Puede que las conozcas también como dimorfotecas, margarita africana, caléndula del Cabo, estrella polar o algún otro nombre, para mi es una flor imprescindible y me acompaña cada primavera desde que tengo el jardín. Lo vistosa y resistente que es, unido a su larga floración, son propiedades que la convierten en una de mis preferidas.

De ella me gusta especialmente su porte, ese crecimiento lánguido de la planta que la hace una cobertora ideal con flores erguidas que se abren buscando la luz. Necesitan un lugar muy soleado, con eso y un riego moderado florece sin cesar durante primavera y verano.

Las podrás encontrar en una gran variedad de colores: rosa, naranja, púrpura, blanco, etc. Mis preferidas son las blancas aunque también las hay con la parte central en diferentes tonos.

Los osteospermum son flores compuestas, lo que parece una sola flor es en realidad un grupo de flores que forman lo que se conoce como capítulo floral y tiene forma de disco.

En la parte central del capítulo se disponen las flores tubulares, hermafroditas, y por la periferia están rodeadas por flores liguladas que son flores femeninas. La lígula es la membrana que sobresale hacia el exterior, lo que retiramos cuando desojamos la flor.

Todas las plantas cuyas flores tienen estas características forman la familia de las compuestas o Asteracea. Por ejemplo las margaritas, el diente de león o las dalias.

En 2013 ya escribí una ficha sobre ella, si la quieres ver está en este enlace.

Son flores realmente fascinantes ¿verdad?