Si piensas visitar Australia en los próximos días, apunta Stonefields en tu agenda de viajes porque en estas fechas vive sus días de mayor esplendor y las puertas del jardín están abiertas a los visitantes. Pero si no entra en tus planes irte tan lejos esta primavera, puedes quedarte hoy conmigo y acompañarme en un paseo virtual por la propiedad del paisajista Paul Bangay. Un lugar paradisíaco donde la belleza del jardín se funde con la elegancia de las terrazas, invitando a dar largos paseos para descubrir rincones sorprendentes.

No sé si ya lo he comentado en algún post anterior, pero soy fan acérrima de latopiaria. Adoro los arbustos recortados con formas geométricas y los setos púlcramente perfilados. Me gustan los jardines naturalistas pero me inclino más por los ordenados, sobre todo por los jardines divididos en espacios con carácter definidos: un jardín blanco, el huerto, un laberinto, una arboreto, etc.

En Stonefields abunda la topiaria y los bojs se combinan con esferas de piedra. Las formas geométricas se repiten formando patrones y circunferencias. Los parterres enmarcan las plantaciones de vivaces con un aire más libre pero contenido.

Paul Bangay es uno de los mejores diseñadores australianos y autor de varias obras sobre el arte de la jardinería. La casa, de estilo victoriano, es la residencia y cuartel general del paisajista, reflejo de su gusto refinado y buen hacer como jardinero. El fin de semana del 26 y 27 de abril se abren las puertas de Stonefields, uno de los más impresionantes jardines privados de Australia, para recaudar fondos que se destinan a la fundación Stephanie Alexander Kitchen Garden.

Como complemento a la visita del jardín nada puede resultar más confortable que alojarse en la granja de Stonefields, una “casita” de turismo rural a solo cien metros de distancia de Stonefields y que cuenta con todas las comodidades para disfrutar de un estupendo fin de semana en el lugar. Sin duda un plan muy tentador, pero que nos queda un poco lejos ¿verdad? Yo lo dejo aquí apuntado por si algún día…, ¡Nunca se sabe! 🙂

La granja y casa de huéspedes.

Fotografías: StoneFields