Podría ser el sendero de una cottage inglesa: el esquema de colores, las texturas, ese aire silvestre y romántico de masa vegetal donde los tonos contrastan y las formas arquitectónicas aportan interés. Todos los indicios apuntan a un jardín inglés, hasta que la mirada descubre al fondo la fachada blanca y albero tan típica de las solariegas casas sevillanas. Estamos en la provincia de Sevilla y es la mano de Fernando Martos la que otorga carácter a este vergel andaluz, trasladando, como pocos, la esencia de la jardinería inglesa a nuestro país.

Tan importante como el estudio de técnicas de jardinería y diseño del paisaje es la formación experimental y así, tras formarse en la escuela de diseño Castillo de Batres en Madrid, Fernando se trasladó a Yorkshire, Inglaterra, para trabajar en los jardines de Newby Hall y adquirir la destreza del trabajo de campo, descubriendo un universo de especies vegetales y su comportamiento a lo largo de las estaciones. Una experiencia enriquecedora que trasladó al jardín familiar en Estepa, Sevilla, con el reto de conseguir un jardín exuberante, bello y fresco, en una región de veranos calurosos y secos.

Es sencillo encontrar similitud con maravillosos jardines ingleses, pero no pretendo comparar, tan solo destacar el trabajo de Fernando en nuestro país donde, salvando la cornisa Cantábrica, el clima es bien distinto al de la húmeda Inglaterra. Con conocimiento de causa y mucha creatividad, el paisajista ha conseguido un espacio verde, frondoso y lleno de flores que él mismo define como su espacio de experimentación, donde ha probado todo tipo de plantas, incluso semillas recogidas en los campos vecinos.

Arbustos, hierbas perennes y árboles crecen en armonía, tanto en el sentido ornamental como en el de necesidades vitales. No es un jardín seco, pero sí bastante tolerante a la sequía que se puede mantener con riegos espaciados siempre que sean profundos. Cuenta, además, con un huerto que proporciona verdura fresca para la cocina. ¿Se puede pedir más?

Para mí este jardín tiene un encanto especial, probablemente se deba a ese carácter experimental que le atribuye Fernando y que yo veo con cercanía, como desearía que fuera mi propio jardín. Fernando ha realizado otros muchos proyectos a lo largo de nuestra geografía y siempre con el reto de la sostenibilidad y ahorro de recursos, una preocupación indispensable cuando el agua es cada vez más escasa. Podéis contemplar algunos de estos trabajos visitando la página web del paisajista www.fernandomartos.com, cosa que os aconsejo y estoy segura que disfrutareis.

Por mi parte solo me queda agradecer a Fernando que me permita compartir las fotografías de su trabajo que tanto admiro y del que todos podemos aprender muchísimo.