Como todos los años, desde finales de septiembre hasta mediados de noviembre, los jacarandas se llenan de flores que tiñen las ciudades de Sudáfrica de malva. El final del invierno trae consigo esta explosión de color al sur del continente africano, y los más de diez millones de árboles de jacaranda que hay en Johannesburgo, convierten las calles en túneles violetas.

Esta floración se prolonga hasta que llegan las primeras tormentas de verano. El agua tira las flores al suelo y se crean inmensas alfombras púrpuras. Un mar de flores caídas que anuncia el comienzo del verano en esta latitud.

Los túneles de jacarandas abundan en casi todas las ciudades de este país: Johannesburgo, Pretoria, Ciudad de Cabo, Cullinan, etc. No en vano, el jacaranda es un género con unas cuarenta especies de árboles que son, muchas de ellas, originarias de Sudáfrica. Casi todas producen flores de este típico color azul violáceo, aunque en algunas puede variar el color hacia el rosa, y en unas pocas, pueden ser blancas.

Imágenes:sapeople