10 Plantas que cambian de color en otoño aportando atractivo al jardín

El otoño ha llegado y ya casi no queda rastro de las espectaculares flores que en primavera y verano hacían relucir el jardín. Se podría pensar que pasada la belleza efímera de los meses cálidos, el jardín tiene menos atractivo. Pero no, ahora es momento de aprovechar el encanto del cambio de temporada dando valor las nuevas tonalidades que nos trae esta estación con plantas que cambian de color en otoño.

En primavera y verano, las plantas de hoja caduca estaban llenas de clorofila, lo que le daba al follaje su color verde. A medida que los días se hacen más cortos, se produce menos clorofila y las hojas cambian hacia tonalidades más cálidas con tonos ocres, amarillos, rojizos, púrpura, etc. Este es el motivo por el que algunas plantas cambian de color en otoño.

El cambio de tonalidad se debe a que destacan los pigmentos que contienen carotenoides (amarillos y naranjas) y antocianinas (rojos, azules y morados) que se revelan cuando hay menos luz y las temperaturas son más frías.

Los mejores jardines son aquellos que tienen colores, texturas y formas interesantes en cualquier época del año. El jardín en otoño puede una mostrar el cambio de temporada de una manera realmente impresionante. Para eso nada mejor que incluir plantas que se vean atractivas durante esta estación.

Las siguientes son algunas de esas plantas que cambian de color en otoño con una deslumbrante exhibición de tonalidades hasta que llega en invierno.

Acer saccharum

Arce azucarero, planta que cambia de color en otoño
Colores otoñales del arce azucarero – © onenaturenursery

El arce azucarero es un árbol apreciado por su fresca sombra en verano y el excepcional colorido de su follaje en todas las estaciones. Durante la primavera y el estío sus hojas son de un profundo verde esmeralda. Conforme arranca el otoño, el follaje se torna verde lima, amarillo brillante, naranja vibrante y rojo intenso, terminando su ciclo en un burdeos profundo.

Nativo del centro y este de América del Norte, el arce azucarero prospera a pleno sol y es resistente en las zonas USDA 3 a 8, lo que significa que soporta heladas muy, muy fuertes. En los bosques de donde es originario, el arce azucarero puede alcanzar alturas de hasta 36 metros, pero en entornos urbanos no suele superar los 20 metros durante su vida útil de unos 200 años.

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Populus tremuloides

Alamo temblón, un árbol que cambia de color en otoño
Álamo temblón con su follaje amarillo de otoño – © wikipedia

El álamo temblón (Populus tremuloides) es un árbol alto y esbelto que recibe este nombre por la manera en que sus hojas tiemblan con la brisa. Destaca por su tronco liso y plateado coronado con un dosel de hojas redondeadas y ligeramente aserradas. El follaje asoma en primavera con un bonito tono verde lima que se transforma en amarillo dorado en otoño.

Su área de distribución natural se extiende desde Alaska hasta las montañas del centro de México. Es un árbol de crecimiento rápido que aumenta unos 8 centímetros cada temporada, hasta alcanzar unos 25 metros en la madurez. Populus tremuloides prospera a pleno sol tanto en suelo ácidos como arcillosos. Se trata de una especie muy rústica que puede soportar hasta -30ºC, por lo que resiste hasta en zonas 5 y 6.

Rhus spp.

Rhus, una planta con tonalidades rojizas en otoño
Rhus typhina – © naturalista

El Rhus es una de las plantas que cambian de color en otoño más bonitas que conozco. Es conocido también como sumac o zumaque, y se trata de un árbol o arbusto pequeño que se encuentra en las regiones templadas de todo el mundo. Hay más de 250 especies de Rhus que brindan interés estacional durante todo el año. Rhus typhina o Zumaque de Virginia, y Rhus coriaria son dos especies naturalizadas en la Península Ibérica.

El Rhus es un árbol notable por su brillante y llamativo follaje en otoño. Produce grandes espigas florales en primavera que maduran formando coloridos racimos de drupas que persisten hasta el invierno. Estas frutas, parecidas a bayas, proporcionan una buena fuente de alimento para la vida silvestre local.

El zumaque cuerno de ciervo (R. typhina)  tiene la apariencia de un helecho, con hojas pinnadas dispuestas a lo largo de las ramas. Recibe este nombre por sus ramas bifurcadas y su textura aterciopelada, similar a las astas jóvenes de los ciervos. El follaje de este zumaque adquiere colores llamativos en el otoño, que van desde el rojo brillante hasta el naranja y el burdeos. Resiste en las zonas 4 a 8.

Otras variedades de Rhus con un buen follaje de otoño son el zumaque fragante (R. aromatica),  el zumaque suave (R. glabra) , el zumaque de pradera (R. lanceolata) y el zumaque brillante ( R. copallinum).

Euonymus atropurpureus

plantas que cambian de color en otoño
Euonymus atropurpureus lleno de bayas rojas en invierno – © wikimedia

Si hay un arbusto que ofrece un rojo impactante al paisaje otoñal del un jardín, ese es elEuonymus atropurpureus. Perteneciente a la familia de los evonimos o boneteros, este arbusto está verde en primavera y verano, perose transforma conforme se acerca el otoño. Conforme las temperaturas disminuyen,Euonymus atropurpureus se vuelve de un dramático rojo escarlata con racimos de frutas colgando, venenosas para nosotros pero muy apreciados por las aves silvestres.

Euonymus atropurpureus puede alcanzar una altura de 1 metro y casi lo mismo de ancho. Prospera a pleno sol o con sombra parcial y es resistente en las zonas 3 a 7. Por sus frutos y el colorido del follaje es una de mis plantas que cambian de color en otoño preferidas.

Cotinus coggygria

Cottinus, una planta que cambia de color en otoño
Cotinus coggygria con su follaje púrpura de otoño – © todoárboles

Conocido también como árbol de las pelucas,Cotinus coggygria es un arbusto de gran tamaño o pequeño arbolito de fácil cultivo. Su zona de origen es amplia, desde el sur de Europa al centro de China. Tolera una gran variedad de suelos, se adapta a condiciones de sequía y tanto al calor como al frío (hasta -15º). Es resistente en zonas 7 a 10.

La primavera es el primer momento en que este arbusto luce espectacular en el jardín, cuando sus flores plumosas lo convierten en una llamativa silueta ingrávida y brumosa. Después, en otoño, vuelve a producir un espectáculo singular cuando las hojas se tiñen de fogosos colores que llegan al púrpura antes de caer.

Prefiere crecer a pleno sol para producir una coloración más rojiza, en la sombra suelen resultar más verdosos. Tolera una amplia variedad de suelos, especialmente los pobres y rocosos, pero no soporta los húmedos y mal drenados. Una vez establecido no precisa mucha agua.

Parthenocissus quinquefolia

parra de virginia
Parthenocissus quinquefolia adquiriendo su tonalidad rojiza – © theoriginalgarden

Si te gusta el aspecto de una fachada cubierta por una planta, la parra de Virginia ( Parthenocissus quinquefolia) es una excelente opción: bonita en primavera y verano, y deslumbrante en otoño.

La parra de Virginia es una enredadera leñosa, rápida y vigorosa, con hojas palmeadas compuestas por 5 folíolos dentados. En primavera, las hojas son de color verde claro y, en verano, pasan lentamente a verde oscuro, terminando en otoño con deslumbrantes tonos escarlata y magenta. También produce pequeñas bayas de color negro azulado, otra valiosa fuente de alimento para las aves durante el invierno.

La enredadera de Virginia es una planta realmente fácil de cultivar que prospera bajo cualquier condición de luz solar y tipo de suelo. Por lo grande que se hace se debe plantar en un lugar donde tenga espacio para crecer.

Se adhiere al ladrillo y otras superficies verticales con pequeñas ventosas, por lo que no dañan la mampostería como otras enredaderas que se adhieren con raíces penetrantes. Ayuda a mantener los edificios más frescos en verano al proporcionar un poco de sombra a la superficie de la pared.

Es una planta originaria del centro y este de América del Norte y es resistente en las zonas 3 a 9.

Callicarpa americana

callicarpa
Callicarpa americana con sus racimos de drupas violeta – © wikipedia

Callicarpa americana es un arbusto de la familia de las verbenáceas. Es nativa del sur de Estados Unidos y es una bonita planta ornamental para jardines y patios. La callicarpa tiene un follaje bastante común, pero es apreciado por sus grandes racimos de drupas violetas que persisten durante el invierno.  

Las bayas son comestibles, pero son bastante astringentes. Los pájaros las adoran, se las comen y contribuyen a la dispersión de las semillas. Se pueden usar para hacer jaleas y vinos, o dejarlas en la rama para que los animales se alimenten.

Estos arbustos florecen y dan frutos mejor cuando están plantados a pleno sol. Resisten en las zonas 6 a 10.

Amsonia hubrichtii

Amsonia
Amsonia hubrichtii otoñando – © etsy

La Amsonia hubrichtii  es una planta vivaz originaria de Arkansas. Es una planta erguida que produce racimos de flores azules en forma de estrella en primavera, lo que le da el nombre de “estrella azul”. Tiene un follaje espeso y plumoso,aireado y suave con forma de agujas de color verde claro que en otoño setornan a un llamativo amarillo dorado y naranja.

Su hábito de crecimiento plumoso y espeso, que llega los 60 cm de altura, proporciona un maravilloso contraste cuando se planta junto a otras flores de otoño como azafranes y crisantemos.

La estrella azul crece a pleno sol o sombra parcial, necesita riego moderado y un sustrato medianamente rico y bien drenado. Tolera heladas de hasta-29ºC (zonas 5-8).

Panicum virgatum  

pasto varilla
Panicum virgatum con sus espigas rosadas en verano – © etsy

Panicum virgatum, más conocido como pasto varilla, es una hierba perenne nativa de América del Norte, desde Canadá hasta México. Es una gramínea de profundas raíces rizomatosas que comienza a crecer a finales de primavera llegando a superar los 2 metros de altura. Resulta bastante ornamental, agregando textura y color al jardín.

El follaje joven tiene un tono verde azulado, en verano toma reflejos rojos y en otoño se torna púrpura, burdeos y vino. Cuando está en flor, tiene panículas florales de color rosa rojizo que parecen flotar sobre las hojas como una nube. Se puede cultivar en pleno sol o sombra parcial, en las zonas 5 a 9.

Itea virginica

plantas que cambian de color en otoño
Itea virginica de color púrpura en otoño – © plants.ces.ncsu.edu

Itea virginica es una planta caduca de hojas verdes que cambia de color en otoño, cuando comienzan a descender las temperaturas. Tiene una bonita y fragante floración blanca, en forma de cilindros caídos, que cubre toda la planta en el mes de mayo.

Tiene un hábito de crecimiento redondeado, más ancho que alto, y se compone de numerosos tallos arqueados salpicados de hojas ovales simples. Cuando llega el otoño,Itea virginica cambia lentamente de verde a dorado, naranja y, finalmente, a un rico rojo carmesí

Esta planta prefiere pleno sol pero puede adaptarse a la sombra. Prosperará en un lugar húmedo con buen drenaje en zonas 5 a 9. Es ideal para plantar cerca de un arroyo o estanque.

Imagen de cabecera: © Terry Sanders

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