Hace unas semanas tuve la suerte de que me regalaran un ejemplar de esta planta, que por entonces era una desconocida para mi. Al mostrarla en un grupo de facebook en el que participo descubrí que se trataba de Centranthus ruber, más conocida como milamores o valeriana roja. Su nombre “valeriana” me hizo pensar que quizás tenía propiedades similares a la de la Valeriana officinalis, la que toda la vida se ha tomado como infusión, así que decidí preguntar e investigar.

Valeriana roja

Lo primero que descubrí es que ambas plantas pertenecen a la misma familia, la de las Valerianaceae, lo que es un primer indicio de que tenían mucho en común. También me explicaron que es una planta autóctona de la región mediterránea, muy resistente y que se cultiva a pleno sol en suelos que pueden ser incluso pobres, secos y alcalinos.

Como planta ornamental es perfecta, va bien en maceta o en el suelo del jardín, produce flores desde primavera hasta otoño y puede encontrarse desde rosa claro hasta este tono más subido que tengo yo. Las flores son pequeñas y van agrupadas en inflorescencias muy vistosas que cuando maduran producen muchas semillas, la forma ideal de propagarlas.

Centranthus ruber

Las hojas de esta planta son comestibles, se pueden consumir tanto frescas, en ensalada, como cocidas. La valeriana roja, al igual que la officinalis, posee valeoprotiatos, una sustancia con propiedades relajantes. El contenido de estas sustancias en el centranto es algo menor que en la valeriana común por lo que su efecto es más suave, pero se consume igualmente en tisanas y se pueden emplear todas las partes de la planta: raiz, flores y hojas.

Centranthus ruber