¡Esto ya está en marcha! No sé si tendremos buenas o malas cosechas, pero ahora da gusto ver este rincón de la terraza así de bonito y aprovechado. Aunque es un espacio diminuto, nos hace mucha ilusión ver crecer unas cuantas lechugas, acelgas y tomates plantados por nosotros mismos. ¡No imagino el momento en que vea alguna de estas hortalizas para cosechar! Empezamos un nuevo proyecto del que conocemos bien poco y en el estamos deseosas de profundizar.

Nuestro artículo de hoy es la cuarta entrega sobre la preparación de este pequeño huerto en la terraza de casa. Por si te las perdiste, ya expliqué en entradas anteriores los preparativos para construir un huerto en casa aún sin tener suelo para plantar (nosotras lo hemos puesto en la terraza):

  1.  Introducción: cómo crear un huerto urbano desde el principio
  2.  Montar los recipientes de madera que contienen el sustrato 
  3.  Protegerlos con lasur para hacerlos más duraderos
  • En este cuarto capítulo os cuento las últimas tareas: llenarlos con un sustrato apropiado y plantar nuestras hortalizas. A partir de ahora nuestro huerto ya está listo, solo queda mantenerlo y cuidarlo para que nos de deliciosos frutos, ¡que no es poco!

    Sustrato específico para nuestro huerto urbano

    El sustrato que hemos utilizado es el de huerto urbano BIO de Flower, una gama ecológica realizada exclusivamente con componentes orgánicos y un nivel casi nulo de metales pesados en su composición que cumple con la normativa dictada por el MAPAMA sobre sustratos hortícolas. Un sustrato apto para el cultivo de hortalizas comestibles no debe superar unos mínimos en la presencia de determinados componentes nocivos para la salud humana, esa lista está legislada, es pública y podéis verla en este enlace.

    Sustrato hortícola ecológico Flower

    Con el tiempo aprenderemos a preparar mezclas porque nos encanta trastear y pringarnos las manos, pero como nuestro contenedor no es excesivamente grande y no queríamos alargarnos en prolegómenos, preferimos llenar los bancales con un buen sustrato de cultivo ya preparado. Después de años utilizando productos para el jardín, conocemos muy buenas marcas y excelentes sustratos de usos específicos. Nos pusimos en contacto con Flower, marca que ya conocíamos de trabajos previos, y por fortuna estuvieron de acuerdo en proporcionarnos el sustrato a cambio de contar nuestra experiencia con ellos.

    Llenando los cajones

    Composición del sustrato hortícola BIO de Flower

    Los componentes básicos que contiene este sustrato son: turba negra, turba rubia, fibra de coco, compost vegetal y guano. Con ella aportamos al huerto el medio y los nutrientes necesarios para que las plantas puedan crecer sin tener que añadir abono durante una buena temporada. También incorpora algo de perlita, un elemento que ayuda a retener algo la humedad en el terreno y que en un clima tan seco como el nuestro es fundamental.

    Antes de volcar el sustrato en el interior de los cajones forramos las estructuras por dentro con una malla geotextil que ya viene incluida en el kit de los cajones. Su función es retener el sustrato permitiendo que drene el agua sobrante del riego.

    Al colocar los dos cajones juntos para formar un rectángulo, nos quedó un espacio de unos 20 cm de ancho entre ellos que quisimos aprovechar y lo forramos con malla antihierbas que teníamos en casa. Aquí hemos puesto una línea de cebollas pero si no fueran bien, sería el lugar perfecto para hierbas o unas flores.

    Llenando el huerto con sustrato

    Descompactar el sustrato antes de plantar

    Mientras mi hijo vaciaba las bolsas dentro de los cajones, yo iba descompactando la mezcla para dejar el sustrato suelto, mullido y bien nivelado. De vez en cuando regábamos para ir humedeciendo en profundidad. Así, capa tras capa de tierra, hasta llegar al nivel de la superficie.

    Llenar los bancales y enrasar el sustrato hortícola

    Nuestro huerto casero

    Y ya con el huerto lleno de sustrato esponjoso y rico en nutrientes, solo quedaba plantar nuestros plantones. Esta fue la parte más divertida y lucida. De aquí en adelante solo queda ver aparecer y madurar los frutos, observar como se llenan de hojas las lechugas y las acelgas, ver engordar las cebollas. Dicen que “el ojo del amo engorda el caballo”, pues en nuestro caso será “el ojo del amo engorda el tomate”.

    Tomates

    Acelgas

    Cebollino

    Lechugas

    Hortalizas en casa

    Huerto casero

    Lechuga y acelgas

    Acelgas de colores

    Espero que os guste cómo va de momento. Seguiremos compartiendo nuestros avances, resultados, dudas, opiniones, aciertos, fracasos, etc. En resumen: todo lo que aprendamos sobre este nuevo proyecto que nos ilusiona muchísimo y del que nos quedan montones de cosas por descubrir. Y por supuesto, cualquier idea o sugerencia será siempre bienvenida.