Uno de mis sueños, si tuviera un gran jardín, sería crear un paseo bordeado por muchísimas flores para admirar su color y disfrutar de su aroma dando entretenidos paseos. La creación de borduras o fronteras de herbáceas se remonta a la época victoriana, en Inglaterra, cuando la pionera paisajista Gertrude Jeckyll comenzó a incorporarla en sus diseños de jardines.

Upton Grey

Cuando Jekyll diseñó la Casa de Charles Holme en Upton Grey, allá por 1908, dispuso largas composiciones lineales de herbáceas separando zonas y bordeando caminos con esquemas de colores que abarcaban desde los más fríos (blanco y azul), a los más cálidos (naranja y rojo). Aquellas combinaciones llamaron la atención y pronto se popularizaron. Todos los grandes jardines de la época fueron incorporando borduras de hierbas llenas de textura y color.

Munstead Wood

En Munstead Wood, el hogar de Jekyll, no podían faltar los bonitos bordes llenos de flores que tanto gustaban a la paisajista. Aquí se aprecia la manera en que organizaba las plantas, organizadas por alturas, formas y tonos.

La bordura herbácea sigue siendo hoy en día un elemento clave del jardín. Bien planteada y plantada correctamente, puede ser la manera perfecta de agregar interés al espacio. Además de combinar herbáceas perennes, que cubran las floraciones durante todas las estaciones del año, también se pueden incorporar arbustos y anuales para asegurar una hermosa exhibición color durante todo el año.

Kew Gardens

Por todo el mundo hay jardines con fronteras herbáceas fabulosas, de esas que a mi me dejan boquiabierta y suspirando de placer con solo verlas en fotografías. Considerada la mayor del mundo, la Gran Bordura de Kew Gardens es una fantástica fuente de inspiración.

Acompaña al paseante desde la Palm House hasta el Orangery, cubriendo una longitud de 320 metros con camas de hierbas que florecen en primavera, y perennes que completan el colorido estival. Salvia, Allium, Rudbeckia, Aster, Echinacea, Penstemon, Agapanto, Kniphofia y muchísimas más especies que aportan diferentes matices.

Arley Gardens

La doble bordura de Arley Gardenses otro ejemplo excepcional. En este caso las filas de herbáceas, que limitan un fresco sendero de hierba, están contenidas entre setos de tejo que proporcionan cierto carácter formal del conjunto. Se dice de ella que es la primera de su tipo en Inglaterra.

Great Dixter

Christopher Lloyd fue uno de los paisajistas más influyentes del siglo XX y su propio jardín, en Great Dixter, el legado de su buen hacer con las plantas. A Lloyd le gustaba pasear y observar la larga frontera, una amplia bordura de flores que siempre estaba perfeccionando para que floreciera sin parar desde abril hasta octubre.  La combinación de arbustos, plantas perennes, plantas anuales y trepadoras, es una clase magistral de plantación.

Inner Temple

En pleno centro de Londres, se encuentra Inner Temple, un conjunto de edificios con una larga historia que durante el siglo XII fueron sede templaria y actualmente están ocupados por una sociedad de barristers. El jardín interior de la edificación (de más de 12000 m2) las borduras mixtas son muy admiradas por su combinación de plantas perennes, anuales, hierbas y arbustos de exuberante follaje.

La bordura de herbáceas es un elemento característico del Jardín Inglés, por eso es fácil encontrarla en cualquier jardín de este país. Seguro que quien haya estado en Inglaterra habrá conocido preciosas fronteras de flores. Si es tu caso, ¿nos cuentas lo que has visto?

Imagen de cabecera: Monrovia