jardín seco, como indica su propio nombre, es un estilo de jardín que necesita poca o casi nula agua de riego. Le basta para vivir con del agua que recibe de la lluvia y, para ello, el diseño debe estar pensado utilizando plantas autóctonas del lugar donde está ubicado u otras de fuera (alóctonas) que no tengan mayores requerimientos que las nativas.

Tendemos a imaginar un jardín seco como un jardín de arena o grava, pero ésto no tiene porqué ser así. Si bien los jardines de áridos son jardines secos, no todos los jardines secos se construyen solo con esos elementos. Hay muchas plantas de bajo requerimiento hídrico que encajan a la perfección en el concepto, pueden vivir sin que apenas las reguemos. De la idea y de esas plantas quiero hablarte hoy, para que descubramos el tema en profudidad.

Qué es el jardín seco

Un jardín seco es aquel que nunca se riega. Está plantado con plantas resistentes a la sequía y generalmente lleva un acolchado de grava que se ve bonito y ayuda a retener la humedad.

El jardin seco de Beth Chatto es uno de los más famosos del mundo. Ella lo creó en 1992 para recuperar una de las zonas más ádustas de su terreno, el lugar que solía ser el aparcamiento de su casa. El terreno estaba tan seco que hasta las hierbas espontáneas que brotaban se secaban y morían.

Mucha gente viaja ahora para visitar este jardín que ha pasado de ser un trozo de suelo pobre, pedregoso y donde el agua se escurría sin penetrar en el terreno, a un espacio donde crecen plantas resistentes y bonitas.

Cómo se construye un jardín seco

El jardín seco es un tipo de jardín perfecto para plantar en suelos pobres. Para empezar es conveniente mejorar un poco el terreno incorporando un poco de compost. Pero solo un poco, si se enriquece demasiado estimularemos un crecimiento verde exuberante que necesitará más agua. No hay que cavar y remover la tierra, cada planta se debe plantar de manera individual, en un agujero al que se echa un puñado de compost en el fondo, para que las raíces se mantengan todo lo posible dentro de su propio hoyo. De este modo el crecimiento también se contiene y el requerimiento hídrico es menor.

Mantenimiento de un jardín seco

Primeros años del jardín

Aunque el jardín seco nunca se riegue, hay algunos momentos excepcionales en que necesitará algún aporte de agua. Uno de ellos es el momento de la plantación, ya que las plantas necesitarán humedad para superar el trasplante y desarrollar sus raíces en el terreno.

Una buena idea es sumergir el cepellón de la planta en agua, durante unos minutos, antes de la plantación al hoyo definitivo. Una vez plantada, la planta se riega a fondo para que el agua penetre bien el terreno. Vigilaremos las nuevas plantas para ver cómo evolucionan y una semana más tarde volveremos a regar. Es posible que a los arbustos grandes les cueste un poco más que a las plantas pequeñas extender un buen sistema de raíces, por lo que puede que necesiten un segundo riego.

Es muy importante plantar en primavera u otoño, cuando es más probable que haya humedad en el suelo.

Jardín seco establecido

El jardín seco establecido, en el que todas las plantas han superado el delicado momento de la plantación, no necesitará más agua que la que recibe de manera natural con la lluvia. Esto no quita que, en periodos de extrema sequía, procuremos a nuestras hierbas y arbustos algún riego adicional.

Las mejores plantas para el jardín seco

La principal cualidad que deben tener las plantas en este tipo de jardines es que deben ser tolerantes a la sequía. Las plantas autóctonas del lugar suelen ser bastante apropiadas pero no solo servirán esas, también se emplean mucho plantas procedentes de otros lugares del mundo siempre que su resistencia se igual o superior a las del lugar.

Las plantas de hojas pequeñas, con tonalidades plateadas y las de follaje suculento suelen ser buenas candidatas. Las plantas aromáticas son buenas opciones: romero, lavanda, tomillo, etc.; pero hay muchas otras: agapnatos, osteospermum, alliums, etc. Puedes encontrar muchos ejemplos en un par de artículos que dedicamos a estas plantas y que te recomiendo leer:

Plantas rústicas y resistentes a la sequía para un jardín sostenible

Plantas rústicas y resistentes a la sequía (II)

Acolchado del jardín seco

El acolchado, en el jardín seco, es imprescindible ya que cumple la función de mantener la humedad del suelo. Generalmente se acolcha con grava pero se puede utilizar cualquier otro material.

Grava

La grava es un material muy acorde con la estética del jardín seco que además sirve para cubrir caminos y senderos. La grava pesa y se mueve poco. Una vez extendida nos evitamos el trabajo de mantenerla en su lugar después de un día de fuertes vientos o lluvia.

Corteza de pino, paja u otros materiales naturales

El acolchado con materia orgánica es otra opción adecuada para cubrir el suelo bajo las plantas. Estos materiales, al descomponerse, se deshacen y mezclan con el suelo, por lo que habrá que reponerlos. Al ser componentes ligeros se pueden volar con vientos fuertes y llegar a los caminos u otras zonas donde no queremos que estén, darán más trabajo. Se deben poner bordillos en el suelo para retenerlos y que no terminen en los caminos.

Malla antihierbas

Tanto con grava como con otros materiales suele ser interesante para conseguir un acabado más limpio y evitar la aparición de malezas. Sin embargo tiene sus inconvenientes. Resulta incómoda cuando hay que reemplazar una planta muerta; tampoco funciona bien cuando plantamos perennes que queremos que se extienda, ya que la maya impedirá su avance; además resultará muy antiestética si por algún motivo la cada de acolchado se mueve y la tela queda al aire.

Cada uno debe valorar si desea o no poner malla antihierbas en su jardín. Yo en el mío la tengo y siempre me ha dado muy buenos resultados, podéis ve la instalación en el siguiente artículo:

Instalar grava, paso a paso

Cómo diseñar un jardín seco

En el diseño del jardín seco se pueden seguir las reglas tradicionales de jardinería occidental en que las plantas más altas se sitúan en la parte posterior y delante se colocan otras más bajas descendiendo en altura. Es un esquema típico que suele funcionar bien y verse bonito. Pero es interesante saber que hay otros métodos.

Beth Chatto, nuestra gurú en este tema, aplica los principios del Ikebana trazando una distribución en triángulos. Ikebana es una arte japonés de arreglos de plantas que parte de un principio espiritual: los tres puntos que marcan los vértices del triángulo (asimétrico, por cierto) corresponden al cielo, la tierra y la humanidad. Además, este método se centra más en la forma y la estructura que en el color.

En cada vértice se sitúa una planta de diferente altura: la más alta corresponde al cielo, la mediana a la humanidad y la bajita, normalmente una cobertora, representa la tierra. Este diseño, en conjunto, resulta muy natural y refuerza el trazado de jardín silvestre, como si no hubiera estado planificado por el hombre.

La importancia del espacio libre en el jardín seco

Para Beth Chatto, los espacios sin plantas también son importantes en el diseño de este tipo de jardines. El planteamiento es diferente al de la bordura mixta o el jardín de cottage, en donde que las plantas se ponen muy juntas para que se toquen unas con otras y rellenen todos los huecos disponibles.

En el jardín seco las plantas no se aprietan unas contra otras, cada una tiene su propio hoyo y la separación permite apreciar la forma y estructura de cada una. Se pueden poner plantas aisladas, grupos de tres y si se juntan varios grupos, cada uno está rodeado de espacio libre.

Un jardin seco no siempre es un jardín de bajo mantenimiento

Aunque parezcan la misma cosas, estos dos conceptos de jardín no siempre van unidos. Cuando la grava se instala sin malla antihierbas debajo, el acolchado crea un ambiente ideal para las semillas de malas hierbas, ya que atrapa el calor y la humedad en el suelo, y se emplea mucho tiempo desyerbando. También hay muchas plantas anuales que se autosiembran y hay que eliminarlas para que no se descontrolen y lo invadan todo.

Los jardines de Beth Chatto

Beth Chatto fue la pionera en el diseño del jardín seco. Su idea se basaba en considerar que las plantas se desarrollan y florecen mejor en su hábitat natural. Las condiciones del jardín de su casa eran todo un reto con zonas muy húmedas, pantanosas, áreas con fuerte pendiente y lugares muy secos con suelo muy pobre.

Cuando ella y su esposo, Andrew, comenzadon a crear su jardín, la jardinería se suponía que era crear borduras, macizos y parterres con césped, arbustos y herbáceas tradicionales, independientemente del lugar donde estuvieran. Chatto creó sus jardines acorde al principio de “la planta correcta en el lugar correcto”.

En su propiedad se pueden visitar cuatro jardines diferentes según el entorno y las características de la zona: el jardín de grava, el jardín de agua, el jardín pantalla y el jardín de bosque. En esta ocasión hemos dedicado nuestro texto al jardín de grava, el que cumple con los principios de jardín seco, por que nos parece un modelo de jardinería interesante, en términos de sostenibilida, en zonas con escasez de agua.