Pradera pictórica es la traducción del término inglés “Pictorial Meadow“, una expresión acuñada por los profesores Nigel Dunnett y James Hitchmough, de la Universidad de Sheffield, para distinguir sus coloridas y pintorescas praderas florales de las praderas de flores silvestres convencionales. En comparación, las mezclas de semillas de los prados pictóricos son mucho más floríferas y coloridas que las de las praderas silvestres, además de tener un periodo de floración más largo. Sus ventajas no terminan ahí, por eso nos ha parecido interesante profundizar en ellas.

Las praderas cubiertas de flores silvestres tienen una larga tradición en los países del norte de Europa. Allí el clima las favorece, crecen de forma natural durante un largo periodo de tiempo, llenando campos y jardines con un brillante colorido. Su éxito también tiene cierto carácter cultural: las gentes respetan los jardines y los cuidan, no los pisotean ni arrancan flores, y procuran que sus mascotas no deambulen a su antojo.

En los países mediterráneos todavía no nos acercamos a esa sensibilidad que ellos sienten por el jardín. Es cierto que tenemos grandes jardines y jardineros, pero aún somos pocos los que llevamos la jardinería en la sangre. La experimentación en la jardinería privada es escasa y en la pública no se le presta gran atención al paisajismo. Parece que no entienden lo importante que es para la mejora climática y el bienestar de la población.

Aún así, me sorprende ver cómo algunos avances llegan hasta nuestro territorio, aunque lo hagan a dosis de cuenta gotas. Las plantaciones naturalistas van apareciendo en nuestros jardines y me maravilla descubrir cómo algunos jardineros españoles han sabido reinterpretarlas para que funcionen. Las praderas pictóricas de inspiración natural crecen desde hace algunos años (no muchos) en nuestros espacios gracias a paisajistas como Miguel García Ovejero, Ingeniero de Montes especializado en Arquitectura del Paisaje en la escuela inglesa de Sheffield.

Prado de flores en el Parque Olímpico de Londres

Praderas pictóricas del Parque Olímpico de Londres

Todo comenzó con las praderas de flores anuales que Dunnet y Hitchmough crearon en el Parque Olímpico de Londres. Los paisajistas prepararon una mezcla de semillas cuidadosamente seleccionada para sembrar en aquellos terrenos. El resultado, cuando las plantas crecieron, fue todo un éxito. El aspecto de pintura impresionista de las praderas fue tan bonito que todos los visitantes del parque aplaudían su belleza.

Praderas de flores para jardines urbanos

Los prados urbanos, como también se les conoce, se fueron instalando en otras zonas. Se implantaron en pequeños jardines urbanos, rotondas y centros comerciales, como alternativa a los arbustos habituales. La razón de su éxito radica en que tienen una estética fabulosa, necesitan menos agua que un prado de césped y son muy atractivos para los insectos polinizadores.

Prados de flores multicolor

La empresa Pictorial Meadows lleva años investigando en la producción de mezclas de semillas para crear praderas de flores especialmente adaptadas a determinadas condiciones: mezclas de plantas anuales, mezclas de perennes, semillas para techos verdes, praderas urbanas, praderas campestres o semillas de prado mediterráneos son algunas de ellas. De cada tipo hay diferentes combinaciones de colores e incluso algunas con un énfasis especial en atraer insectos polinizadores.

Techo verde

Las praderas pueden estar integradas por especies anuales o perennes. Las primeras tienen un crecimiento rápido y se obtienen resultados rápidos, floreciendo en pocas semanas. El inconveniente es que hay que resembrar periódicamente. Las segundas requieren entre dos o tres años en alcanzar su apogeo, pero una vez establecidas tienen un periodo de floración más largo y duran muchos años sin tener que resembrar.

Praderas impresionistas llenas de colores

En Gran Bretaña tienen un éxito singular y, para muestra, éstas son algunas praderas naturalistas que llenan de color jardines británicos:

Pradera de flores multicolor adaptada al entorno mediterráneo

Por fortuna, cada vez son más los jardineros y paisajistas españoles que tienen la inquietud de mejorar la jardinería en nuestro país. Durante sus años de estudio en Sheffield, Miguel García Ovejero se planteó la manera de incorporar los prados de flores multicolor a jardines de nuestras latitudes. Mientras desarrollaba una tesina sobre la percepción cultural en España de las plantaciones naturalistas, trabajó como voluntario en Pictorial Meadows en la búsqueda de las semillas más apropiadas para nuestra región climática.

En colaboración con sus compañeros de Inglaterra, quienes buscan las semillas más apropiadas y diseñan las mezclas, Miguel se encarga de implantar las praderas en nuestro territorio, ver cómo evolucionan, proponer mejoras y darlas a conocer.

A sus primeros experimentos personales le siguieron pruebas más sistemáticas realizadas junto a la empresa. Algunos años más tarde llegó un primer ensayo real, la plantación en el parque de Felipe VI en Valdebebas, y más tarde la instalación de praderas pictóricas en el Real Jardín Botánico.

Mezclas de flores para un jardín de clima seco

Las mezclas utilizadas en este proyecto están diseñadas específicamente para que se pueden usar en todas las regiones con un clima mediterráneo. Combinan semillas de plantas anuales y perennes nativas del Mediterráneo con plantas de jardín seco para minimizar las necesidades hídricas.

El césped va dejando paso a las praderas en nuestros jardines

La pradera contribuye al ahorro de agua

Si hay algo que me horroriza ver en los jardines públicos es el césped artificial. No tengo nada contra quien lo utiliza en el jardín de su casa; a mi no me gusta, pero Dios me libre de criticar lo que otro pone en su jardín. Con lo que no puedo es con esas rotondas cubiertas de plástico verde que de vez en cuando me encuentro cuando voy conduciendo. Puedo entender que los ayuntamientos necesitan ahorrar un recurso tan importante como es el agua, pero hay otras alternativas que no son plastificar la tierra. Los expertos aseguran que los prados de flores son la mejor alternativa cuando se quiere evitar el gasto excesivo de agua.

La siguiente imagen muestra la pradera instalada por diversas asociaciones y vecinos de la zona, bajo el asesoramiento y supervisión de Miguel García Ovejero, para cubrir el solar del Matadero de Madrid.

Praderas de flores para el jardín mediterráneo

Aparecieron en Reino Unido, pero estos prados de flores son cada día menos exclusivos del jardín inglés. Tras años de investigación y experimentación, Pictoral Meadows ha elaborado mezclas de semillas diseñadas para llenar de color los jardines de la región mediterránea con plantas resistentes a nuestro ambiente caluroso y seco. Son praderas que incluyen especies ibéricas, pero también muchas especies de otras partes del planeta.

Una pregunta frecuente que le hacen a Miguel y que le gusta dejar claro, es que las praderas Pictorial Meadows suponen una reducción de consumo de agua respecto al césped convencional, pero en un clima Mediterráneo han de regarse también!

Y es comprensible, a veces confundimos los términos y creemos que lo que en otras latitudes se puede mantener sin riego, aquí también. Nuestro clima es tan extremo que no hay planta que resista nuestros veranos secos y tórridos sin su necesaria dosis de agua. Quizás algunas suculentas, pero eso es otra historia.
La siguiente imagen es el resultado de la pradera pictórica instalada en el Jardín Botánico de Madrid.

Praderas de flores en el Jardín del Turia (Valencia)

Me encantó descubrir que aquí en mi ciudad, Valencia, algunos parques públicos se han instalado praderas de flores mediterráneas. En algún tramo del Jardín de Turia, del que ya os he hablado en otras ocasiones, el tradicional césped ha sido reemplazado por prados de flores campestres. El impacto estético es fabuloso y la esperanza de reducir recursos es un gran aliciente. La pradera, diseñada por Vicente Valcárcel y Juanjo Usó, fue plantada por los alumnos de primero y segundo curso de Oficial Jardinero. Estas nuevas praderas mezclan decenas de especies de plantas que florecen durante varios meses, dando un espectáculo visual fascinante.

Prados naturalistas que favorecen la biodiversidad

Estos prados de estética natural y repletos de flores conllevan muchas ventajas frente al césped. La reducción del consumo de agua es algo muy significativo pero, además, se cortan con menor frecuencia y contribuyen a la diversidad biológica del jardín atrayendo, con sus flores, a los insectos polinizadores.

¿No sería perfecto que nuestros ayuntamientos se pusieran las pilas y se preocuparan un poquito más de mantener la estética y favorecieran el clima de nuestras ciudades con iniciativas como estas?