Un par de entradas atrás os hablaba de una planta que había incorporado a la decoración de casa. Aunque las plantas de interior no son mi fuerte y no suelen durar más de una temporada entre mis manos, las prefiero a un ramo de flores. A ver…, los ramos son ideales, quien me regale uno me hará muy feliz y si en el jardín hay rosas también me gusta coger alguna para hacer un pequeño ramillete. Pero si voy a la floristería o al vivero, siempre termino comprando una planta antes que un ramo, pues aunque tampoco duran eternamente, siempre lo harán más que unas flores cortadas.

Pues el mismo día que traje la peperomia de la que os hablé, compré esta bonita planta con flores rojas muy llamativas. Es un anturio, una planta bellísima de flores muy exóticas, al menos para mí, mediterránea hasta la médula. No se quedó en casa, su destino era la de mi madre, ya que es una planta que le encanta y ahora adorna su salón.

Pero antes de desprenderme de ella le hice algunas fotografías para compartirlas con vosotros ilustrando la entrada de hoy y hablar un poco sobre ella.

Existen muchas especies de anturio, según he leido más de 500, con diferentes colores de flor y forma de hojas. La variedad de anturio que os enseño hoy es la más popular en los comercios, el Anthurium andreanum, también conocido como anturio Leny y que tiene hojas grandes, verdes, acorazonadas y flores de color rojo intenso, aunque también hay variedades que las tienen rosas o blancas.

El anturio es original de las regiones tropicales y subtropicales de Sudamérica, principalmente de Colombia y sin ser una planta excesivamente delicada, necesita unos cuidados concretos para que en nuestro clima prospere correctamente. Puesto que necesita mucha luz pero no sol directo, que la puede quemar, y una temperatura cálida, es una planta perfecta para cultivar dentro de casa.

Quizás el punto más delicado de su cultivo es el relativo al ambiente húmedo que necesita, para ello lo mejor es rociarla de vez en cuando con agua pulverizada y evitar el aire seco de la calefacción y las corrientes de aire. La mayor parte de los problemas que encontramos cuando cuidamos un anturio (hojas amarilla, manchas marrones, etc) se derivan de la falta de humedad del aire.

Las necesidades de riego dependen del recipiente en el que tengamos la planta. Si se trata de una maceta grande bastará un par de riegos a la semana en verano y uno en invierno, pero si la maceta es pequeña, la tierra se seca antes, entonces hay que regar más a menudo. Pero recordad que más importante que el riego, es la humedad del ambiente.

La planta florece cuando las temperaturas comienzan a ascender por lo que estos días (en nuestro país) no es lo más usual, las plantas que compramos con flores están forzadas por los productores para que lo hagan ahora. La época de floración suele ser de ocho semanas.

Pero las flores no son realmente cada una de las estructuras con tallo, hoja roja y centro amarillo, eso es realmente una inflorescencia. La parte roja (rosa o blanca, según la variedad) se denomina espata y el ápice amarillo es el espádice, una espiga de flores.

De momento no tengo más plantas en el interior de casa, solo la peperomia, pero quizás este invierno siga con la afición a las plantas de interior, una faceta de la jardinería que empiezo a apreciar.