Hace tiempo que compré este cubo metálico, pero sin nada dentro me resultaba demasiado soso. Solución: buscar unas pequeñas suculentas y montar un jardín de crasas en miniatura. Así, todas juntas y apretadas, quedan preciosas…, ¡o eso me parece a mi!

El vivero en el que suelo comprar las plantas tiene cierta dedicación especial con las crasas y las trae etiquetadas, es fantástico. Me gusta saber el nombre de las plantas que tengo en mi jardín y todas las que compré (salvo la Echeveria) tenían su etiqueta con nombre y apellido.

Estas son las que componen este conjunto:

Para que el recipiente no se estropee con el agua, puse una bolsa de plástico como aislante. No tenía una bolsa negra por casa y utilicé una bastante oscura, pero la negra se hubiese disimulado más. Os enseño cómo fui plantando.

jardín de suculentas en un recipiente

No necesité más herramientas que unas tijeras con las que cortar el plástico y una pala pequeñita para añadir tierra entre los cepellones. La pala en realidad es una cuchara de plástico que guardo para estas tareas.

jardín de suculentas en un recipiente

Empezamos forrando el interior del cubo con la bolsa de plástico. Conviene repartir bien los pliegues para que cuando cortemos por el borde no nos salgan dobleces grandes que resultan muy visibles. Dentro de la bolsa echamos la tierra llenando hasta la mitad. Yo utilicé un sustrato normal, quizás sería más conveniente uno para cactus, pero personalmente nunca he tenido problemas con este en las crasas.

jardín de suculentas en un recipiente

Sobre la base de sustrato vamos colocando las plantitas una junto a otra. Yo he puesto todas las que cabían, para que quede bien lleno y verde. Esta primera, la Crassula lycopodioides, tiene hojas muy flexibles y la elegí para suavizar la rigidez del resto.

jardín de suculentas en un recipiente

He procurado elegir plantas que contrasten en forma y colores: la mezcla de tonos es la clave para que el resultado sea vistoso. Habrá pocas flores pero muchos matices cromáticos: verdes, rojos, grises, azules. La forma de rosa de la Echeveria es una maravilla.

jardín de suculentas en un recipiente

jardín de suculentas en un recipiente

Cuando todas las plantas están colocadas, relleno los espacios entre cepellones con esa cuchara amarilla. Es momento de regar para que la tierra compacte un poco y después cortar la bolsa por el borde.

jardín de suculentas en un recipiente

jardín de suculentas en un recipiente

jardín de suculentas en un recipiente

Entre el Kalanchoe tomentosa y la Crassula commutata quedaba un hueco considerable, como para poner una plantita más. Se me ocurrió coger un esqueje de Senecio rowleyanus (la planta de las bolitas) de una mata que tengo en el jardín para llenarlo. Me gusta como cuelga por el borde.

jardín de suculentas en un recipiente

Y este es el resultado final. Ahora lo pondré en un sitio luminoso, lo regaré de vez en cuando, y dentro de nada las plantas estarán todavía más apretadas.

jardín de suculentas en un recipiente

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