Cuidados de Rosa mosqueta, una rosa silvestre decorativa y con numerosos beneficios

Los cuidados de rosa mosqueta son sencillos. Se trata de un rosal muy popular, tanto por su uso en jardinería como por sus aplicaciones cosméticas y terapéuticas. Esta rosa silvestre, nativa de Europa, se cultiva por sus sencillas y bonitas flores de color rosa pálido. Hoy en día se encuentra naturalizada también por América, Asia y norte de África. Se trata de un rosal resistente y poco delicado que da mucho juego en jardinería. De sus semillas se extrae un aceite esencial que se utiliza en cosmética.

¿Cómo es la rosa mosqueta?

Aunque se le conoce popularmente como rosa mosqueta, este rosal tiene otros nombres científicos por los que puedes verla referenciada: Rosa eglantería o Rosa rubiginosa, ambos son sinónimos. Es un arbusto espinoso, de tallos largos y flexibles, que crece formando matorral y llega a alcanzar los 2 metros de altura. La rosa mosqueta florece una vez al año (primavera o verano, según el clima) y da flores sencillas formadas por 5 pétalos de color rosa suave. Las rosas de este rosal tiene un suave aroma a manzana. En otoño aparecen los frutos, unos escaramujos alargados de color naranja o rojo. Rosa mosqueta es un arbusto caduco que en invierno, con el frío, pierde las hojas.

Usos de rosa mosqueta

Rosa mosqueta en el jardín

La rosa rubiginosa es una de las especies silvestres de rosa más apreciadas como planta ornamental y los jardineros de Gran Bretaña son grandes aficionados a estos arbustos. Los cuidados de rosa mosqueta tienen a su favor la gran rusticidad y resistencia del arbusto. Es mucho menos exigente que otros rosales (silvestres o cultivados) pues no necesita que el suelo sea especialmente fértil, ni que tenga un drenaje excepcional, es tolerante a la sequía y resistente a numerosas enfermedades. Puede que sus rosas no sean las más llamativas, pero compensa con creces sus buenas cualidades de cultivo. Es un arbusto con tanto vigor que en ocasiones se emplea como patrón para injertar otras especies.

Rosa mosqueta en cosmética

La rosa mosqueta es una de las mejores materias primas para la elaboración de productos de cuidado de la piel. Ésto es debido a las buenas propiedades del aceite esencial que se extrae de su fruto el escaramujo. Los expertos (científicos de diversas universidades y otros laboratorios) coinciden en que el aceite de rosa mosqueta contiene altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados (linoleico y linolénico) y vitamina C, sustancias que contribuyen a una rápida regeneración del tejido cutáneo.

Usos de rosa mosqueta en gastronomía

El uso de flores comestibles en gastronomía está cada día más en boga y la rosa mosqueta es una de la que no puede faltar. Con los escaramujos de esta rosa se elaboran mermeladas, infusiones y hasta licores. Tienen propiedades astringentes, contienen carotenoides, flavonoides y son ricos en vitamina C. Se considera que los frutos de la rosa mosqueta estimulan el sistema inmunitario de nuestro organismo.

rosa mosqueta
Imagen: Flick – Andreas Rockstein

Cultivo de rosa mosqueta

Suelo, riego y cuidados generales

Ya hemos mencionado antes que éste es un rosal muy resistente que tolera suelos pobres, algo de sequía e incluso la sombra. Pero lo cierto es que cuanto mejor sean las condiciones de cultivo, mejor prosperará el arbusto. La rosa mosqueta crecerá mejor a pleno sol con suelo fértil, húmedo y bien drenado. Para conseguir lo mejor de su floración, entre los cuidados de rosa mosqueta, debemos incluir la aplicación de un fertilizante orgánico, a modo de mantillo, a fines del invierno o principios de la primavera. 

Poda de rosa mosqueta

La rosa mosqueta pertenece al grupo de rosales arbustivos que florecen una sola vez en la temporada. Estos rosales generalmente florecen en madera vieja y se debe permitir que se desarrollen de forma natural, mantenidas mediante una poda ligera pero regular, permitiendo un equilibrio de madera más vieja y ramas de crecimiento joven y vigoroso. El corte de las ramas se debe realizar después de la floración o a finales de invierno.

Multiplicación

Como todos los rosales, la rosa mosqueta se reproduce bien a partir de esquejes de madera dura en otoño.

Plagas y enfermedades

La rosa mosqueta pueden ser atacada por pulgón, araña roja, cochinilla, y orugas de la falsa avispa del rosal. Las enfermedades más comunes que pueden aparecer son la roya y oidio.

Imagen de cabecera: Flickr qoo88

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3 comentarios en «Cuidados de Rosa mosqueta, una rosa silvestre decorativa y con numerosos beneficios»

  1. Una rosa que nunca he tenido y que, me parece muy interesante tanto por su dureza como por sus cualidades en gastronomía.
    Un abrazo Mónica y buen resto de semana.

  2. Es una rosa preciosa pero que muy poca gente cultiva ya que se necesita mucho espacio para tenerla, al menos aquí en el norte, donde forman enormes matas en montes y al lado de los caminos y cierres. Las espinas son también temibles.
    Un abrazo.

  3. Hola Mónica, es una rosa preciosa y digna de tener. Lastima que necesite mucho espacio y su floración sea tan corta. Besos y feliz verano.

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