El jardín de Sparoza, una joya mediterránea en Ática

El jardín de Sparoza es un jardín mediterráneo situado Grecia, en la región de Ática, gestionado por la Asociación Mediterránea de Jardinería (AMJ). Los terrenos pertenecen al Museo de Historia Natural de Goulandris (dedicado a la preservación y exhibición de las ciencias naturales, los hábitats y la vida silvestre únicos de Grecia) porque así lo decidió su creadora Jacky Tyrwhitt en su legado. El jardín de Sparoza es un referente de jardinería sostenible y ecológica que bien merece ser más conocido fuera de Grecia.

Sparoza, un jardín mediterráneo experimental

Sparoza es un jardín experimental donde se realizan ensayos y se organizan colecciones. Cuenta con un centro de información con resultados de la observación y la práctica, custodia un importante banco de semillas, y gestiona un conjunto de ecosistemas en constante cambio. La labor de la AMJ es conseguir que este mágico lugar siga creciendo.

Jardín de Sparoza
El jardín de Sparoza en primavera

Jacky Tyrwhitt y la creación del jardín de Sparoza

La casa y el jardín de Sparoza se encuentran a poco más de media hora en coche de Atenas, en la falda de una colina baja y orientado al este. Cuando Jacky Tyrwhitt llegó a esta tierra, en la década de 1960, decidió construir aquí su casa y un jardín, a pesar de las condiciones extremas del clima. En la parcela crecían unos cuantos olivos deslucidos y abundantes plantas espinosas de garriga mediterránea y pseudoestepa. El suelo era pobre y poco profundo, el lecho de roca asomaba en varios lugares. Cuando la casa ya estuvo terminada, Jaqueline trabajó duro para crear un jardín a su alrededor.

Para hacer el jardín de Sparoza se construyeron una serie de terrazas delante de la casa. Todos los esfuerzos se centraron en esta zona. Aquí se mejoró y enriqueció el suelo dándole la profundidad necesaria para crear frondosas plantaciones. Arriba, en la colina al norte de la casa, se plantaron pinos, eucaliptos, enebros, cipreses y algarrobos para que hicieran de barrera contra el viento. Estos árboles proporcionarían sombra y protección. Pero no fue tarea fácil, para excavar unos hoyos de plantación adecuados hubo que romper las rocas usando dinamita.

Sparoza garden
El jardín de Sparoza en sus incicios, durante la década de 1960

Quién fué Jacky Tyrwhitt

Jacky era una mujer culta y polifacética, había vivido en diversos países del mundo ejerciendo su carrera urbanística y paisajística: Inglaterra, Canadá, India y finalmente Inglaterra, de nuevo, donde ocupaba un cargo en la cátedra de Urbanismo de la Universidad de Harvard. Para instalarse en el jardín de Sparoza había renunciado a una profesión notable, pero establecerse en Ática no significaba abandonar su labor intelectual.

Jaqueline formaba parte de un grupo de profesionales que, después de la Segunda Guerra Mundial y conscientes de la necesidad de nuevo diseño urbano, dieron forma al Movimiento Moderno. Continuaba escribiendo en la revista Ekistics, una publicación que fundó junto a Constantinos A. Doxiadis en 1954. Y mientras diseñaba, creaba y plantaba en su jardín de Sparoza, escribía un diario con los avances del proyecto. Un libro que se publicaría en 1998 con el título “Making a garden on a greek hillside” (Haciendo un jardín en una ladera griega).

Jacky Tyrwhitt
Jacky Tyrwhitt y el libro “Making a Garden on a Greek Hillside”

Creación del jardín mediterráneo de Sparoza

Jaqueline Tyrwhitt sabía cómo construir su jardín en aquella ladera despoblada. Decidió plantar especies tanto de Grecia como de otros lugares, cualquier cosa que pudiera hacer frente al clima cálido y seco del verano, y al suelo pobre y poco profundo. Construyó una casa de piedra caliza en un momento en que el resto del mundo usaba el hormigón armado. Poco a poco llegaron los vecinos, después un aeropuerto y tras él una autopista, todo como ella lo había previsto.

Jardín de Sparoza años 1960
La casa y jardín de Sparoza durante su construcción, en la década de 1960

A la vanguardia del pensamiento comprometido ecológicamente, Jacky era consciente del posible daño al delicado equilibrio de los ecosistemas que podría traer el progreso. Lo que quizás no imaginaba Jacky es que, una década después de su muerte, el jardín de Sparoza se convertiría en la sede de una comunidad dedicada a la jardinería en lugares con clima mediterráneo extremo: la Asociación de Jardines Mediterráneos.

Jardín de Sparoza en la actualidad
La casa y el jardín en la actualidad

Sally Razelou y el legado de Jacky en el jardín de Sparoza

Después de Jaqueline Tyrwhitt, la mujer que más hizo por el jardín de Sparoza fue Sally Razelou. Sally era irlandesa de nacimiento, pero echó raíces en Grecia cuando conoció al amor de su vida, el artista Nikos Razelos. Tras la muerte de él, en 1987, Sally ya no pensó en regresar a su tierra natal sino que continuó viviendo en Grecia y se dedicó a dar clases de inglés en dos escuelas locales. Una buena amiga, sabiendo que Sally llevaba el amor por la horticultura en la sangre, le habló de la posibilidad de alquilar la casa y el jardín de Sparoza.

Sally no dudó en instalarse en el jardín de Sparoza. Años más tarde contaría: “Estaba encantada de encontrar un nuevo proyecto en mi vida, algo donde tuviera la libertad de hacer lo que quisiera. El jardín estaba ordenado pero limitado. No había caminos, solo en las terrazas y eran de barro, no de grava. Conozco todas las plantas que fueron de Jacky, aunque entonces eran mucho más pequeñas. ¿Cuál fue mi primera impresión? No lo juzgué, simplemente estaba feliz de estar en el campo, en la ladera abierta, donde todavía no había villas.

plano del jardín de Sparoza
Plano del jardín

El trabajo de Sally en el jardín de Sparoza

Sally fue una jardinera apasionada, una maestra de la horticultura sostenible, y el jardín de Sparoza su obra magna. Entorno a su jardín reunió a un grupo de jardineros que compartían el interés por la jardinería mediterránea, para aprender y para compartir experiencias. Concibió la creación de la AJM y fue su primera presidenta, custodiando y cuidando el jardín hasta su muerte en 2021.

El primer año año en el jardín de Sparoza, Sally se dedicó a mantener lo que había y a observar las plantas que existían. Fue comprendiendo las condiciones climáticas, las necesidades de agua de la vegetación, el paisaje local y los microclimas que lo componían. Cada semana florecían algunas especies nuevas. Se cavaba con sumo cuidado porque cualquier trozo de tierra podía tener algún tesoro escondido.

voluntarios en Sparoza garden
Sally Razelou con un grupo de jardineros trabajando en Sparoza

Colaboración con los primeros voluntarios

Con ayuda de Derek Toms, un artista y artesano que Sally conoció en 1994, se hicieron grandes avances en el jardín de Sparoza. Construyeron una casa de sombra para propagar plantas. Restauraron las viejas piscinas y las llenaron de nenúfares, azucenas acuáticas (Aponogeton distachyos) y espadañas (Typha minima). Entre las piscinas y las terrazas, Derek creó un jardín de pequeños bancales a distintos niveles donde se plantaron muchas especies nativas y bulbosas: Teucrium, Cistus, Convolvulus, Helichrysum, y romero. Esta zona es lo que hoy se denomina “Derek’s garden”. En el jardín también crecen plantas anuales que florecen en primavera, antes de que el jardín entre en el letargo estival: Erodium cicutarium, Calendula arvensis, Geranium molle, Lamium moschatum, etc. Ese periodo de latencia, durante los meses de clima extremadamente tórrido y seco permite, que las plantas sobrevivan.

En la casa
Sally y los voluntarios merendando tras un día de trabajo en el jardín

Ampliando el jardín de Sparoza

Sally, Derek y David Prietsly, su primer jardinero, extendieron el jardín de Sparoza hacia el sur sobre un terreno difícil con muchas rocas y poca tierra. Plantaron Aloe arborescensArtemisia arborescens , Rhamnus alaternus , Ptilostemon chamaepeuce , Lantana camara, Cercis siliquastrum , Ulmus parvifolia , Bauhinia variegata var. cándidaYucca aloifolia. Construyeron un nuevo sendero que recorriera esta zona con grupos de Iris germanica y aloes a ambos lados del camino. Sacaron cientos de asfódelos (Asphodelus), típicos de la garriga, aprovechando los hoyos labrados por sus tubérculos, para plantar los lirios y los aloes.

Más tarde se unió al grupo Jennifer Gay desde Israel, gracias a una beca de la fundación Coca-cola. Se había formado en el Botánico de Jerusalén y con su ayuda el jardín experimentó un gran progreso. Se cavó un macizo circular, el “threshing floor” (suelo trillado), se enriqueció con estiércol de caballo y se acolchó con cáscara de cacao. Después se plantaron suculentas y plantas muy tolerantes a la sequía: Artemisia aborescens, Rosmarinus officinalisLavandula dentata, Ptilostemon chamaepeuceConvolvulus cneorum, Cotyledon orbiculataCneorum tricoccon y Crassula ovata.

Cuando dejó el jardín de Sparoza, en su informe para el comité de becas Jennifer escribió: “Lo que se puede observar en Sparoza es un jardín creado en las que probablemente sean las condiciones más extremas del clima mediterráneo: las temperaturas de verano más altas y las precipitaciones de invierno más bajas; y con una presupuesto mínimo.’ De hecho, las precipitaciones del invierno en 1999/2000 ascendieron solo a 150 mm, probablemente las más bajas durante toda la existencia del jardín, por lo que decidieron instalar un sistema de riego.

Sally Razelou
Izq: Sally y un grupo de voluntarios. Dch: Silvia Villegas en Sparoza

Otros colaboradores que trabajaron con Sally hasta su muerte

Tras Jennifer, que se fue en 2001, Sally tuvo otros asistentes, jóvenes becarios o voluntarios, que le ayudaron a ampliar el jardín de Sparoza. Entre ellos estuvo Silvia Villegas, actual jefa del Banco de Germoplasma y Colecciones Vivas en el Real Jardín Botánico de Madrid, que ayudó a identificar y etiquetar muchas especies.

El invierno de 2004 fue especialmente duro para el jardín. Las temperaturas descendieron a -8ºC durante toda una semana y cayeron setenta centímetros de nieve en Sparoza. Se rompieron muchas ramas, se helaron muchos arbustos y se perdieron muchas suculentas. Piers Goldson fue su siguiente ayudante, un experto arborista y hábil jardinero por entonces que hoy en día es un fabuloso paisajista. Él colaboró en replantar lo perdido en las heladas con Pistacia lentiscus, Rhamnus alaternus y Teucrium fruticans, entre otros árboles y arbustos.

Flores y fauna en el jardín de Sparoza

La lista de colaboradores, ayudante y becarios que han pasado por el jardín de Sparoza es muy larga. Todos trabajaron con entusiasmo constante, probando plantas mediterráneas para determinar su tolerancia a la sequía y su capacidad para crecer en suelos pobres y altas temperaturas. Las condiciones de la ladera se volvieron menos duras a medida que los árboles maduraron, dando sombra y cobijo a otras plantas más tiernas que de otro modo no podrían sobrevivir allí. En primavera florecen Calendula arvensis, Erodium cicutarium, Lamium moschatum, Geranium molle, en otoño lo hacen Sternbergia , Cyclamen graecum , Drimia maritima , Prospero autumnale y Amaryllis belladonna.

Plantado con una gran variedad de plantas nativas, cultivado sin pesticidas y con muchos rincones tranquilos, Sparoza es un refugio para la vida silvestre: mariposas, abejas y avispas solitarias, abejas mielíferas, escarabajos, etc. Numerosas aves visitan el jardín de Sparoza, entre ellas colibríes, golondrinas, buhos y garzas. En la ladera viven erizos y zorros, además de tortugas, lagartijas, sapos y serpientes con absoluta tranquilidad.

Cuidando el jardín
Mienbros de la AJM y voluntarios cuidan el jardín de Sparoza

Así se suceden las temporadas en Sparoza mientras la SJM y sus jardineros cuidan el maravilloso legado de Sally Razelou. un jardín que es una red enormemente compleja de fuerzas interrelacionadas.

El jardín no está abierto al público, pero siempre acepta las visitas de miembros de la AJM con cita previa.

Fuentes:
https://www.tandfonline.com
https://www.jstor.org/journal/ekistics
https://deniseharveypublisher.gr
https://www.mediterraneangardensociety.org


También te puede interesar:

4 comentarios en «El jardín de Sparoza, una joya mediterránea en Ática»

  1. Hola Mónica. Muchas gracias por tan interesante entrada, es fabuloso el desarrollo del jardín y de los voluntarios. Besos.

    • Un trabajo estupendo e impagable. Lo importante que es mantener lugares así, verdad?
      Un beso, Lola.

  2. Es muy interesante conocer este jardín y apreciar el trabajo de Sally y de su equipo por hacer posible esta maravilla.
    Muchos besos!

Los comentarios están cerrados.

Newsletter

Apúntate y recibe nuestras publicaciones en tu correo