jazmín en maceta

El género Jasminum agrupa unos 300 tipos de jazmín diferentes, todos ellos plantas perennes y arbustos nativos de las regiones cálidas de Asia y Eurasia. Muchas de las especies de jazmín son trepadoras muy populares para jardines al aire libre en zonas climáticas donde no hace mucho frío (zonas de rusticidad de 8 a 11). Algunas también funcionan como plantas de interior. Para quien no tiene terreno donde plantar uno de ellos en su jardín, siempre existe la posibilidad de cultivar un jazmín en maceta.

Qué jazmín es más apropiado para cultivar en maceta

Cuando se cultivan como plantas de interior, algunas variedades de jazmín pueden plantear cierta dificultad. Una especie popular para cultivar dentro de casa es el jazmín chino (Jasminum polyanthum), conocido también con los nombres comunes de jazmín blanco o jazmín rosado. Puedes cultivar este jazmín en maceta en un lugar muy luminoso de tu hogar. Sus hojas pinnadas de un brillante color verde oscuro crecen en ramas entrelazadas de hasta 6 metros de altura. A finales del invierno, esta trepadora de rápido crecimiento produce multitud de cogollos de color rosa rojizo en racimos densos que se transforman en flores blancas al comenzar la planta. Su profusa floración es inusual entre las plantas de interior.

Pero si lo que deseas en cultivar un jazmín en maceta fuera de casa tienes muchas opciones. Hay muchas especies de jazmín que se pueden cultivar en contenedor. Su envergadura no será tan amplia como cuando se cultiva en el suelo, pero seguro que se convierte en una bonita planta que te regalará el dulce aroma de sus flores. Entre las variedades de jazmín más apropiadas para cultivar en maceta están el jazmín común (Jasminum officinale), el jazmín español (Jasminum grandiflorum), el jazmín de Arabia (Jasminum sambac) o el jazmín de Madagascar (Stephanotis floribunda). Los cuidados del jazmín son los mismos en todos los casos aunque, al estar en macetas, deberás tener cuidado especial con los riegos: las macetas pierden humedad antes que el suelo del jardín.

Cuidados del jazmín en maceta

Toda planta, para prosperar, necesitan que las condiciones de cultivo sean lo más parecidas posible a las que se darían en su lugar de origen. El jazmín es una planta que se desarrolla bien con mucho sol y un cierto grado de humedad en el terreno donde crecen sus raíces.

Para cultivar jazmín en maceta dale un poco de luz solar directa en el verano, humedad constante durante todo el año y temperaturas frescas desde el otoño para estimular la producción de flores. Al ser una planta trepadora le vendrá bien un enrejado para trepar y podas regulares para mantenerlo ordenado. El hábito de crecimiento del jazmín es enmarañado y solo se puede controlar recortando las ramas que nos interese. Es una planta tan fuerte que resistirá perfectamente este tipo de poda regular.

Luz

Los requisitos de luz varían según la especie de jazmín, pero la mayoría de jazmines prefieren luz solar directa. Puedes cultivar un jazmín en maceta en un lugar sombreado, pero la producción de flores no será tan profusa como si recibe unas cuantas horas de sol.

Suelo

Para cultivar un jazmín en maceta debes proporcionarle un buen sustrato a base de turba con material de drenaje adicional (perlita o vermiculita, por ejemplo) para que el suelo drene convenientemente. A parte de esto no es necesario nada más. Empieza con un buen sustrato y tu jazmín en maceta te lo agradecerá.

Agua

El sustrato de la maceta del jazmín debe mantenerse ligeramente húmeda pero sin encharcar. Puedes dejar que la tierra se seque un poco más en otoño y regar menos en invierno, ya que la planta entra en estado de latencia. La cantidad de agua depende en gran medida del clima de tu región y de la exposición al sol, pero es posible que en pleno verano debas regar un par de veces o tres por semana. Siempre debes asegurarte de que la maceta tenga un buen drenaje.

Temperatura y humedad

Las preferencias de temperatura para el jazmín en maceta varía según la especie, pero todos son bastante más resitentes al frío de lo que se piensa. Generalmente no tendrá problemas para tolerar temperaturas entorno a los 4 o 5ºC.

Si cultivas tu jazmín en maceta dentro de casa, puedes trasladarlo al aire libre desde finales de la primavera hasta principios del otoño.

Fertilizante

Alimenta tu jazmín en maceta durante toda la temporada de crecimiento, esto es desde la primavera hasta el otoño. Utiliza un fertilizante líquido equilibrado diluido en el agua de riego. Para saber la cantidad que debes utilizar, sigue las instrucciones de la etiqueta del producto.

Problemas que pueden aparecer en un jazmín en maceta

Cultivar un jazmín en maceta no presenta mucha dificultad, lo que debes tener presente es que no se hará una planta tan grande y vigorosa como cuando se cultiva directamente en el suelo. La razón es sencilla, plantado en un terreno libre las raíces tienen mucho más espacio para desarrollarse y, como consecuencia, también la parte aérea de la planta. Aún así no es imposible conseguir un bonito jazmín cultivado en una maceta, cuanto mayor sea el tamaño sel contenedor, más grande podrá hacerse la planta.

Uno de los problemas que puede aparecer al cultivar un jazmín en maceta es que muchas de sus hojas se pongan amarillas. Es normal que una planta pierda algunas de sus hojas de manera eventual, siempre se están renovando, y notarás que algunas se secan y caen mientras que nacen otras nuevas. Lo que no es tan normal es que esto suceda con una gran cantidad de hojas a la vez.

Hojas amarillas

Si tu jazmín tiene muchas hojas amarillas lo más probable es que se deba a que está recibiendo demasiada agua, bien porque te excedes con el riego o porque el sustrato no ofrece suficiente drenaje. Debes detectar la causa concreta y actuar en consecuencia. En principio puedes comenzar por espaciar los riegos, deja que el sustrato se seque superficialmente antes de volver a regar. Si con ésto no se soluciona quizás debas transplantar preparando una mezcla de sustrato con un mejor drenaje.

Otra causa de las hojas amarillas en un jazmín en maceta puede ser que en el sustrato falten nutrientes. Para proporcionárselos recurre a un buen abono para plantas con flor. Ayudará con el follaje y con la producción de flores.

Pocas flores

Otro problema que puede presentarse al cultivar un jazmín en maceta es que la planta produzca una floración pobre. Las causas pueden ser principalmente dos: o el jazmín no recibe suficientes horas de luz solar directa o le faltan los nutrientes necesarios para formar las flores. En el primer caso la solución pasa por buscar una ubicación más soleada. En el segundo lo que deberías hacer es abonar con un fertilizante para plantas con flor que le ayudará a producir más flores.

Podar un jazmín en maceta

La poda del jazmín siempre en importante, ya que se rejuvenece la planta y se le proporciona vigor para conseguir una bonita floración la temporada siguiente. Pero en el caso del jazmín en maceta tiene una ventaja más y es que permite darle la forma deseada para tener una planta bonita y ordenada. El mejor momento para podar el jazmín en macera es a final del invierno, una vez pase el riesgo de heladas y antes de que se active la temporada de crecimiento. Con tres sencillos pasos conseguirás hacer una buena poda de tu jazmín en maceta:

  1. Con unas tijeras bien limpias y afiladas comienza por eliminar todas las ramas muertas, muy débiles o demasiado viejos para florecer.
  2. A continuación corta los tallos que crecen hacia el interior y elimina los enredos que se producen entre las largas ramas.
  3. Por último corta los que tú consideres innecesarios para darle la forma que más desees. No tengas miedo de cortar, el jazmín emite ramas nuevas en cualquier nudo de sus tallos.

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