Soy poco partidaria de utilizar productos químicos en el jardín, los he usado en alguna ocasión pero cada vez lo hago menos. Investigar y probar productos naturales me parece mucho más interesante por dos motivos: conseguir un jardín más ecológico y retomar el uso de procedimientos ancestrales que se han dejado de utilizar en pro del “progreso”. Sé que los resultados no son tan drásticos, que los productos naturales no son tan rápidos y eficientes como los sintéticos, pero estoy decidida a dejar de bombardear mi jardín con artillería pesada y utilizar las técnicas que usaban nuestros abuelos.

Canela, un fungicida natural como alternativa ecológica a las hormonas de enraizamiento

Estamos en otoño y es buen momento para reproducir algunas plantas aromáticas por esquejes, la temperatura y humedad de estos días son propicias para que las plantas produzcan raíces. En esta ocasión he decidido sustituir las hormonas de enraizamiento por polvo de canela. ¿Porqué? ¿Cómo se aplica? Ahora os lo explico con todo detalle.

Porqué utilizar canela para enraizar esquejes

La función de las hormonas de enraizamiento es estimular la formación de raíces en la base del tallo. Cuanto antes se formen las raíces, antes comenzará la planta a alimentarse, a crecer y a hacer frente a los hongos y enfermedades que la pueden destruir. La canela no es un estimulador de raíces, pero sí un fungicida natural que protege la herida en el corte del esqueje hasta que la planta emita raíces y sea capaz de dar respuesta inmunitaria a las infecciones fúngicas. Digamos que el resultado es el similar aunque algo más lento.

Cómo usar el polvo de canela al plantar esquejes

Es sencillo, se aplica del mismo modo que el polvo de hormonas pero utilizando canela molida. Con el polvo de canela impregnamos cualquier herida que pueda tener el esqueje, tanto en el extremo como en los nudos a los que hayamos quitado hojas.

Aplicación de canela en esquejes de salvias

Os muestro el procedimiento que he seguido con mis esquejes en 5 sencillos pasos. Lo he aplicado a dos salvias distintas: la microphylla y la Perovskia. Sé por experiencia que la microphylla es fácil de propagar con este método, pero es la primera vez que hago esquejes de salvia rusa y no conozco a ciencia cierta el resultado. De momento ahí sigue en su maceta, hidratada y tiesa como si fuera una auténtica plantita, pero habrá que ver como evoluciona durante las próximas semanas.

1. Elegir una rama nueva de este año y eliminar la flor. Si la rama es larga podremos sacar varios esquejes de ella, si es muy corta solo dará para uno.

2. Dividir esta rama en varios trozos dejando dos nudos en cada trozo. Para ello utilizar una tijera bien afilada y limpia. Eliminar las hojas del nudo de abajo, es el que enterraremos y por el que la planta enraizará. Las hojas del nudo superior quedarán por encima de la tierra y permitirán a la nueva plantita respirar.

3. Impregnar con polvo de canela la zona que vamos a enterrar, conviene mojarla previamente para que la canela quede bien adherida.

4. Enterrarlos con cuidado en el sustrato. Hay quien utiliza perlita porque es un sustrato inerte con menos probabilidad de infecciones de hongos. Yo lo hago directamente en una maceta con tierra, seguramente tendría menos fallos si fuera un poco más escrupulosa 🙂

5. Regar para que la tierra se compacte y el esqueje quede bien asentado. Mantendremos el sustrato húmedo pero sin encharcar durante unas semanas y si todo va bien, pronto tendremos nuevas plantitas.

Si tienes experiencia con esta técnica u otra alternativa natural, me encantaría conocer tu experiencia y opinión. Te invito a participar con cualquier cosa que quieras contar o añadir para que entre todos aprendamos a cuidar mejor nuestras plantas.