aspidistra

Aspidistra, conocida también como pilistra u orejas de burro (por su forma), es una planta tropical que pertenece a la familia Asparagaceae y es originaria de China y Japón, donde crece de silvestre en las zonas sombrías y frescas de las selvas. Se trata de una planta de interior muy popular que era muy común en los pasillos de muchas casas victorianas y que da a los interiores un bonito ambiente selvático.

Aunque su popularidad se ha desvanecido ligeramente hoy en día y es menos común en las casas modernas, sigue siendo una maravillosa planta de interior que, con unos sencillos cuidados, decorará tu hogar dándole ese toque tropical que tanto gusta.

Descripción de la aspidistra

Aspidistra elatior es una planta perenne de follaje grande y atractivo que se puede cultivar tanto dentro como fuera de casa, según el clima. Sus raíces son rizomatosas y se extiende mediante tallos subterráneos. La aspidistra se ha ganado la reputación de ser planta de interior difícil de matar porque es una planta que puede sobrevivir a muchas condiciones que acabarían con otras especies, como cierto abandono o situaciones con poca luz. Tiene hojas largas y arqueadas, en forma de lanza, de color verde intenso y brillantes, que pueden alcanzar alrededor de 90 cm de largo y 10 cm de ancho. Cuando se cultiva al aire libre puede producir pequeñas flores de color crema en la base de la planta. Son flores poco llamativas, casi insignificantes que no suelen aparecer cuando la aspidistra se cultiva en interiores. La aspidistra tiene un crecimiento bastante lento y, por lo general, la primavera es el mejor momento para plantarla.

aspidistra
Aspidistra elatior «Hoshi-zora»

Cuidados de la aspidistra

Para un jardinero nobel o poco avezado, esta planta es perfecta. Aspidistra elatior, resistente y duradera, se puede usar en casos donde todo lo demás falla. Es una planta perenne que puede soportar la sombra más profunda debajo de unas escaleras o junto a una pared que casi no recibe luz solar. Además, los insectos no suelen acercarse a ella y muy rara vez se ve afectada por una enfermedad.

Aspidistra elatior requiere un mantenimiento muy sencillo: regar cuando la tierra se seque y abonar durante unos meses al año. La mayoría de los errores con esta planta suelen ser por riego excesivo (no les gusta la tierra encharcada) o por colocarlas bajo la luz solar directa. Con la aspidistra, lo que mejor funciona suele ser no darle demasiadas atenciones.

Luz

Mantén tu planta de aspidistra alejada de la luz solar directa porque puede manchar y quemar las hojas. Si la mantienes como planta de interior, lo ideal es ponerla junto a una ventana orientada al norte. Ponla siempre alejada de las ventanas que reciben mucha luz para evitar que le dé el sol directo. Cuando cultives una aspidistra en el exterior, ubícala en una zona sombreada con luz solar indirecta.

Suelo

Las plantas de aspidistra toleran una amplia gama de suelos, siempre que tengan un buen drenaje. Prefieren sustratos ricos en materia orgánica con un pH ligeramente ácido o neutro. En exterior pueden crecer tanto en suelos arenosos como arcillosos, siempre que drenen bien. Si cultivas la aspidistra en una maceta utiliza una mezcla de sustrato estándar que sea de buena calidad.

Agua

Aunque la aspidistra tiene cierta tolerancia a la sequía, prefiere un sustrato ligeramente húmedo. Riega las plantas jóvenes de pilistra regularmente, de manera que el suelo se mantenga un poco húmedo pero no empapado. Si el suelo permanece muy mojado por mucho tiempo podría causar la pudrición de la raíz de la planta. Riega profundamente las plantas ya establecidas y luego deja que la tierra se seque superficialmente antes de volver a regar. Una buena regla es regar cuando introduzcas el dedo un poco en la tierra y no sientas humedad.

Temperatura

La aspidistra prospera con temperaturas entre 15 y 25ºC. No son resistentes al frío y si las temperaturas que caen por debajo de los 10ºC pueden dañarlas o matarlas. Por tanto, si cultivas tu planta en una maceta al aire libre, asegúrate de llevarla adentro mucho antes de la amenaza de heladas. Si la cultivas en interior no la dejes cerca de los radiadores o la chimenea.

A la planta le beneficia un nivel de humedad ambiental medio. Si vives en un lugar muy seco o el ambiente lo está a causa de la calefacción, es conveniente que proporciones humedad a la planta mediante pulverizaciones periódicas de agua, poniendo un recipiente con agua cerca o sacándola al exterior los días que llueve.

Riego

A la pilistra le gusta un nivel moderado de humedad, pero no es una necesidad primordial para un crecimiento saludable. Si la cultivas en maceta debes regar con moderación, procurando esa mínima humedad que prefieren. Espera a que la superficie del sustrato se seque antes de volver a regar. Quizás baste con que lo hagas una vez cada 15 días, todo depende del clima. En el suelo son capaces de soportar más tiempo sin riego, como hemos dicho todo depende del clima de tu región. En invierno puede ser suficiente con un riego mensual.

Fertilizante

Abona tu aspidistra una vez al mes con un fertilizante líquido para plantas verdes durante los meses de primavera y verano, siguiendo las instrucciones de la etiqueta. También tienes la opción de usar un fertilizante de liberación lenta en la primavera, que bastará con aplicar una vez. No es necesario fertilizar durante los meses de otoño e invierno. Agrega el fertilizante después de haber regado la planta para evitar quemar las raíces.

Poda

La aspidistra no necesita una poda fuerte como otras plantas pero sí se beneficia si cortas sus hojas viejas y marchitas. Elimina las hojas dañadas que veas en cualquier momento, cortando el tallo a ras del suelo para que la poda sea más limpia. Mantener la aspidistra aseada es bueno para la salud de la planta.

Problemas de la aspidistra: plagas y enfermedades

La aspidistra no suele sufrir problemas de plagas o enfermedades, especialmente cuando se cultivan en su entorno natural. Como plantas de interior, pueden ser susceptibles a plagas comunes de las plantas de interior como ácaros y cochinillas. En el jardín puede ser atacada por caracoles y babosas. En caso de que detectes algún insecto en las hojas de tu aspidistra, puedes eliminarlo limpiando el follaje con un paño humedecido en agua. Si aparece una plaga mayor puedes emplear un jabón insecticida o aceite hortícola.

Son muy pocos los problemas que se suelen presentar en el cultivo de una aspidistra siempre que se haga respetando los cuidados que hemos mencionado en el apartado anterior. Pero pueden surgir algún contratiempo cuando el entorno no es de su agrado.

Puntas marrones, como quemadas

Las puntas marrones de las hojas se deben generalmente a desajustes en el riego, tanto excesivo o insuficiente, y afecta especialmente a las aspidistras cultivadas en contenedores. Verifica siempre la humedad del sustrato antes de regar y espera para hacerlo hasta que la capa superficial del suelo se seque unos centímetros. Comprueba también que el exceso de agua pueda salir del recipiente por los agujeros de drenaje. 

Hojas que se vuelven amarillas o marrones

Si alguna parte o incluso hojas enteras se vuelven marrones en tu aspidistra casi seguro que se debe a demasiada luz solar. Comprueba cómo incide la luz del sol sobre tu planta a lo largo del día para asegurarte de que nunca le dé el sol directo, y reubica si es necesario. Las corrientes de aire en el interior, especialmente del aire acondicionado, y las bajas temperaturas en el exterior también pueden causar que el follaje se vuelva dorado o marrón. Protege tu planta de temperaturas extremas. 

Las hojas amarillas casi blanquecinas suelen revelar un problema de clorosis. La clorosis suele ser férrica, falta de hierro, y se puede solventar añadiendo quelatos de hierro al agua de riego.

Hojas rasgadas

Las hojas rasgadas en una aspidistra significa que la planta tiene falta de humedad. Para solucionar este problema proporciona humedad a tu planta mediante pulverizaciones periódicas. También puede deberse a un exceso de abonado, intenta con una dosis de fertilizante menor.

La aspidistra crece lentamente

No es algo que te deba preocupar si la aspidistra está sana y la abonas adecuadamente. Estas plantas tienen un hábito de crecimiento lento, solo sacan 4 o 5 hojas nuevas por temporada, y pueden tardar varios años en alcanzar su tamaño maduro.

Limpiar la aspidistra para sacarle brillo

Aunque esto no es un gran problema, la acumulación de partículas de polvo puede obstruir los poros de las hojas de la aspidistra, causando una menor eficiencia de captura de luz. Para favorecer su crecimiento limpia las hojas con regularidad, especialmente si la cultivas en un ambiente oscuro. Para limpiar las hojas de la aspidistra utiliza un paño humedecido con agua tibia y pásalo con cuidado del interior al extremo de cada hoja.

Si vives en un clima seco tu aspidistra se beneficiará de un poco de humedad extra. A intervalos mensuales, se aconseja realizar una limpieza suave con manguera para hidratar sus hojas y reducir la cantidad de partículas de polvo que descansan sobre su follaje.

flores aspidistra
Flores de aspidistra

Flores de aspidistra

Aunque muchas personas piensan que no, lo cierto es que las aspidistras también producen flores y es posible que la tuya haya florecido sin darte cuenta. Para que esto suceda es imprescindible cultivar la planta al aire libre y en el suelo, en el interior o en maceta es casi imposible lograr que una aspidistra dé flor.

Aún así, suponiendo que las cultives afuera, las flores son tan extrañas y están tan escondidas que ni siquiera las verás a menos que las busques con afán.

Cuando pensamos en flores nos imaginamos un montón de pétalos dispuestos de alguna forma alrededor de los órganos sexuales de la planta y sujetos por un tallo que asoma por encima de las hojas. En el caso de la aspidistra nada tienen que ver con esto, su flor es una masa carnosa de color crema con el interior en tonos marrón o púrpura y 8 lóbulos cortos en lugar de pétalos. Crecen en tallos muy cortos unidos al rizoma.

Las flores de aspidistra aparecen a principios del verano cuando las condiciones son adecuadas. Al crecer en la base de la planta con tallos muy cortos a penas sobresalen de la tierra y las incipientes hojas de la planta las ocultan. Solo las verás si las buscas con tesón.

Trasplante de la aspidistra

Cuando se cultiva una aspidistra en maceta o en contenedor es muy importante que el recipiente tenga amplios orificios de drenaje. Las macetas de arcilla sin esmaltar son ideales porque permiten que el exceso de humedad del sustrato se escape a través de sus poros. Para comenzar elige un tiesto que sea un poco más grande que el cepellón de la planta. Las aspidistras son plantas de crecimiento lento que tardarán en llenar el contenedor.

Si observas que las raíces de la aspidistra crecen por fuera del sustrato piensa que ya es hora de trasplantar a un contenedor un poco más grande. Puede que esto no suceda hasta pasados tres o cinco años. El mejor momento para el trasplante es la primavera. Con el nuevo contenedor preparado retira con cuidado la aspidistra de su maceta vieja y colócala en la maceta nueva con sustrato fresco. Procura que el cepellón se mantenga a la misma altura que estaba en su recipiente anterior.

Reproducción de la aspidistra

Las aspidistras se pueden propagar por división de mata. Esto no solo te proporciona una nueva planta sin gastar dinero, sino que también rejuvenece la mata y evita que las plantas maduras se sobrecarguen.

Para conseguir una nueva mata de aspidistra debes sacar tu planta de la maceta o desenterrarla si está en el suelo. Separa un trozo del rizoma (el tallo subterráneo) que incluya al menos dos hojas y planta esta pieza en una maceta con sustrato fresco o directamente en el suelo. Mantén el suelo ligeramente húmedo, pero comprueba que tenga un buen drenaje. Además, la nueva planta debe mantenerse con las temperaturas apropiadas (entre 15 y 25ºC) y estar expuesta a la luz solar directa. Una vez que veas que la planta desarrolla nuevos brotes, sabrás que tu nueva aspidistra ha desarrollado su sistema de raíces y está establecida. Luego, puedes comenzar a aplicarle los cuidados generales que hemos mencionado anteriormente.

Aspidistra elatior «Variegata»

Principales tipos de aspidistra

La variedad de aspidistra más popular es Aspidistra elatior, aunque existen unas 100 especies conocidas como A. lurida, A. funfilliformis o A. yingjiangensis. A su vez, de Aspidistra elatior hay varios cultivares producidos por el hombre mediante hibridación. Estas variedades son bastante similares entre ellas, pero se diferencian por el tamaño o el color de sus hojas. Todas ellas reciben los mismos tipos de cuidados.

Algunas variedades de Aspidistra que se pueden encontrar son:

  • ‘Variegata’: este cultivar presenta hojas verdes con rayas blancas.
  • ‘Asahi’: las hojas verdes de esta variedad desarrollan puntas blancas a medida que crecen.
  • ‘Hoshi-zora’: el nombre de este tipo de aspidistra se traduce como cielo estrellado, y sus hojas verdes están salpicadas de puntos amarillos y blancos.
  • ‘Lennons Song’: (canción de Lennon) las hojas de esta variedad tienen rayas de color verde claro o amarillo.

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1 comentario

  1. Una dura y bella planta de toda la vida conocida como la planta de la abuela, ya que pasaba antiguamente de generación a generación, eso demuestra la dureza de la misma.
    Tengo en casa dos ejemplares y uno que regalé y francamente no dan problema alguno, eso sí, muy importante que no reciban sol directo, porque quema sus hojas.
    Un post muy completo amiga Mónica.
    Un abrazo y feliz semana entrante.

Los comentarios están cerrados.

       

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