Hay jardines maravillosos alrededor del mundo con los que sueño visitar algún día. Este verano pude acercarme a la Provenza, en el sur de Francia, y recorrer auténticos oasis de exuberancia y belleza vegetal, pero no hace falta ir tan lejos para encontrar fabulosos tesoros botánicos y mis planes para el futuro se centran en descubrir alguno de los que se encuentran en nuestro país.

Te invito a un paseo virtual por el jardín del Pazo de la Saleta, en Pontevedra

En la cornisa cantábrica, con un clima privilegiado, abundan paraísos de ensueño que solo conozco por referencias escritas y fotografías. Entre ellos está el que hoy os presento, un antiguo jardín botánico que refleja la pasión con que sus creadores, auténticos fanáticos de la botánica lo construyeron. Hoy visitamos el Pazo de la Saleta.

Pazo de la Saleta

El Pazo de la Saleta se encuentra en el municipio de Meis (Pontevedra), una finca que en el siglo VIII heredó un ilustre abogado gallego y en la que edificó una casa señorial. Casi 100 años después, el mayor de sus nietos construyó una capilla dedicada a la Virgen de la Salette, nombre por el que es conozido el lugar. Los terrenos del pazoalbergan en la actualidad un parque que es una joya de la jardinería, que Silvia y Blanca, -madre e hija- cuidan con dedicación, ilusión y cariño a partes iguales.

Palomar y campanario

Watsonias

Los orígenes del jardín se remontan a 1967, cuando la finca fue adquirida por el matrimonio británico Margaret y Robert Gimson. La pareja se instaló en la propiedad con la intención de convertirla en un jardín botánico en el que florecieran especies traídas de todo el mundo. Para el diseño contaron con la ayuda de la paisajista Brenda Colvin junto a la que construyeron un jardín inglés con una profunda marca personal.

Cuentan Silvia y Blanca que cuando los Gimson llegaron a esta propiedad de 60.000 metros cuadrados comenzaron por arrancar las viñas que había, haciendo sospechar a algunos vecinos que se trataba de una tapadera para plantar droga. Lejos de eso, la intención del matrimonio era crear un vegel único y tras limpiar y preparar la tierra, fueron trayendo semillas y especies extrañas de todos los continentes para aclimatarlas al lugar. Así nació el jardín botánico de la Saleta.

Gunera manicata

Sus actuales propietarias conocen el valor de la herencia botánica que ha llegado a sus manos y perseveran en mantener e incrementar las diversidad de especies que la componen. El Comité Español del Programa Hombre y Biosfera de la Unesco reconoce que el Jardín de La Saleta, posee una de las más importantes colecciones botánicas privadas de España. Aquí crecen magnolias, rododendros, acacias y especies raras procedentes de Australia, Sudáfrica, Asia y Nueva Zelanda, todas ellas debidamente etiquetadas.

Frutos de madroño

Arbutus unedo centenario, madroño

El Pazo de la Saleta está incluido en la Ruta de la Camelia, en el hay infinidad de variedades diferentes que inundan de color y aroma este jardín gallego que conserva cierto espíritu inglés. Conserva el interés paisajístico durante todo el año, incluso en la estación más fría, y se puede visitar concertando cita previa. Toda la información necesaria se encuentra en la web del jardín.

Os dejo algunas imágenes del lugar y las plantas que crecen el el jardín. Para mi muchísimas son realmente desconocidas y todas me sorprenden por su buen aspecto y belleza. Pasando el cursor sobre las fotos podréis ver el nombre de cada planta. Que las disfrutéis!

Bravejum stellatifolium

Goodenia ovata

Aloe plicatilis

Hórreo

Frondes de helecho

Jardín de camelias

rhododendron mother of pearl

Rosas del jardín

Camelia oxidándose

Camelia reticulata Captain Rawes

camellia augusto leal gouveia pinto mutación

camellia williamsii julia hamiter

Anemone coronaria de caén

Bosque del Pazo de la Saleta

correa backhouseana

Persicaria capitata

abutilón megapotamicum

Acacia vestita

Acer en otoño

Imágenes: Pazo de la Saleta