Santolina, una gran opción para el jardín de bajo mantenimiento

Santolina chamaecyparissus es una planta mediterránea muy interesante por el tono de sus hojas, su floración y su enorme capacidad de regeneración. Es un pequeño arbusto de follaje aromático, perenne y color gris plateado que se cultiva con facilidad a pleno sol en terrenos de tendencia seca. Es una buena opción cuando quieres crear un jardín seco con bajo consumo de agua. Necesita humedad durante la primera temporada de plantada, pero una vez establecida tiene una gran tolerancia a la sequía. El exceso de humedad puede provocar enfermedades producidas por hongos y hacer que pierda su forma compacta abriéndose por el centro. Puede que la conozcas con el nombre de “abronato hembra”.

Dentro del género santolina se distinguen alrededor de ocho especies diferentes, todas nativas de la región mediterránea. Es una planta que se puede encontrar en la naturaleza por toda España (salvo el noroeste de la península) creciendo silvestre en laderas pedregosas de zonas montañosas, donde encuentran el sustrato perfecto para su desarrollo: pobre, seco y de excepcional drenaje. Las hojas son dentadas, tienen una textura rugosa y desprenden una peculiar fragancia que recuerda al almizcle. La floración se produce en verano, con flores compuestas en forma de botón amarillo sobre tallos que sobresalen del follaje y que conviene cortar conforme se marchitan. En otoño, tras la floración, es conveniente hacer una poda superficial para mantener la forma de la mata.

Flores de santolina

La santolina crece con forma redondeada formando una semiesfera de unos 60 cm de ancho y por encima de los 40 cm de alto. Aunque pequeño, la santolina es un arbusto y como tal tiende a hacerse leñoso con los años. Esto se puede evitar recortando las ramas a principios de primavera, así se fomenta el crecimiento de ramas nuevas, se rejuvenece el follaje y se mantiene su bonita forma compacta. Pero hay que podar temprano, antes que la planta comience el crecimiento vegetativo, si se hace demasiado tarde podría inhibir la floración de la temporada.

Santolina, la planta que no debería faltar en el jardín seco

No encontraremos problemas de enfermedades o plagas en el cultivo de la santolina, más bien al contrario. Su fuerte aroma de almizcle es un repelente de insectos que podemos utilizar en el hogar para perfumar armarios y mantener lejos a las polillas. Es una planta muy rústica que soporta el calor, los riegos escasos y tolera temperaturas frías. Sus buenas propiedades y su valor ornamental la convierten en una opción interesante para xerojardinería y jardín seco. Se puede emplear con múltiples propósitos: en rocallas, para formar setos bajos y alfombras tapizantes, o como planta aislada para producir contrastes cromáticos.

Cuándo florece la santolina

Los llamativos botones florales de la santolina se pueden observar durante el verano

Hojas de santolina

Abonado y multiplicación

Fertilizar

En cuanto al abonado no es necesario preocuparse demasiado por ella, le irá bien el que uses en el mantenimiento del jardín y le bastará con la mitad de la dosis general.

Reproducción

Multiplicar la santolina es fácil, puede hacerse por semillas o por esquejes. Con esquejes se obtienen resultados mejores y más rápidos, sobre todo si se hace con esquejes tiernos de primavera. A principios de otoño también se pueden reproducir plantando estacas de ramas semileñosas.

En resumen, ¿cómo es la Santolina?

Esta breve ficha te puede servir de orientación para conocer las principales características de la santolina y así saber si es una planta apropiada o no para tu jardín.

Familia: Asteraceae

Origen: sur de Europa y norte de África

Follaje: Perenne. Hojas aromáticas gris plateado

Floración: botones amarillos en verano

Altura: de 40 a 60 cm

Ancho: de 60 a 80 cm

Exposición: sol

Resistencia a la sequía: muy tolerante

Resistencia al frío: entre -12 y -15 ° C

Suelo: pobre, pedregoso o arenoso, bien drenado

Uso: setos, tapizante, rocalla, jardín de grava

Imágenes: Guía de Jardín, Pixabay