Las echeverias componen un género dentro de plantas suculentas. Su característica forma de roseta, sus hojas carnosas de textura suave y la gran variedad de colores, las convierte en una de las plantas crasas favoritas de muchos coleccionistas y yo me declaro fan incondicional de ellas. ¡Me fascinan!

En botánica, se agrupa dentro de la familia Crasulaceaeengloba cerca de 400 especies distintas , originarias de las zonas semidesérticas de Centroamérica. Su hábitat natural se extiende desde Méjico hasta el noroeste de América del Sur, aunque en la actualidad se pueden encontrar en cualquier país de climatología suave. Su belleza, diversidad y facilidad de cultivo hace de la echeveria una planta ornamental apreciada en todo el mundo.

Suelo para echeveria

Muchas especies de echeveria se utilizan como planta de jardín. Son resistentes a la sequía y los suelos pobres, pero lo cierto es que están mucho más bonitas si se riegan con moderación en verano y se le aportan nutrientes ocasionalmente. También se pueden cultivar en macetas y, de hecho, muchos amantes de las plantas crasas lo hacen así, consiguiendo extensas colecciones de diferentes cultivares.

Echeveria coccinea

La especie tipo es la Echeveria coccinea, nombrada así en honor del naturalista e ilustrador botánico, Atanassio Echeverría y Godoy, quien en el siglo XVIII participó en la Real Expedición Botánica a Nueva España. De este científico se conservan innumerables grabados que componen, junto a los de otros investigadores, un extenso inventario de la flora de la flora novohispana.

El colorido de las echeverias es muy amplio; las hay verde intenso, grisáceas, azuladas, rosadas, rojizas e incluso variegadas. Las hojas, carnosas se disponen alrededor de un eje central, en el que aparecen las flores. Son flores pequeñas pero muy atractivas, parecen pequeños farolillos colgantes de colores intensos: rojos, rosa o amarillo, como regla general.

Colores en hoja de echeveria

Echeverias

La echeveria no tiene un periodo de floración fijo. Las plantas expuestas al sol suelen florecer antes que las que están ubicadas a la sombra, por lo que las flores pueden aparecer entre primavera y otoño, e incluso en invierno. Depende de la cantidad de luz que reciban y de la temperatura. No florecerá por debajo de los 10ºC.

Echeveria florecida

La ubicación ideal para las echeverias es un lugar cálido con sol. Si el verano es muy tórrido siempre es mejor un sitio donde no reciba el sol de medio día de manera directa, así evitaremos quemaduras en sus hojas. En invierno no debe quedar expuestas a temperaturas inferiores a los 5ºC, siendo preferible meterla dentro de casa si el termómetro desciende.

Durante el invierno no resulta conveniente regar en exceso. Puede ser suficiente un riego al mes durante este periodo, aunque siempre depende de las temperaturas y grado de humedad del lugar donde se ubique. Mi recomendación personal es que estén en el exterior el mayor tiempo posible.

A pesar de su resistencia y los pocos cuidados que necesitan, el follaje de estas plantas carnosas es muy frágil y se estropea con facilidad si no se manipulan con cuidado. El roce con otras plantas, durante el transporte, puede provocar cicatrices en su epidermis; las hojas se caen si se presionan en un descuido y si les falta luz se estiran, espigándose como lechugas.

Siempre es mejor andar con tiento y evitar estos problemas, pero solucionarlos tampoco es muy complicado y ya hablamos de ello en alguna ocasión. Para tener unas plantas fantásticas solo hay que observar, investigar, conocer y aplicar el sentido común…, aunque confieso que incluso así, a veces se pierde alguna planta. 😕😟😯