Cuidados del jardín en clima mediterráneo: lo que funcionó esta temporada y lo que aprendí

Parece que por fin llega el otoño y no me refiero solo al meteorológico, sino a los días en que las temperaturas ya son agradables y caen algunas gotas de lluvia. Hoy me he sentado en la terraza a tomar un té (todavía fresquito) y he pensado: toca hacer balance y ver si han funcionado los cuidados de mi jardín en clima mediterráneo que he ido probando esta temporada. La verdad es que lo estaba deseando, porque (a pesar del calor) ha sido un buen año.

Todo lo que planifiqué durante el invierno, aquel dibujo a lápiz con las plantas agrupadas según el sol que reciben y el agua que piden, se convirtió en una explosión de flores y colores cuando llegó la primavera. Después, en verano, fueron escalonándose otras floraciones. Todavía hoy me hace sonreír cada vez que salgo a regar.

Si quieres hacer tu propio plano del jardín, te cuento cómo en cómo combinar las plantas con un esquema de plantación. Si lo que tienes es una terraza, puedes hacer casi lo mismo pero plantando en diferentes jardineras o macetas. Los cuidados de un jardín en clima mediterráneo son similares tanto si cuentas con suelo como si cultivas en macetas.

Hoy te traigo fotos de mi pequeño jardín y de la terraza y, con ellas, todo lo que hice, lo que aprendí y lo que me habría gustado saber antes para evitar algún que otro error.

En este artículo verás:

  • Cómo preparar el suelo y el sustrato en clima mediterráneo.
  • Cómo cuidar un césped pequeño sin gastar de más en agua.
  • Las plantas mediterráneas que mejor me han funcionado.
  • Mi forma de regar y de combinar abonos orgánicos e inorgánicos.
  • Cómo detectar y corregir la clorosis férrea y otras carencias.

Cuidados del suelo del jardín en clima mediterráneo y cómo mejorarlo

En el Mediterráneo el suelo suele ser calizo, con un pH alto y bastante pesado. Es fácil comprobarlo, basta con que cojas un puñado de tierra con la mano y la aprietes. Si se forma una bola densa, ahí lo tienes, un suelo que se compacta con facilidad. Por eso conviene prepararlo bien antes de plantar.

Mejorar la tierra del jardín

Cuando el sustrato del jardín es pesado retiene el agua y se encharca, cosa poco favorable para conseguir un crecimiento saludable de las plantas. Para corregirlo mejoré la tierra con compost y humus de lombriz. A las plantas que odian especialmente tener los «pies mojados» (salvias, perovskia y gramíneas) les añadí un buen puñado de arena gruesa para que drenaran mejor.

Sustrato para macetas y terrazas

En el caso de las macetas nuevas que he puesto en la terraza usé un sustrato universal mezclado con un 25 % de perlita. Para las que ya tenían plantas de años anteriores les añadí una buena capa de humus de lombriz, así me aseguro de reponer nutrientes a la vez que mejoro la estructura de la tierra.

Todas las macetas deben tener agujeros de drenaje, es algo imprescindible. Si estás pensando en llenar tu terraza de plantas, aquí tienes más ideas para diseñar un jardín en macetas.

Macetas de terracota en una terraza de clima mediterráneo con salvias, dalias, hortensias y alguna suculentas
Macetas en mi jardín con salvias, petunias, hortensias y algunas suculentas. Sustrato con perlita y buen drenaje: ¡nada de pies mojados!

El mulching, un aliado para ahorrar agua

El mulching, o acolchado si lo decimos en español, es una cobertura que se esparce sobre el suelo alrededor de las plantas. Para mi tiene una doble función, evita hasta cierta medida el crecimiento de hierbas no deseadas y ahorra muchísima agua, porque la tierra se seca bastante más despacio. Suelo utilizar dos tipos de acolchado diferentes:

  • Grava en las plantas mediterráneas.
  • Corteza o paja en las más sedientas.

La grava, además, es una de las claves del xerojardín, un jardín sostenible y de bajo mantenimiento.

Césped en clima mediterráneo: pequeño pero bien cuidado

Mi zona de césped es pequeña, no solo porque no dispongo de mucho espacio, también tiene su propósito. El césped es el mayor consumidor de agua del jardín, y en un clima como el nuestro conviene tener solo el que de verdad vas a disfrutar. Repite conmigo: césped pequeño, factura de agua pequeña.

Si quieres ir más allá, la lippia es una alternativa natural al césped que pide mucha menos agua. De hecho yo aproveché que el año pasado se perdió casi todo el trébol que planté y he replantado con lippia.

Césped pequeño en un jardín de clima mediterráneo con lippia, algunas plantas de flor y un trachelospermun cubriendo la pared
Mi césped: una pequeño tapiz verde que gasta menos agua y da poco trabajo de mantenimiento para poder disfrutar de un espacio fresco y mullido.

Así lo cuido:

  • Abonado: en primavera y a comienzos de otoño, esparzo un abono granulado de liberación lenta. En pleno verano lo dejo tranquilo, sin nitrógeno, porque con el calor solo conseguiría estresarlo.
  • Siega: más alta en los meses calurosos, porque la hierba más larga sombrea el suelo y aguanta mejor.
  • Riego: profundo y espaciado (como mucho día sí, día no) en lugar de un chorrito diario. Y siempre riego temprano por la mañana, antes de que reciba el sol directo.

De este modo las raíces bajan a buscar el agua y el césped resiste mucho mejor las olas de calor. Tienes todas las tareas mes a mes en mi calendario de mantenimiento anual del césped.

Las mejores plantas mediterráneas de mi temporada

Todos los años suelo comprar nuevas plantitas, sobre todo anuales, que refuerzan el colorido y la alegría del jardín (a la vez que mato el gusanillo de ir al vivero). Pero hay algunas que llevan varias temporadas o incluso años en mi espacio verde. Elegir bien las plantas es uno de los cuidados del jardín en clima mediterráneo que más se nota. Estas son las estrellas de mi jardín y de mi terraza, con lo que mejor me ha funcionado con cada una.

Trachelospermum Jasminoides (Falso jazmín o Jazmín de leche)

Trachelospermum o jazmín de leche en flor cubriendo un muro, con un ojo de poeta amarillo trepando entre sus ramas
Mi Trachelospermum en plena floración, con el ojo de poeta colándose entre sus ramas. ¡Qué buena pareja hacen!

En mayo y junio se llenó de flores y de un perfume que lo invadía todo. Es de esas plantas que piden poco y dan mucho. Una trepadora que puede tapar una pared fea o la valla que te separa del vecino sin engrosar mucho, lo que es una bendición en un jardín pequeño como el mío. Si, además, la mezclas con el ojo de poeta (Thunbergia alata) hacen una combinación preciosa.

Después de la floración comienza a alargar sus ramas, por lo que puedes guiarlo para darle altura o anchura. También lo puedes podar si ya ha cubierto todo es espacio que deseabas, ese es mi caso. El primer año lo regaba con regularidad, unas tres veces por semana, pero ahora necesita menos agua ya que está bien establecido. Un riego o dos como mucho, cuando hace calor. Pero siempre en profundidad.

Ojo con la clorosis férrea, que a él le encanta (te explico cómo detectarla más abajo) y el mío sufrió un poco cuando llegó el verano. Tienes la ficha completa de esta planta en Trachelospermum jasminoides.

Salvias

Salvia nemorosa y salvia microphylla en mi jardín en mi jardín
En primer plano salvia nemorosa y, en el fondo, microphylla. Las dos en macetas de mi terraza.

Las mías vivieron sus mejores meses en primavera, sus pequeñas flores rosas o púrpura me parecen maravillosas. Cuando la primera floración se apagó, corté las espigas secas y recorté la planta más o menos un tercio. Haciendo esto volvieron a florecer un par de semanas más tarde.

Piden sol, buen drenaje y poco abono: si las alimentas demasiado, crecen sin fuerza y florecen menos. Te presento todas las variedades que he tenido a lo largo del tiempo en algunas de las salvias de mi jardín.

Gramíneas

Gramíneas ornamentales en un jardín de clima mediterráneo, con un esparto (Stipa tenacissima) moviéndose con el viento
Gramíneas ornamentales de bajo riego en un jardín de clima mediterráneo. Aquí una Stipa tenacissima, más conocida como esparto, y delante Erigeron.

Son las plantas clave para dar movimiento y ligereza al conjunto de mi jardín. A finales de invierno las peino o las recorto, dependiendo de la especie, y poco más. Apenas necesitan agua una vez establecidas. Tengo Penisetum, Festuca, Stipas y Carex, Si te apetece descubrir unas cuantas especies muy interesantes, echa un vistazo a mis artículos sobre gramíneas ornamentales.

Osteospermum

Osteospermum en flor con pétalos lilas y el centro oscuro
Mis Osteospermum, puro color desde la primavera. Descansan con el calor y en cuanto bajan las temperaturas, vuelven a la carga.

Esta planta con flores tipo margarita es puro color desde primavera. Tan solo voy retirando las flores marchitas y pellizcando las puntas para mantenerlas compactas y florecidas.

Con lo más fuerte del verano frenaron un poco, algo completamente normal, pero en cuanto bajan las temperaturas vuelven a arrancar. Les va bien un abono con algo de potasio durante la floración. Ya te conté mi pasión por los osteospermum, y esta temporada no ha hecho más que confirmarla.

Nerium Oleander (Adelfa)

adelfa (Nerium Oleander) una plantas con flores en ramilletes rosa todo el año
Mi adelfa, la campeona del calor: florece sin parar aunque el termómetro se dispare. ¡Eso sí, mejor lejos de niños y mascotas!

La adelfa es la campeona del calor en mi jardín. Mientras otras plantas piden clemencia en pleno agosto, ella sigue llena de flores como si nada, desde finales de primavera hasta bien entrado el otoño.

Le gusta el sol a pleno día y, una vez asentada, aguanta la sequía de maravilla. La podo a finales del invierno para mantenerle la forma y, durante la temporada, le retiro los ramilletes secos para que siga sacando flores nuevas. Ojo con el pulgón amarillo, que le tiene mucho cariño a sus brotes tiernos.

Y ahora, lo más importante: la adelfa es tóxica en todas sus partes, así que nunca, nunca, nunca la plantes donde jueguen niños pequeños o mascotas. La poda, mejor con guantes.

Erigeron

Erigeron en flor con pequeñas margaritas blancas y rosas creciendo en una jardinera
Mi erigeron creciendo entre otras plantas. Florece sin descanso y encima se resiembra solo. Muchas plantas sin gastar más dinero.

Las diminutas margaritas del Erigeron karvinskianus ofrecen una floración casi ininterrumpida desde primavera hasta hoy, no solo en macetas o en el suelo; también te las encuentras en muros, rincones y grietas. Cuando ya ha hecho su primer gran despliegue de color, lo recorto un poco y vuelve a florecer.

Se resiembra sola y puedes conseguir un montón de plantas gratis en una sola temporada. Yo la tengo por todas partes: en jardineras, macetas, etc. Y en la rocalla queda ideal. Aquí tienes la ficha de cultivo del erigeron, para que descubras los pocos cuidados que necesita.

Thunbergia alata (Ojo de poeta)

Ojo de poeta (Thunbergia alata) en flor en la terraza, con flores naranjas de corazón oscuro
Mi ojo de poeta, la alegría del verano en la terraza. ¡Es la más sedienta del grupo, pero cada flor lo merece!

Una de mis trepadoras favoritas por el contraste de su corazón oscuro con pétalos. Es la más sedienta del grupo, así que plantada junto al césped se siente feliz recibiendo bastante agua. La abono cada dos semanas con un fertilizante rico en potasio durante la floración.

Riego, el primero de los cuidados del jardín en clima mediterráneo

Mi regla de oro es regar poco, pero bien. Las plantas con un buen sistema radicular crecen mucho mejor que las que solo tienen raíces superficiales. Estas son mis pautas:

  • Riego a primera hora de la mañana o al atardecer. ¿A mediodía? Ni se te ocurra: el agua se evapora antes de llegar a las raíces.
  • Mojo el suelo y no las hojas.
  • Compruebo con el dedo o un palito de madera si a 5 cm de profundidad la tierra sigue húmeda.
  • En el jardín, una vez asentadas, las plantas piden un riego profundo cada semana. Dos si hace mucho calor.
  • Las macetas de la terraza, que se calientan muchísimo, necesitan agua casi a diario en julio y agosto.

Si puedes, usa agua de lluvia. El agua del grifo en zonas mediterráneas suele ser dura y sube aún más el pH del suelo. Una solución es añadir unas gotas de vinagre a la regadera o una pizca de ácido cítrico.

Para mojar el suelo y no las hojas, nada como el goteo: te explico cómo montarlo en mi guía fácil de instalación del riego por goteo.

Abonos orgánicos e inorgánicos: cómo combinarlos

En los cuidados del jardín en clima mediterráneo, lo que mejor me ha funcionado para reponer los nutrientes que va perdiendo el sustrato es combinar fertilizantes orgánicos con inorgánicos. Cada uno tiene su momento y su función.

Abonos orgánicos (la base): compost, humus de lombriz y estiércol bien compostado. Los aplico en primavera y otoño. Alimentan el suelo, mejoran su estructura y ayudan a retener el agua.

Abonos inorgánicos o minerales (el empujón): los reservo para necesidades concretas.

  • Un abono de liberación lenta para el césped y los arbustos.
  • Uno soluble, rico en potasio, para las macetas y las plantas muy floríferas.

Y una norma que aprendí a las malas: nunca, nunca, nunca abones en pleno pico de calor. Te lo digo por experiencia: las raíces se resienten y se «queman».

Si quieres entender qué hace cada nutriente, te lo cuento en cómo se alimentan las plantas.

¿Cómo se corrigen la clorosis férrea y otras carencias?

Cuando en el sustrato hay falta de hierro u otros elementos que las plantas necesitan para estar bien alimentadas los síntomas suelen ser inmediatos. Notarás que algo no va bien por el color, el aspecto de las hojas o la falta de flores.

Clorosis férrica: cómo reconocerla

Si las hojas jóvenes amarillean pero los nervios siguen verdes, es clorosis férrica. En suelos calizos puede ocurrir que el hierro esté en la tierra, pero la planta no pueda absorberlo por el pH alto.

Cómo tratarla

  • Quelato de hierro: Es la solución más eficaz para la clorosis férrica. En suelos calizos te recomiendo el de tipo Fe-EDDHA, porque es el que resiste mejor el pH alto.
  • Aplicación: yo lo hago en primavera, siguiendo la dosis del fabricante, y lo repito si hace falta durante la temporada.
  • Rescate rápido: un abono foliar con hierro ayuda a recuperar el color de manera casi inmediata, pero su efecto dura poco.

Antes de tratar, comprueba que no se trata de un exceso de riego, porque el encharcamiento provoca síntomas muy parecidos. Mira si la tierra está encharcada o excesivamente mojada.

Otras carencias que conviene reconocer

  • Falta de magnesio: amarilleo entre los nervios en las hojas más viejas. Suele corregirse con sulfato de magnesio a dosis suaves.
  • Falta de nitrógeno: palidez general, empezando por las hojas de abajo.
  • Falta de potasio: bordes de las hojas quemados y poca floración.

Dejo pendiente una guía sobre clorosis férrica o carencias de nutrientes en la que profundizaremos más en este tema.

¿Cómo ahorrar en los cuidados del jardín en clima mediterráneo?

Hacer las cosas con calma sale más barato y el resultado final suele quedar más bonito. Esto es lo que me ha ahorrado dinero:

  • Agrupar las plantas por sus necesidades de agua.
  • Comprar macetas pequeñas y dejar que crezcan. O también comprar matas grandes que se puedan dividir.
  • Multiplicar por esquejes y por semillas.
  • Aprovechar las rebajas de final de temporada que encuentras en algunos viveros.

Y si buscas más trucos, aquí tienes 5 ideas creativas para hacer un jardín barato y bonito.

Conclusión: lo que me han enseñado los cuidados del jardín en clima mediterráneo

Ahora llega mi época favorita para plantar en el Mediterráneo, así que ya estoy soñando con lo que añadiré a mi jardín. Planificar, elegir plantas adaptadas y regar con cabeza ha hecho que mi jardín mediterráneo sea más bonito y más económico. El otoño es una estación en la que vuelvo a disfrutar el jardín: de otra manera, pero tan satisfactoria como la primavera.

¿Y tú, qué plantas han sido las estrellas de tu temporada? Cuéntamelo en los comentarios, y si te ha servido este balance, guárdalo para consultarlo cuando llegue la próxima plantación.

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