Hoy cruzamos el Canal de la Mancha para dirigirnos a la Isla de Wigth, condado británico situado frente a las costas de Southampton, al sur de Inglaterra. Aquí hemos descubierto una preciosa cottage inglesa de larga historia y maravilloso jardín que tras siglos de periplos y sucesivos propietarios, llegó a manos de sus actuales dueños para convertirse en su hogar y lugar donde hospedar a visitantes. Un refugio tranquilo e íntimo, con solo 6 habitaciones, que invita al descanso y el placer contemplativo de la naturaleza. A mi me ha seducido por completo y ¿quién sabe?, quizás algún día podría ser destino de unas vacaciones idílicas.

La Vieja Rectoría es una propiedad clasificada de especial interés y como su nombre indica, tiene una conexión histórica con la iglesia vecina. La casa original data de principios del siglo XIII pero fue ampliada a finales del XV, cuando la propiedad fue adquirida por el rey Enrique VI como dotación para su nueva fundación educativa, el Kings College de la Universidad de Cambridge. La propiedad perteneció a la universidad durante siglos como vivienda de estudiantes.

En algún momento de los años 20 del siglo XX, la finca fue vendida a un comprador privado, tras el que hubo otro propietario antes de llegar a manos de sus dueños actuales quienes han conseguido hacer de ella un hogar moderno sin perder su esencia histórica.

El paisaje ondulante, las praderas de césped, estanques, el viejo muro de ladrillo rojo que rodea el jardín, las pérgolas de madera rebosantes de rosas, clemátides y las borduras repletas de lavandas, narcisos, tulipanes, hortensias, dalias y diferentes vivaces convierten el exterior en un paraíso para disfrutar con todos los sentidos en cualquier época del año.

El cultivo de las herbáceas rebosantes de flores es algo que últimamente me tiene fascinada y me he centrado en conocer cómo cultivar dalias.

Poco más puedo hacer yo por describirlo, lo mejor es que observar las imágenes, que hablan por sí solas. Y si quieres más información, lo mejor es visitar la website del lugar, donde sus propietarios nos cuentan su historia y los logros que han conseguido poco a poco, transformando un jardín que cuando llegaron, era casi todo césped.