Un jardín saludable es capaz de atraer insectos benéficos como mariquitas, crisópodos, libélulas y moscas sírfidas que se alimentan de insectos dañinos y contribuyen a mantener el ecosistema sin plagas perjudiciales sin necesidad de utilizar pesticidas. Para conseguir un jardín de este tipo hay que aprender a identificar los insectos beneficiosos y evitar el uso de pesticidas de amplio espectro que acabarían con la vida de los “bichos buenos”.

papilion machaon

Aunque os he nombrado algunos de los insectos más comunes en nuestros jardines, hay tantos que no podría incluirlos todos en esta entrada. Si tienes interés en conocer detalladamente otros depredadores, puedes consultar los artículos que el magrama incluye en su página web: éstapor ejemplo. Además es importante identificar los insectos en todas sus fases vitales para evitar matarlos cuando son larvas.

Abeja en equinácea

Evitar pesticidas de amplio espectro

En lo referente a los pesticidas, lo ideal es evitarlos o utilizar aquellos que sean ecológicos y específicos contra la plaga que se desea erradicar. Si exterminamos los insectos benéficos estaremos favoreciendo la invasión de los perjudiciales. Una buena opción es intentar eliminarlos con insecticidas naturales que se pueden preparar en casa: el jabón potásico y el purin de ortigas son dos buenos ejemplos.

La mayoría de los insectos benéficos son útiles para nosotros durante su fase de crecimiento y cuando son adultos sólo necesitan nectar y polen de las flores. Para conseguir una buena población de larvas beneficiosas interesa atraer insectos adultos para que se establezcan entre nuestras plantas y allí proliferen. La mejor opción para esto es introducir plantas “insectarias” en los macizos. En agricultura y jardinería se denomina planta “insectaria” a la que es especialmente atractiva para los insectos que acuden a ellas atraídas por su polen.

mariquita

Algunas plantas insectarias bastante comunes:

Aster

Aquillea

Caléndula

Ceanoto

Cinnia

Amapola de California

Crisantemo

Cilantro

Cosmos

Erigeron

Escabiosa

Romero

Rudbeckia

Libélula

Plantas propensas a plagas y enfermedades

Otro factor a tener en cuenta para conseguir un jardín saludable es adaptar la plantación al clima del jardín y evitar plantas propensas a determinadas enfermedades que sabemos que nuestro clima puede favorecer. Plantas proclives a sufrir infecciones fúngicas no prosperarán muy bien en climas cálidos y húmedos, ya que estas condiciones favorecen la proliferación de los hongos.

Hoy acompaño la entrada con imágenes de insectos visitantes de mi jardín. Para ser sincera debo admitir que no pongo especial atención en el cuidado de la fauna de mi jardín, pero como tampoco soy muy estricta con los tratamientos de control de plagas, el resultado es que mis arbustos, en ocasiones, parece el mundo de los bichos. Mis últimos huéspedes son la mariposa macaón que disfruta de las rosas en la primera imagen y esta mantis que descubrí ayer entre las salvias.

mantis religiosa

mantis religiosa

Este fin de semana viviré una experiencia que desde hace tiempo tenía ganas de probar, unos amigos me han invitado a la vendimia de sus viñedos. Estoy emocionada y acudiré con cámara en mano para tomar algunas fotos mientras recogemos la uva. Espero poder compartir muchas imágenes el próximo lunes, hasta entonces ¡feliz finde!