Anisodontea capensis, una planta de fácil cultivo que florece casi todo el año

Anisodontea es un género que agrupa más de 20 especies diferentes de plantas. Se engloba dentro de la familia de las Malvaceae, originarias de Sudáfrica. Anisodontea capensis, también llamada malva del Cabo, es una de las especies más empleadas en jardinería. Es un arbusto de porte erguido que llega a alcanzar 1,5 m de altura, con tallos muy ramificados y una abundante y larga floración. Desde principios de primavera hasta final de otoño emite unas flores pequeñas pero muy vistosas, de colores que puede ir del rosa al púrpura. Merece un lugar destacado en el jardín, el balcón o la terraza.

En la imagen de cabecera puedes ver nuestra planta. Nosotras la cultivamos en una maceta y se mantiene muy bien. Aquí, en el Mediterráneo, el clima es suave y nuestra Anisodontea capensis florece desde la primavera hasta el otoño.

Anisodontea capensis
Detalle de las flores de A. capensis – © Picturethisai

Descripción de la planta Anisodontea capensis

Anisodontea capensis es un hermoso arbusto originario de Sudáfrica que, crece particularmente bien en climas templados y florece generosamente durante una gran parte del año.

Aunque su follaje es siempre verde, una ola de frío puede hacer que pierda las hojas. Por eso se recomienda dejar esta planta al aire libre solo si los inviernos son muy suaves.

Anisodontea capensis también se conoce como hibisco rosa enano, ya que las flores son muy parecidas a las del hibisco pero más pequeñas. En general son flores rosadas con un centro rojo, pero también hay otras variedades como Anisodontea hypomadarum que tiene magníficas flores rosadas, o Anisodontea malvastroides que cuenta con flores rosa pastel.

Plantación y cuidados de Anisodontea capensis

El mejor momento para plantar una mata de Anisodontea capensis es la primavera, después de las última heladas. Pero si has comprado el arbusto a raíces desnudas, es mejor hacerlo en otoño. Ten en cuenta estos tres puntos:

  • Las malvas del cabo florecen mejor cuando se plantan en un lugar bien iluminado.
  • Les gusta la tierra ligera y bien drenada.
  • Proporcionales riego regular durante el primer año.

Anisodontea capensis se adapta muy bien al cultivo en macetas. Para ello utiliza un buen sustrato para plantas. Si las temperaturas se mantienen templadas, la malva del Cabo puede florecer durante todo el año. También se adapta al cultivo en interiores, en un lugar bien iluminado.

Poda de Anisodontea capensis

La ventana de poda ideal de Anisodontea capensis va del final del invierno hasta el comienzo de la primavera. Hacerlo antes de la floración estimulará la producción de flores.

Elimina toda la madera muerta y reduce drásticamente la planta, puedes cortar tanto como quieras siempre que dejes unos cuantos pares de hojas en la base de cada tallo.

Anisodontea capensis podada en arbolito
A. capensis formada en arbolito – © Friedrichstrauss

Propagación de malva del Cabo

La mejor manera de propagar las malvas del Cabo es a través de esquejes.

Riego y fertilización

Anisodontea capensis es una planta de bajo consumo de agua. Riega la planta solo en caso de períodos prolongados de sequía y/u olas de calor. Si está plantada en un contenedor necesitará un riego regular, observa el sustrato y riega cuando la superficie esté seca. También necesita riego moderado el primer año de plantación, hasta que la planta enraíce bien y pueda buscar la humedad.

Fertiliza en primavera con estiércol o humus de lombriz. Los abonos orgánicos son los mejores. También puedes usar un abono granulado para arbustos de flores.

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