Cuando encontré esta planta en la sección de suculentas del vivero me llamó la atención. No sé que me atrajo más, si su forma, su color o el hecho de que fuera una planta crasa y necesite poca agua. Lo cierto es que pensé que era ideal para mi jardín, en concreto, para la zona baja de la rocalla donde casi no llega agua y no crecen otras plantas. La traje y no me equivoqué, en esa zona queda bonita y prospera muy bien.

Kalanchoe thyrsiflora, una planta suculenta con reflejos rojizos

El Kalanchoe thyrsiflora es una planta suculenta, pertenece a la familia crassulaceae y es nativa de Sudáfrica, donde se le conoce como Meelplakie por el aspecto blanquecino de sus hojas, como si estuvieran espolvoreadas con harina (Meel).

No es una planta muy grande pero tiene buen tamaño. Me refiero a que no es una de esas suculentas de tamaño mini que solemos encontrar en macetas diminutas. Tiene forma de roseta basal de hojas planas, carnosas y redondeadas con un recubrimiento ceroso que les da ese tono blanquecino. Con las mejores condiciones de cultivo podría alcanzar algo más de medio metro de altura.

La floración puede aparecer a partir del segundo o tercer año de edad de la planta, entre febrero y junio, con una vara floral que sale del centro de la roseta y crece lentamente hasta que en el extremo aparecen las flores, amarillas. Este proceso puede durar hasta un par de meses y después de las flores, la roseta muere no sin antes producir hijuelos en la base.

En una exposición bien soleada y especialmente durante el invierno, las hojas toman una profunda coloración rojiza. Si recibe menos sol, la zona roja se restringe al una línea delgada en el filo de las hojas. A la luz del sol tiene un aspecto fantástico con sus hojas inténsamente rojas.