Hoy es un día de muchísimo calor por aquí, sopla viento de poniente cálido y seco. No es una circunstancia que a las hortensias les vaya bien pero con un buen riego por la mañana y otro por la tarde conseguirán superar esta adversidad. Las salva que están a la sombra, en el rincón más fresco del jardín. Aunque hoy fresco, lo que se dice fresco, hoy no se está en ningún sitio más que en casa bajo el ventilador.

Con los cuidados oportunos la Hidrangea macrophylla es una planta que llena de color el jardín

Hace días que comenzaron a abrirse. Tengo dos grupos de hortensias distintos, ambas de la especie Hidrangea macrophylla y a falta de conocer las variedades yo las he bautizado como “hortensia antigua” y “hortensia nueva”. Mi hortensia antigua lleva años en el jardín, viviendo mejores y peores momentos pero en muy buenas condiciones en la actualidad. Hace dos años parecía que llegaba su final, pero un drástico cambio de sustrato con reducción de cepellón le vino de perlas. Fue un tratamiento arriesgado y tenía mis dudas, sobre todo porque era la primera vez que lo hacía. Ahora sé que a pesar de mis temores fue una buena práctica y si quieres saber como se hace, en este enlacellegarás al artículo donde hablaba del trasplante.

Mi hortensia nueva es una recién llegada, un regalo de una amiga que me las ha enviado desde Asturias. Hace pocos meses no eran más que unos tallos con raíces y algunas hojitas, ahora son preciosas plantas, jóvenes pero prometedoras, rebosantes de flores.

Las hortensias son plantas fascinantes con esas hojas grandes, verdes y esas inflorescencias que son como un ramo de flores cada una. Ese globo colorido que se forma al final de cada tallo es un grupo de brácteas -hojas que en cada variedad definen el color- y es en el centro de cada bráctea donde están las verdaderas flores, blancas y muy pequeñas, casi insignificantes.

Mi dos hortensias son de color rosa, la nueva es rosa intenso y la antigua rosa más suave. Ambas cuentan ya con un buen número de inflorescencias y las brácteas están totalmente coloreadas, porque cuando empiezan a formarse son verdes y poco a poco van cogiendo tono hasta cubrirse por completo del intenso color que las caracteriza.

Hay que tener mucho cuidado con los riegos periódicos porque a pesar de que las hortensias tienen una capacidad de recuperación increíble, si pasan mucha sed pueden llegar a un punto de no retorno y no conseguir sobreponerse a la sequía. Entre estas fotos aparece una flor que he tenido que entutorar, la falta de agua la debilitó y aunque no llegó a marchitarse, la debilidad hizo que el tallo no pudiera soportar el peso de la inflorescencia y se tronchó un poco. Por suerte no llegó a romper y la savia todavía puede circular por el interior.

Y así están hoy mis hortensias, hoy he salido muchas veces a vigilarlas porque el viento caliente ha sido castigador. Mis planes para ella son ponerlas a secar, aunque creo que debo esperar todavía unas semanas más antes de cortarlas. Pero eso será otra historia, de momento sigo cuidando para que vivan en buenas condiciones mientras recopilo información del proceso de secado.