Esquema de plantación: cómo combinar las plantas del jardín

Imagina que ya tienes el diseño del jardín: los caminos, las terrazas y las zonas de plantación. Ha llegado el momento más emocionante, elegir las plantas y colocarlas de manera que todas luzcan formando un conjunto armonioso. Pero ¿cómo organizarlas para conseguir un buen resultado? La respuesta es un esquema de plantación, y te cuento cómo lo hago yo.

Mi truco: dibujar el esquema de plantación a lápiz

Cada invierno, cuando el jardín descansa, me siento con un papel y un lápiz y dibujo mi esquema de plantación: dónde da el sol, dónde la sombra, qué zonas son más secas y qué plantas irán en cada una. Parece una tontería, pero ese dibujo es el que, en primavera, se convierte en una explosión de flores y colores. Te lo enseño con fotos en mi balance de los cuidados del jardín en clima mediterráneo.

Plano de mi jardín pequeño mediterráneo con zona de hierba, arriates, casa, terraza y camino de grava rodeado de seto
Así es mi jardín visto desde arriba: el jardín, la casa y la terraza, todo abrazado por el seto

«¿Y si no sé dibujar?», estarás pensando. ¡No hace falta! Basta con unos círculos y unas flechas. Lo importante no es que quede bonito en el papel, sino que quede bonito en el jardín.

Combinar plantas con las mismas necesidades de luz

Es la primera regla para combinar plantas: las que van juntas en un grupo deben tener las mismas necesidades de luz. Si la zona donde vas a plantar recibe mucho sol, pon solo especies que lo toleren. La excepción es cuando las plantas más grandes dan sombra a las más pequeñas: en ese caso, puedes poner plantas de sombra a sus pies, protegidas de los rayos del sol.

Combinar plantas con iguales necesidades de agua

Con el agua pasa lo mismo: agrupa plantas que necesiten un riego parecido. Por ejemplo, no pongas plantas que necesitan un suelo continuamente húmedo en una zona de plantas crasas, que apenas piden riego. Es una cuestión de sentido común, pero también de ahorro: cuando agrupas las plantas por su consumo de agua, riegas solo lo justo, que es la base del xerojardín.

Copia a la naturaleza

En la naturaleza, las plantas crecen agrupadas en zonas que se extienden y se solapan en capas, como si se fusionaran entre sí. Por eso es muy útil fijarse en cómo se organiza la vegetación en el campo y utilizar patrones parecidos en el jardín. Para hacer tu esquema de plantación, el primer paso es definir capas de altura y, después, repetir algunas plantas a lo largo del jardín para conectar visualmente los distintos espacios.

masas de plantas
Un arriate con un esquema de plantación bien ejecutado al combinar las plantas

Las capas de altura de un esquema de plantación

El suelo (hasta 15 cm)

En tu esquema de plantación, la capa más baja la forman las plantas tapizantes, incluido el césped, que crecen hasta unos 15 cm de alto y cubren el suelo desnudo. Son la línea de base de la composición.

El primer plano (de 15 a 60 cm)

Detrás viene una capa algo más alta, con plantas de entre 15 y 60 cm. Aquí pondremos masas de plantas bajas que harán de transición hacia el siguiente plano.

El plano medio (de 60 a 150 cm)

Lo forman las plantas de entre 60 y 150 cm. En esta capa debemos concentrar la composición y dedicarle la mayor parte del espacio, porque es la que define el color y la textura del conjunto y le da carácter. Además, es el nexo de unión entre la casa, las plantas más grandes y el jardín.

El fondo (más de 150 cm)

Las plantas más altas, de más de 150 cm, van al fondo. Son los árboles, los arbustos grandes y las trepadoras, y sirven para tapar vistas poco agradables o para dar sombra. Además de variar en altura de delante hacia atrás, el fondo debe ondularse de un lado a otro a lo largo del horizonte, para que no quede como un muro plano.

Un ejemplo de esquema de plantación con plantas de mi jardín

Para que lo veas más claro, así encajarían en estas capas algunas de las plantas de mi jardín:

Evita los saltos bruscos

Por último, cuando hagas tu esquema de plantación, evita los saltos grandes de altura, como pasar directamente del primer plano al fondo, salvo que busques expresamente un diseño poco natural. Y si la zona de plantación es estrecha, puedes ir reduciendo capas, pero intercalando de vez en cuando alguna planta más alta que dé ritmo y potencie el plano vertical.

Macizo de flores que combina plantas de distintas alturas
Plantas tapizantes cubriendo el suelo en la capa más baja de un jardín

Conclusión

Un buen esquema de plantación es la diferencia entre un jardín con plantas sueltas y un jardín armonioso. Agrupa por luz y agua, organiza en capas de altura y repite algunas plantas para darle unidad. Y sobre todo, coge un lápiz y atrévete: el primer esquema nunca sale perfecto, pero cada temporada aprenderás algo nuevo. Además, planificar bien es una de las claves para tener un jardín barato y bonito.

¿Y tú, haces un plano antes de plantar o te lanzas a la aventura? Cuéntamelo en los comentarios.

Fuente: Universidad de Florida, Landscape Design: Plant Placement (en inglés).