque está muy unida a nuestro paisaje. Las dos crecen en jardines cercanos al mío, y de hecho una palmera me ha germinado sola en el jardín. Ahora la estoy cuidando, a ver hasta dónde llega. Todavía es tan pequeña que no sé de qué especie es: ya te contaré.

Rincón de mi jardín mediterráneo con el olivo, agapantos, altea, petunias y cineraria junto al seto
Agapantos, altea y petunias a los pies del olivo, con la cineraria poniendo el toque plateado. | Img: Guía de Jardín

Arbustos y aromáticas mediterráneas

Romero (Salvia rosmarinus)

Sí, has leído bien: hace unos años los botánicos pasaron el romero al género de las salvias. Para nosotros sigue siendo el romero de toda la vida: florece en invierno, cuando casi nada lo hace, y las abejas lo adoran.

Laurel (Laurus nobilis)

Mediterráneo de pura cepa. En mi antiguo jardín tuve un par plantados en el suelo, a pleno sol, y se daban genial: los recortaba con forma redondeada y quedaban preciosos. Además, nada se desperdiciaba: las hojas que quitaba al podar las secaba y las usaba para cocinar: un arbusto decorativo que, encima, te llena la despensa. Ahora tengo uno en forma de arbolito, en una maceta grande, y va bastante bien aunque recibe menos horas de sol.

Eso sí, lleva varios años en la misma maceta, así que tengo pensado darle un cambio este invierno, a finales de febrero o en marzo, justo antes de que empiece a brotar. Dudo entre pasarlo a una maceta 5–10 cm más ancha o dejarlo en la misma, recortarle un poco las raíces del contorno y renovarle el sustrato, algo que el laurel aguanta muy bien y que lo mantiene sin crecer de más. Ya te contaré qué elijo.

Lavanda (Lavandula)

No puede faltar. Pide sol, poco riego y un suelo que no se encharque; si la riegas de más, se pudre. También tiene usos fuera del jardín: te los cuento en remedios naturales con lavanda.

Salvias

Tengo muchas variedades y son de mis plantas favoritas (aquí tienes algunas de las salvias de mi jardín). Un apunte: la salvia de cocina (Salvia officinalis) es mediterránea, pero muchas de las ornamentales que vemos en los viveros, como Salvia microphylla o Salvia greggii, vienen de México. Da igual: aquí se dan de maravilla.

Teucrium (Teucrium fruticans)

Me gusta porque es una planta con mucha estructura. Yo lo voy formando en esfera y parece una gran bola gris que, en primavera y verano, se llena de pequeñas flores azul pálido. Es un arbusto de hojas plateadas muy resistente a la sequía y al viento. Admite poda, así que sirve también para setos bajos. Te lo cuento todo en Teucrium fruticans.

Nepeta y mentas

La nepeta la tengo en el suelo, al pie de los rosales, y florece meses con muy poca agua. Las mentas son otra historia: la menta piperita la tengo en maceta porque se extiende muchísimo, y te recomiendo hacer lo mismo si no quieres que se adueñe del parterre.

Adelfa (Nerium oleander)

A la adelfa la ves en las ramblas y en las medianas de las carreteras, y no es casualidad: aguanta calor, sequía y suelos pobres, y florece todo el verano. Eso sí, es muy tóxica, ojo si hay niños o mascotas (plantas tóxicas para mascotas). Yo la tengo y, a pesar de su toxicidad, nunca he tenido ningún problema ni con los niños ni con nuestra perrita: parece que nunca les ha llamado la atención.

Cineraria marítima (Jacobaea maritima)

Su follaje plateado ilumina cualquier rincón y aguanta el sol sin despeinarse. Te cuento más en cineraria marítima.

Margaritas rosas con el centro amarillo en flor en mi jardín
Margaritas rosas en plena floración. | Img: Guía de Jardín

Vivaces, flores y bulbos mediterráneos

Aliso (Lobularia maritima)

Pequeño, perfumado y de los que se resiembran solos. Lo tengo en macetas de la terraza; he probado el blanco y el violeta, y el blanco es el que mejor me va. Te lo cuento todo en Lobularia maritima.

Valeriana roja (Centranthus ruber)

A la valeriana roja la ves creciendo en muros y grietas sin que nadie la riegue, y eso lo dice todo. Forma unas espigas de flores espectaculares y solo tiene una pega: es muy prolífica y se esparce sola por otros rincones del jardín. Aun así, vale la pena.

Alliums

Muchas especies de Allium son mediterráneas, y sus bolas moradas son de lo más vistoso de la primavera. Se plantan en otoño: tienes más en alliums y en 10 bulbos de otoño.

Violetas y pensamientos

La violeta de olor (Viola odorata) es de aquí, y junto con los pensamientos (Viola × wittrockiana) son mi forma de tener color en invierno, cuando el resto del jardín descansa.

Las margaritas de nuestros campos

En primavera los campos y las cunetas se llenan de margaritas silvestres. Las más típicas son la margarita de campo (Glebionis coronaria), amarilla o blanca con el centro amarillo; la estrellada marítima (Asteriscus maritimus), baja y amarilla, de la costa y las rocas; la pallenis (Pallenis spinosa), de campos secos; y la maravilla silvestre (Calendula arvensis), naranja, que florece casi todo el año. Las margaritas que solemos tener en el jardín, en cambio, vienen casi todas de fuera (te lo cuento más abajo).

Cola de burro cayendo de una vasija de barro tumbada sobre grava roja, junto a otras suculentas en maceta en mi jardín de plantas mediterráneas
La cola de burro (Sedum morganianum) «derramándose» de una vasija tumbada sobre la grava. | Img: Guía de Jardín

Gramíneas y suculentas

Esparto (Macrochloa tenacissima)

La gramínea mediterránea más nuestra: con ella se han hecho cestos, cuerdas y suelas de alpargata durante siglos. En el jardín forma matas densas que se mueven con el viento y aguantan la sequía como nadie. A mí me encanta por su movimiento y por sus típicas espigas. Un truco: para que no quede enmarañada y feucha, la peino con las manos de vez en cuando y voy quitando algunas espigas secas.

Festuca glauca y carex

La festuca glauca (Festuca glauca) es europea y forma bolitas de un azul plateado precioso para los bordes. Los carex aportan matas bajas que no necesitan casi nada. Tienes más ideas en 20 gramíneas ornamentales para el jardín.

Suculentas

Aunque la mayoría vienen de África y América, son perfectas para el clima mediterráneo. Un aviso que aprendí por las malas: en mi suelo arcilloso he perdido suculentas por encharcamiento. Si tu suelo retiene el agua, mejor en maceta o en una zona con buen drenaje, con grava o arena gruesa.

Las que veo en los campos de alrededor

No todo lo mediterráneo lo tengo en casa. Basta con salir a pasear por los campos cercanos para ver plantas que nadie riega ni cuida, y que están estupendas:

  • Lentisco (Pistacia lentiscus): arbusto de hoja perenne, verde oscuro y brillante, que aguanta lo que le eches. Muy buena opción para setos naturales.
  • Jaras (Cistus): sus flores parecen de papel arrugado, blancas o rosas, y llenan el monte en primavera. Te cuento más en la jara, una planta mediterránea.
  • Genistas: de flores amarillas en primavera. Yo tuve una en maceta y no me fue bien; en cambio, en el campo crecen solas (mira sus flores de genista silvestre). Está claro que lo suyo es el suelo, con espacio para las raíces.

Y una historia triste: las chumberas (Opuntia), que antes abundaban en los campos de mi zona, se han muerto casi todas. No eran mediterráneas, venían de México, pero llevaban siglos aquí. Las ha matado la cochinilla del carmín (Dactylopius opuntiae), una plaga que se detectó en España en 2007 y que ha arrasado las chumberas del sur y del sureste.

Caléndulas naranjas y bocas de dragón blancas junto al camino de baldosas de la entrada de casa
Caléndulas (Calendula officinalis) y bocas de dragón (Antirrhinum majus) alegrando la entrada de casa. | Img: Guía de Jardín

Plantas de fuera que se adaptan al clima mediterráneo

Aquí viene la sorpresa: muchas de las plantas que asociamos con el jardín mediterráneo vienen de otras zonas del mundo con un clima parecido, como Sudáfrica, México o Australia. ¿Que no son «de aquí»? Cierto, pero se dan tan bien que en mi jardín conviven con las mediterráneas sin ningún problema.

PlantaDe dónde vieneEn mi jardín
Perovskia (Salvia yangii)Asia centralLa descubrí en la Provenza; en maceta no me fue bien, en el suelo cada año está más grande
Gaura (Oenothera lindheimeri)NorteaméricaMe encanta cómo se mueve con el viento, y es durísima
Erigeron (Erigeron karvinskianus)MéxicoSus margaritas blancas se vuelven rosas; facilísima de multiplicar
OsteospermumSudáfricaMuy florífera
Euryops (Euryops pectinatus)SudáfricaUn arbusto precioso de flores amarillas, muy resistente
Pelargonios (geranios de balcón)SudáfricaFlores muy bonitas, pero sucumben a la mariposa del geranio
Plumbago (Plumbago auriculata)SudáfricaFlores azules muy llamativas; lo que no me gusta es que son muy pegajosas. También ha tenido clorosis
Agave attenuataMéxicoLa suculenta más bonita de mi jardín (ojo, no aguanta heladas)
Lippia (Phyla nodiflora)Regiones cálidas de todo el mundoSustituye a mi césped: la riego dos veces por semana y la corto cada quince días.
Rosal The FairyHíbrido inglésDe los pocos rosales que me van bien. Flores pequeñas encantadoras.
Trachelospermum (Trachelospermum jasminoides)China y JapónCubre una tapia altísima; propenso a la clorosis
Buganvilla (Bougainvillea)SudaméricaLa tengo desde la reforma del jardín y va muy bien: la guío sobre el muro del fondo y suele estar llena de flores
Jazmín (Jasminum)AsiaLo tuve antes y he repetido, porque me encanta su aroma
AbeliaChina (híbrido)Florece a finales de verano y luego quedan sus cálices rojizos todo el otoño y parte del invierno; ha tenido algo de clorosis
Evónimo (Euonymus japonicus)JapónFormando una bordura baja
Nandina (Nandina domestica)China y JapónEn maceta, sin problemas; después de la floración da pequeñas bayas rojas
Hierba luisa (Aloysia citrodora)SudaméricaEn el suelo; de las favoritas de mi madre por su aroma
Dondiego de noche (Mirabilis jalapa)MéxicoEn el suelo, en maceta, donde quieras.
Ojo de poeta (Thunbergia alata)África orientalQueda ideal junto al trachelospermum, florece toda la temporada
Pentas (Pentas lanceolata)África tropicalComo flor de temporada, aunque algunas me han durado varios años
Alegrías (Impatiens walleriana)África orientalEn sombra, como flor de temporada, aunque algunas han durado años; cómo hacer esquejes
Ficus benjaminaAsia tropicalLo compré pequeñito y ha crecido muchísimo, en maceta y en el exterior
Helecho espada (Nephrolepis)TrópicosEn zonas de semisombra

Las de las últimas filas (alegrías, helechos, ficus) no son plantas de sol y sequía: en mi jardín ocupan los rincones de sombra o las macetas, donde puedo regarlas un poco más. También tuve una cica (Cycas revoluta, del sur de Japón) preciosa, pero tras la reforma del jardín ya no me cabía.

Cuándo plantar las plantas mediterráneas

El mejor momento es el otoño. La tierra aún está templada, llegan las primeras lluvias y la planta tiene todo el invierno y la primavera para echar raíces antes de su primer verano. Si tienes dudas sobre qué elegir, te hablo más de esto en qué plantar en otoño. La segunda opción es a finales de invierno o principios de primavera. Lo que nunca, nunca, nunca haría es plantar en pleno verano.

Errores que conviene evitar

  • Regar de más. ¿Poco riego, estarás pensando, y la planta no se secará? Una vez arraigadas, las mediterráneas mueren antes por exceso de agua que por falta. Yo riego por goteo, en profundidad y espaciado: en pleno verano, cada dos días como mucho.
  • Plantar en un suelo que se encharca. Si tu tierra es arcillosa, mejora el drenaje antes de plantar.
  • Abonar demasiado. Están acostumbradas a suelos pobres; con un poco de materia orgánica en otoño tienen de sobra.
  • Mezclar plantas con necesidades de riego distintas. Agrupa las que beben poco por un lado y las que piden más por otro, así no tendrás que regarlas igual.

Si quieres dar un paso más y hacer un jardín que casi no necesite riego, te interesa jardines áridos.

Preguntas frecuentes

¿Qué plantas mediterráneas necesitan menos agua? El romero, la lavanda, el teucrium, el lentisco, el esparto y la cineraria. Una vez arraigadas, en muchos jardines aguantan casi solo con la lluvia.

¿Se pueden cultivar en maceta? Sí, la mayoría. Usa macetas grandes, con agujeros de drenaje y un sustrato que no retenga demasiada agua. Ten en cuenta que en maceta sí necesitan riego regular en verano.

¿Funcionan en climas que no son mediterráneos? En zonas de inviernos fríos y húmedos les cuesta más: lo que peor llevan es la combinación de frío y suelo encharcado. Plántalas en el sitio más soleado y mejor drenado que tengas.

¿Cuál es la planta más típica del jardín mediterráneo? Si tengo que quedarme con una, el olivo. Y si es un arbusto, el romero.

¿Y tú, qué plantas mediterráneas tienes en tu jardín? ¿Alguna que no aparezca aquí y que te funcione de maravilla? Cuéntamelo en los comentarios.

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