Pimpinela escarlata o Lysimashia arvensis, una silvestre con pequeñas flores rojas

Lysimachia arvensis pertenece a la familia Primulaceae. Fue descrita por Carlos Linneo, quien la publicó en su obra Species Plantarum. Su nombre “Lysimachia” hace honor a su descubridor, el Rey Lysimacho, y se complementa por el epíteto “arvensis” que significa que crece silvestre en los campos. También se la conoce por su sinónimo Anagallis arvensis, pero su nombre más popular es pimpinela escarlata.

Descripción de la planta pimpinela escarlata

La pimpinela escarlata (Lysimachia arvensis subsp. arvensis) es una pequeña planta silvestre anual, de bajo crecimiento, originaria de África, Europa y Asia. Tiene pequeñas hojas con forma ovalada y color verde suave, dispuestas de manera opuesta en los cuatro ángulos a lo largo de sus tallos. Florece desde la primavera hasta el otoño con diminutas flores de color rojizo brillante. Cada flor consta de cinco pétalos redondos y cinco estambres amarillos. Los frutos son pequeñas cápsulas verdes redondeadas que se vuelven de color marrón pálido a medida que maduran.

Esta planta tiene muchos nombres comunes: pamplina roja, murajes o amurajes, entre otros.Habita tanto en terrenos cultivados como en suelos baldíos de toda Europa, donde está considerada una maleza y una especie invasora. Además, es venenosa para el ganado, los animales domésticos e incluso las personas, quienes se pueden intoxicar en caso de ingestión.

Lysimachia arvensis
Pequeñas florecitas de pimpinela escarlata oLysimachia arvensis

Cultivo y cuidados

La pimpinela escarlata es una planta anual muy resistente al frío. Se autosiembra con gran facilidad y la semilla permanece latente en el suelo hasta que llega la temporada cálida, momento en que germina sin dificultad. Crece en una variedad de terrenos amplio, desde arcillosos hasta arenosos, y con grado de acidez variados, desde los suelos más ácidos hasta los alcalinos.

La planta prospera a pleno sol y tiene bajos requerimiento de agua. Su mantenimiento es mínimo, pero si no la vas recortando, se puede volver una maraña de hojas y flores. A mi me gusta cortar y extender las ramas para que cubran la superficie de terreno que me interesa.

La pimpinela escarlata es una planta que se estableció por su cuenta en mi jardín. No sé cuando llegó, pero la verdad es que me gusta ver sus pequeñas flores cubriendo el suelo en la base de otras plantas. No suelo arrancarla, salvo que limpiando el arriate o cortando el césped me cruce con ella. También tengo por algún rincón la variedad azul de Lysimashia arvensis, y también la mantengo.

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