Existen infinidad de plantas trepadoras que se pueden guiar sobre una pérgola para que la cubran y nos proporcionen una agradable sombra en verano. Hoy os voy a hablar de sólo 10 especies diferentes, pero de todas ellas se pueden encontrar muchísimas variedades distintas y todas tienen en común que producen flores en primavera o verano y que son resistentes al frío.

Rosal

Rosales trepadores

Algo especial tienen los rosales para ser las plantas preferidas de la mayor parte de los jardineros. Producen una sensación de bienestar especial, transmiten sosiego, nostalgia, romanticismo y felicidad ¿no os parece? Quizás penséis que exagero, es posible, pero de hecho es la flor más cultivada en el mundo entero.

Las variedades trepadoras son perfectas para cubrir una pérgola, mucho mejor si son sarmentosas (ramblers) porque sus tayos son más flexibles y resultan más fáciles de guiar sobre la estructura. Es complicado decidirse por una variedad en concreto, las hay de todas las formas y colores imaginables, con o sin espinas, unas con aroma y otras sin él.

Clematis

Clematis

Las clematis son plantas espectaculares, su floración es maravillosa. Yo tengo la clematis Piilu trepando por una celosía y el día que descubro su primera flor me llevo una alegría. Tienen un aspecto frágil y delicado, pero son más resistentes de lo que aparentan y existen variedades muy vigorosas.

Existen clematis caducas, que pierden la parte aérea con el frío y a la temporada siguiente rebrotan, y clematis perennes que mantienen las hojas durante el invierno. También se pueden encontrar en muchos colores y formas de flor.

Madreselva

Madreselva

De la madreselva existen más de 180 especies diferentes, prácticamente todas son plantas trepadoras. Su principal característica es que crecen con rapidez y se extienden mucho, un único ejemplar puede cubrir una superficie muy amplia.

Desprende un aroma muy agradable (aunque yo siempre digo que esto es subjetivo) y las flores suelen ser blancas con matices amarillos o rojizos. Se adapta bien a cualquier tipo de suelo, pero prefiere los suelos arcillosos.

Passiflora

Passiflora

También se la conoce como flor de la pasión. Es una planta perenne que puede alcanzar los 9 metros de longitud y que también crece muy rápido. Es una planta sarmentosa muy flexible que trepa gracias a unos zarcillos que nacen de sus hojas y se enganchan a cualquier soporte cercano.

Florece durante el verano y el otoño, las flores (que personalmente me parecen espectaculares) suelen ser aromáticas y el fruto que produce la variedad edulis es comestible (fruta de la pasión). Se pueden multiplicar por esquejes en primavera.

Jazmín

Jazmín

Existen muchísimas especies de jazmines, la mayoría son blancos pero también los hay amarillos o con tonos rosados. La principal característica del jazmín es su aroma (aunque no todos huelen). Son plantas de rápido crecimiento y con ramas muy flexibles que tienden a enmarañarse. Yo suelo podar todos los años mi jazmín para evitar el lío de ramas.

Parra

Parra

Mi imagen ideal de una pérgola con sombra fresca es debajo de una parra. No sabría decir la razón, quizás porque de niña mi abuela tenía una en su casa.

La parra se enreda también con zarcillos y trepa por el soporte formando una masa densa de hojas. Si empleas una buena variedad puedes disfrutar de deliciosas uvas cultivadas en tu propio jardín. Cuando llega el frío pierde las hojas, pero los troncos retorcidos no dejan de ser una bella imagen durante el invierno.

Glicinia

Glicinia

¿Qué puedo deciros de la glicinia? Es otra de mis plantas preferidas por sus flores. Los racimos de flores blancas o malva forman auténticas cascadas de color en primavera. Es una planta caduca cuyas hojas aparecen después o casi a la vez que las flores.

Son plantas muy vigorosas que necesitan un soporte robusto y un control de su crecimiento. Es aconsejable podarlas para mantenerlas a raya y favorecer su floreción. También desprenden un suave aroma.

Campsis radicans

Campsis

Enredadera con flores en forma de trompeta de color naranja. Tiene el tallo leñoso y emite raices aéreas para fijarse al soporte. Su crecimiento es rápido -llegando a alcanzar los 10 metros de altura- y es de hoja caduca. Puede soportar hasta los -10ºC.

Bignonia

Bignonia

Otra preciosa trepadora con delicadas flores rosadas con forma acampanada y buen tamaño. De las que os he nombrado es la que peor lleva el frío ya que soporta heladas sólo sin son suaves (hasta -5ºC).

Es una planta bastante vigorosa, de  rápido crecimiento y gran tamaño que se cubre de flores en verano y otoño. No se sustenta por sí misma, hay que atarla al soporte. En invierno pierde las hojas.

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