Por fin pude conseguir unas fotografías bonitas de los pajaritos que viven en los alrededores de mi jardín para enseñároslas. Muchos deben anidar entre los setos de mi casa, los observo a diario y ya los reconozco a simple vista.

Llevo días intentado fotografiarlos. Justo enfrente, sobre uno de los pilares de la puerta de entrada, he colocado un comedero en el que les pongo alpiste de vez en cuando. Y ellos vienen a comer, los veo de vez en cuando, pero cuando me acerco a la ventana cámara en mano se asustan y huyen.

Con mucho cuidado y asomando solo lo justo para poderlos enfocar, hace unos días conseguí plasmar al colirrojo acercándose a la comida. A penas tres disparos de obturador y salió volando. Luego, cuando pasé las imágenes al ordenador, descubrí que con el objetivo de 50 mm no era suficiente para poder ampliar la imagen con una resolución aceptable.

Consulté con Margó, en su blog, “El jardín de Margarita“, suele sacar fotos de los pajaritos de su jardín, y me explicó la técnica. Por las instrucciones que me dio, comprendí que necesitaba utilizar un objetivo más largo, así que acoplé el 200 mm y dejé la cámara cerca de la ventana, para estar preparada en cuanto llegaran.

He observado varias especies diferentes en mi jardín: el colirrojo de las imágenes anteriores, algún petirrojo, unos currucas cabecinegras y cientos de gorriones como los que he plasmado hoy. Lo dejaré todo preparado algunos días más a ver si puedo cogerlos “infragati”.

Por cierto, el comedero en el que les pongo la comida (que en este caso fue alpiste), es un comedero sencillo de hierro y muy abierto que igual sirve para ponerles alimento o agua para que beban y se bañen en verano. No es complicado encontrar comederos y baños para pájaros de este estilo en el comercio, pero a veces bastante que busques algo para no encontrarlo por ningún sitio. Entonces es cuando las tiendas online vienen de cine, ya os enseñé tiempo atrás una donde suelen tenerlos: aquí el enlace.