El los viveros podemos encontrar a la venta lo que se conocen como hierbas gateras, son plantas que les gusta especialmente y cuya ingesta es beneficiosa para su salud. Hay dos especies que se conocen como popularmente como hierba para gatos: Nepeta cataria y Cyperus alternifolius Son dos tipos de planta bien diferentes y de ellas vamos a hablar hoy. Pero si quieres tener un jardín bonito para ti y bueno para tu gato, hay otras plantas que, aunque no tanto como aquellas dos, a tu mascota también le pueden gustar.

Proporcionarle a tu pequeño compañero un espacio al aire libre tiene muchos beneficios. Un jardín le ofrece a tu gato un lugar especial donde puede disfrutar del aire fresco y el sol mientras mordisquea plantas ricas en vitaminas y minerales buenos para él. A los gatos les encanta dormir entre las plantas, jugar y ver las cosas que pasan. El jardín alivia su aburrimiento, especialmente si su amo está fuera trabajando todo el día.

Beneficios de un jardín para la salud de tu gato

La luz solar natural estimula la producción de vitamina D, necesaria para tener unos huesos sanos. La luz del sol a través del vidrio no proporciona estos beneficios. La exposición diaria a períodos de luz y oscuridad contribuye a que sus funciones neuroendocrinas se desarrollen con normalidad.

Las plantas que a los gatos les gusta comer también suelen ser ricas en vitaminas y minerales. El perejil es una de sus favoritas y son ricas en vitaminas A, B, C, beta caroteno, potasio y otros minerales. Las hojas de zanahoria también les gusta y contienen vitamina A y beta caroteno. La espinaca, otra opción, tiene un alto contenido de calcio y vitaminas C y A.

Plantas para gatos en el jardín

Un jardín para gatos también puede ser una exhibición de color. Los felinos disfrutan con bonitas flores comestibles como zinnias, caléndulas y violas. El romero, los brotes de soja y la hierba de avena germinada son otras especies que pueden deleitarles. Las más típicas y populares son las hierbas gateras (Nepeta cataria y Cyperus alternifolius) y el tomillo de gato (Teucrium marum).

Aunque estas hierbas gateras tienen fama de ser las favoritas de los gatos, podría ser que a tu gato no le gusten. A algunos gatos les gusta la hierba gatera y a otros no, al igual que ocurre con el tomillo de gato. No te desencantes si la plantas y tu mascota no le hace ni caso. Aún así, seguro que tú la disfrutas, son plantas muy decorativas. Yo ahora mismo tengo un Cyperus y parece una pequeña fuente.

Nepeta cataria

La Nepeta cataria (y otras especies de Nepeta) son miembros de la familia de la menta y contienen aceites volátiles, esteroles, ácidos y taninos. Originaria de Europa, Asia y África, es una planta propia de terrenos baldíos, crece silvestre en solares y bordes de caminos donde forma bonitas masas vegetales verdes con flores de color malva. Es una planta muy aromática con un olor fresco, parecido al de la menta, y hoy en día,es muy apreciada en jardinería. Se considera que la hierba gatera no es adictiva y completamente inofensiva para los gatos.

El atractivo de la hierba gatera está en su aceite volátil, específicamente una sustancia química en ese aceite: la nepetalactona. Encontrado en las hojas, los tallos y las semillas de la hierba gatera, solo se necesitan una o dos inhalaciones de ese maravilloso aceite para que los felinos laman, mastiquen y se froten de cabeza a cola en muestra de felicidad.

Aunque es intenso, el efecto suele ser de corta duración y dura unos 10 minutos para la mayoría de los gatos. Pero no a todos los felinos les afecta de igual manera. Para algunos, la euforia se transforma en un rato de juego intenso. Para otros, en momentos de agradable calma y relajación.

Cyperus alternifolius

Esta planta pertenece a la familia de los papiros, esas plantas que parecen paragüitas, aunque las que se venden como hierba de gato son semillas recién germinadas y no plantas adultas. Es una planta perenne que puede llegar a los 50 cm de altura distribuida por todas las regiones cálidas y tropicales del mundo. Es muy apreciada en jardinería pero a los gatos les gusta las hojas tiernas de los brotes jóvenes. El único inconveniente de esta hierba es que tiene bordes dentados que pueden lastimar.

A los gatos les encanta relamerse y cuidar su pelaje, no es de extrañar que algún que otro pelo acabe en su tracto intestinal. Las bolas de pelo, además de ser desagradables, pueden causar obstrucciones dañinas para su salud. Mordisquear la hierba les ayuda a facilitar su digestión y a expulsar bolas de pelo.

Plantas a partir de semilla

Los brotes de avena y los de soja son otras variantes que a los gatos les encanta. Lo bueno de estas opciones es que son tiernas y suaves para el minino. Si las cultivas a partir de semillas, además de economizar, tendrás la tranquilidad de saber que las plantas no han sido tratadas con ningún químico dañino.

Preparar brotes de hierbas para gatos

Puedes probar con semillas de todas las plantas que les gustan a los gatos (te contamos algunas más al final) y plantarlas en semilleros o cualquier otro contenedor. Llena el recipiente con sustrato y esparce las semillas por encima. Para no mojarlas demasiado, pulveriza una fina niebla cuando notes que la tierra se empieza a secar. Si las dejas al exterior, utiliza un semillero cubierto o tápalas con un plástico para que no se las coman los pájaros.

La hierba de avena brota en tan solo un par de días, y la hierba gatera y las espinacas solo tardan alrededor de una semana. La zanahoria y el perejil pueden demorarse algunas semanas. Otras, como romero y tomillo de gato es mejor conseguirlas a partir de esquejes porque tardan en desarrollarse como plantas adultas, que es lo que quieren los gatos.

Como tu gatito acabará pronto con las hierbas, es una buena idea volver a sembrar continuamente las plantas que a él le gusta comer. Si le gusta la hierba de avena o los brotes de soja, siembra cada dos o tres semanas para que tu gato tenga un suministro constante de brotes tiernos. La hierba gatera, aunque haya quedado muy perjudicada, se recompondrá si la dejas un tiempo apartada de tu pequeño amigo. Corta las partes afectadas y dale tiempo.

Plantas que le gustan a los gatos

Además de las hiergas gateras y otras que ya hemos nombrado anteriormente, a los gatos les gustan otras plantas con las que puedes componer un jardín bueno para ellos y ornamental para ti. Alguna de ellas son: caléndula, todo tipo de nepeta, coleo, jengibre, fresas, petunia, salvias, plectranthus, gerberas y zinnia.

Plantas venenosas y peligrosas para los gatos

Al elegir plantas para el jardín de tu gato, recuerda que algunas plantas son venenosas. La adelfa, por ejemplo, es mortal. Dicen que una sola hoja puede matar a un gato y yo no lo pongo en duda, pero también es cierto que su instinto les aparta de estas especies. Donde yo vivo hay muchas adelfas y muchos gatos. Aún así, con tantas plantas bonitas como hay ¿porqué arriesgarse?

Otras plantas venenosas que se deben evitar son la flor de pascua, el tejo, el lirio de los valles, el filodendro, la azalea, los bulbos, el guisante de olor, la milenrama, la dieffenbachia, la hiedra, el muérdago, la ipomoea púrpura, el iris, y las hojas de ruibarbo.

Tampoco plantes nada que produzca plumeritos o colas de conejo. Pueden causar problemas graves si se ingieren o quedan atrapados en el canal auditivo, las almohadillas de las patas o la base de la cola.

A la hora de fertilizar tus plantas, también debes tener mucho cuidado. Si los gatos se van a comer las plantas, no uses fertilizantes químicos. Utiliza fertilizantes orgánicos como humus de lombriz, estiércol, harina de huesos, etc. Tampoco emplees pesticidas para acabar con los insectos, solo agua jabonosa o alcohol.

Ideas para un jardín felino

No necesitas un gran jardín para tener felices a tus gatos. Bastará con algunas de sus plantitas favoritas en un rincón. Si vives en un piso puedes aprovechar el balcón con la debida protección para ellos. Incluso dentro de casa puedes plantar alguna de estas plantas en lugar de las decorativas plantas de interior. Las plantas gatunas también son ornamentales. Coloque el jardín en un lugar entre sol y sombra, y protegido del viento directo.

Para hacer del jardín un verdadero parque para tus gatos puedes agregar ramas de árboles para trepar, postes para rascar y contenedores de mimbre para dormir. Unos móviles suspendidos los tendrá muy entretenido, o una luz nocturna que atraiga insectos y polillas.