Plantar bulbos de otoño tiene algo de magia. Entierras ahora unas «cebollitas» de aspecto bastante anodino, te olvidas de ellas todo el invierno y, cuando llega la primavera, el jardín se llena de color sin que hayas tenido que hacer casi nada más. Funcionan igual de bien en el suelo del jardín que en macetas, y no hace falta mucha experiencia para acertar.
Eso sí, no todos los bulbos se comportan igual. En mi jardín, con clima mediterráneo y veranos muy calurosos, algunos vuelven año tras año sin pedir nada y otros prefiero tratarlos como flor de temporada. Te cuento cuáles son cuáles, cuándo y cómo plantarlos, y qué hacer con ellos cuando terminan de florecer.
Qué son los bulbos de otoño
Llamamos bulbos de otoño a los que se plantan en otoño para que florezcan en primavera: tulipanes, narcisos, jacintos, crocus, alliums, muscari… Necesitan pasar el invierno bajo tierra, con el fresco y la humedad, para echar raíces y preparar la floración. Por eso no sirve de nada plantarlos tarde y con prisas en primavera: se saltarían ese «invierno» que necesitan.
No hay que confundirlos con los bulbos que florecen en otoño, como la nerine o el azafrán silvestre, que se plantan a finales del verano. Y tampoco con los bulbos de verano, como las dalias o los gladiolos, que se plantan en primavera.
Cuándo plantar los bulbos de otoño
La regla general es plantarlos cuando la tierra ya se ha enfriado después del verano:
- En el hemisferio norte, de finales de septiembre a noviembre. Narcisos, crocus, jacintos, muscari y alliums, mejor en septiembre u octubre. Los tulipanes, en noviembre.
- En el hemisferio sur, de marzo a mayo.
Recuerda esto: se planta en otoño, se disfruta en primavera.
Si vives en una zona de inviernos suaves, como la mía, los otoños largos y templados retrasan un poco el calendario. Con los tulipanes no tengas prisa: es mejor esperar a noviembre o incluso a primeros de diciembre, cuando la tierra está fría de verdad.
Y un truco para climas cálidos: los tulipanes y los jacintos florecen mejor si antes de plantarlos pasan 6 u 8 semanas en la nevera, dentro de una bolsa de papel. Eso sí, lejos de la fruta, porque las manzanas desprenden un gas que puede estropear la flor que llevan dentro.
Cómo plantar los bulbos de otoño
En el jardín
- Un sitio soleado. La mayoría quieren sol, al menos media jornada.
- A la profundidad justa. Entierra cada bulbo a dos o tres veces su altura, con la punta hacia arriba y la base plana (de donde salen las raíces) hacia abajo.
- En grupos. Quedan mucho más bonitos en grupos de siete, diez o más bulbos que sueltos. Y por favor, nunca, nunca, en fila india: parecen soldaditos esperando órdenes.
- Con buen drenaje. Es lo más importante. Un bulbo en tierra encharcada se pudre antes de que te dé tiempo a verlo brotar.
Mi jardín tiene suelo arcilloso y he perdido más de una planta por encharcamiento, así que te hablo con conocimiento de causa. Cuando preparé la tierra le añadí arena gruesa y cada año la mejoro con humus o estiércol. En otoño le doy a todo el jardín abono orgánico, y los bulbos reciben lo mismo que el resto. Si tu tierra es pesada, en mi artículo sobre cómo mejorar el drenaje del suelo arcilloso te cuento cómo lo hice.
En macetas
En maceta los bulbos agradecen un sustrato suelto: mezcla tres partes de sustrato universal con una de arena gruesa o grava fina, y asegúrate de que la maceta tenga buenos agujeros de drenaje. Aquí puedes ponerlos más juntos que en el jardín, casi tocándose, para que la floración sea más espesa. Tienes más ideas en mi artículo de bulbos de primavera en macetas.
Hay una técnica que se llama plantación por capas (o «en lasaña»): pones los bulbos grandes abajo del todo, los medianos encima y los pequeños arriba, para que vayan floreciendo seguidos durante semanas en la misma maceta. Por ejemplo, tulipanes al fondo, jacintos o narcisos en medio, y crocus, muscari o iris enanos arriba. Confieso que nunca la he probado, pero me atrae mucho la idea y este otoño tengo ganas de hacerlo. Ya te contaré qué tal.
Dentro de casa
Algunos bulbos, como los jacintos, también se pueden hacer florecer dentro de casa. Es lo que más me gusta de ellos, como te cuento más abajo. Te explico cómo hacerlo en forzar bulbos para que florezcan en cualquier momento del año.
10 bulbos de otoño para que florezcan en primavera
Allium, el que mejor me funciona
Los alliums son cebollas ornamentales, primas de las que usamos en la cocina, con flores en forma de esfera que parecen flotar sobre el resto de plantas. Las hay de muchos tamaños y colores, desde pequeñas bolitas hasta los alliums gigantes que lucen tanto en los macizos de perennes.
Es, con diferencia, el bulbo que más me dura. En el suelo de mi jardín florece año tras año sin pedirme nada especial, solo el abono orgánico de cada otoño. Después de cuatro o cinco años noto que pierden algo de fuerza, y ese es el momento de añadir bulbos nuevos. Si tienes clima mediterráneo, empieza por aquí: llevan bien el sol y la sequía del verano. Te cuento más sobre ellos en tiempo de plantar alliums.

Tulipán, el rey de los bulbos de otoño
Es el bulbo más famoso y el que más variedades tiene: de flor simple, doble, con flecos, con forma de lirio… Quedan preciosos en grupos de un solo color o mezclados con otros bulbos.
¿Entonces no merece la pena plantar tulipanes si vives en un sitio caluroso? Claro que sí, pero con las expectativas ajustadas. En mi experiencia duran poco, sobre todo por el calor del verano mediterráneo: el primer año florecen de maravilla y después cada vez menos. Por eso los trato como flor de temporada. Si quieres que repitan, prueba con los tulipanes botánicos, como Tulipa clusiana, que llevan mejor los veranos secos, o plántalos más hondos, a unos 20 cm. Tienes más detalles en mi artículo sobre tulipanes: características y cuidados.

Jacinto, el perfume de la primavera
El jacinto es puro aroma: basta una maceta para perfumar una habitación entera. Florece en primavera con espigas compactas de flores azules, rosas, blancas o moradas.
Yo lo planto todos los años como flor de temporada, y donde más lo disfruto es dentro de casa. Con los años pierde vistosidad, así que conviene renovarlo cada dos o tres temporadas. Un consejo: usa guantes al manipular los bulbos, porque pueden irritar la piel. Si te gustan los jacintos, no te pierdas el jacinto de los bosques, su pariente silvestre, que forma alfombras azules bajo los árboles.

Narciso, uno de los más agradecidos
El narciso es el símbolo de la primavera. Se naturaliza con facilidad: si lo dejas en el suelo, se multiplica y cada año hay más. Plantado en grupos grandes y a pleno sol, el efecto es espectacular.
Además, es un bulbo muy de aquí: la península ibérica es uno de los lugares con más especies de narcisos silvestres del mundo, y muchas están en peligro, como te cuento en narcisos silvestres en peligro de extinción. Para climas templados son estupendos los de flores pequeñas y perfumadas, como los de tipo Tazetta.

Crocus, de los primeros en florecer
Los crocus son plantas bajitas con flores en forma de copa que abren al final del invierno, cuando todavía hay poco color en el jardín. Sirven para el suelo, para macetas o para plantarlos entre el césped, y no hace falta desenterrarlos.
Los tuve hace algunos años y se daban muy bien, así que te los recomiendo sin dudar. Te cuento cómo cultivarlos en crocus: cómo plantar, cultivar y cuidar.

Iris enano, perfecto para macetas pequeñas
El iris enano (Iris reticulata) es una bulbosa pequeñita, de unos 10 o 15 cm, con flores azul violeta muy elegantes que aparecen a finales del invierno.
Yo lo uso como planta de temporada en macetas pequeñas o en composiciones con otras plantas, donde luce mucho por su tamaño. Tienes todos sus cuidados en Iris reticulata: plantación, cuidados y multiplicación.

Muscari, pequeño y muy azul
El muscari tiene unas espigas diminutas de flores azul cobalto que parecen racimos de uvas en miniatura, y un aroma suave muy agradable. Es uno de los bulbos más pequeños y queda precioso en borduras o entre otras plantas.
Mucha gente dice que se naturaliza con facilidad, pero en mi jardín ha resultado delicado, así que solo lo tengo como planta de temporada, en macetas. Si tu jardín es más fresco que el mío, seguramente te irá mejor.

Scilla, para los rincones de semisombra
La scilla da flores en forma de estrella, normalmente azules, aunque también las hay rosas y blancas. Florece pronto y aguanta bien la semisombra, así que es perfecta para alegrar rincones donde otros bulbos no prosperan.
No la he tenido nunca, pero me han hablado muy bien de ella a semisombra, así que está en mi lista. Una curiosidad: Scilla peruviana, a pesar de su nombre, es una planta mediterránea, silvestre en la península ibérica.

Galanthus, la campanilla de invierno
El galanthus o campanilla de invierno es una planta diminuta, de no más de 15 cm, con flores blancas colgantes que salen a finales del invierno, a veces entre la nieve. Queda preciosa plantada en grupos grandes bajo árboles de hoja caduca.
Tengo que ser sincera: es un bulbo de climas frescos y húmedos, y en un jardín mediterráneo caluroso le cuesta mucho. Yo no lo he cultivado. Si vives en una zona fría, en cambio, es una maravilla. Un consejo: suele arraigar mejor si lo plantas «en verde», es decir, recién florecido y con las hojas, en lugar de como bulbo seco en otoño.

Leucojum, la campanilla de primavera
El leucojum se parece al galanthus, pero es más alto y florece algo después, con campanitas blancas con una mancha verde en la punta de cada pétalo. Leucojum aestivum es de los pocos bulbos que toleran suelos húmedos, así que es una buena opción para tierras pesadas o zonas que se mantienen frescas.
Tampoco lo he tenido en mi jardín, pero si tienes un rincón húmedo donde otros bulbos se pudren, merece la pena probarlo.
**
Qué hacer cuando terminan de florecer
Cuando la flor se marchite, córtala, pero deja las hojas hasta que se sequen solas. Aunque unas hojas amarillentas no luzcan mucho, con ellas el bulbo recarga energía para florecer el año siguiente. Si las cortas antes de tiempo, la próxima primavera tendrás muchas hojas y pocas flores.
Muchos bulbos, como los alliums, los narcisos o los crocus, pueden quedarse en el suelo todo el año. Otros, como los tulipanes en climas calurosos, se pueden desenterrar cuando las hojas se secan y guardar en un sitio fresco y seco hasta el otoño. Te lo explico paso a paso en cuándo desenterrar y cómo cuidar los bulbos.
Si te apetece seguir preparando el jardín para el invierno, aquí tienes más tareas de otoño en el jardín.
Preguntas frecuentes sobre los bulbos de otoño
¿Cuándo se plantan los bulbos de otoño?
En el hemisferio norte, de finales de septiembre a noviembre; los tulipanes, mejor en noviembre. En el hemisferio sur, de marzo a mayo. Lo importante es que la tierra ya se haya enfriado después del verano.
¿A qué profundidad se plantan los bulbos?
A dos o tres veces la altura del bulbo, con la punta hacia arriba. Un bulbo de 5 cm, por ejemplo, irá a unos 10 o 15 cm de profundidad.
¿Qué bulbos de otoño van mejor en clima mediterráneo?
En mi experiencia, los alliums son los más fiables, y los narcisos y los crocus también se dan bien. Los tulipanes y los jacintos florecen de maravilla el primer año, pero con el calor del verano pierden fuerza, así que conviene tratarlos como flor de temporada.
¿Hay que desenterrar los bulbos después de la floración?
No siempre. Alliums, narcisos y crocus pueden quedarse en el suelo. Los tulipanes, en climas calurosos, agradecen que los desentierres cuando se sequen las hojas y los guardes en un sitio fresco y seco hasta el otoño.
¿Se pueden plantar bulbos de otoño en macetas?
Sí, y quedan preciosos. Usa un sustrato con arena para que drene bien, ponlos casi tocándose y riega lo justo para que el sustrato esté húmedo, pero nunca encharcado.
¿Y tú, ya has plantado tus bulbos de otoño? Cuéntame en los comentarios cuáles te funcionan mejor en tu jardín o en tu terraza. Y si vives en un clima cálido como el mío, me encantará saber si a ti los tulipanes te repiten. Yo, mientras tanto, voy a por mi primera maceta por capas: en primavera te enseño cómo ha quedado.
Fuentes
Además de mi propia experiencia con los bulbos en mi jardín y en mi terraza, he consultado:
Hola Monica, precioso post, yo planté algunos y ahora a esperar que no me los coman los ratones, bueno los Narcisos por lo menos no se los comen. Feliz seman. Besin muy grande.
Gracias, Lola. Espero que sea un mal invierno para los ratones y bueno para tus bulbos!
Un beso.
Me encanta la selección tan completa que nos has proporcionado. Muchas gracias. Besetes.
Gracias a ti, Raúl!
Yo tengo ya varios plantados… Los he ido plantando de manera escalonada para que no florezcan todos juntos. Es que los planto en la terraza, y los voy cortando cuando florecen para ponerlos en el salón y que se llene de su olor. Me quedan todavía bastantes por plantar, pero como es ahora cuando ha empezado a hacer frío así que creo que todavía tengo tiempo.