Si además de disfrutar de la belleza del jardín eres de los que les gusta mancharse las manos con la tierra para cuidarlo y mantenerlo, sabrás lo importante que es disponer de las herramientas adecuadas. Tras mucho años trabajando con ellas, la experiencia me ha demostrado que comprar buenas herramientas es una inversión. Evidentemente cuestan algo más, pero los materiales con los que están fabricadas y su calidad es incomparable, y eso a la larga repercute de dos maneras: el trabajo se hace mejor y tu cuerpo se resiente menos del esfuerzo.

Las herramientas que necesita un jardinero depende del tipo de jardín que cultive, sobre todo del tamaño y de los elementos que haya en él. Césped, setos, árboles y arbustos de gran tamaño necesitan unas herramientas muy específicas, pero hoy no queremos hablar de los pormenores, sino centrarnos en herramientas básicas que en cualquier tipo de jardín son necesarias.

Herramientas manuales que te facilitarán el trabajo en el jardín

Las herramientas manuales son las que más habitualmente utilizamos y son utensilios imprescindibles en cualquier tipo de jardín. Sirven para realizar los trabajos de mantenimiento más frecuentes, y en primavera o verano se utilizan prácticamente a diario, por lo que siempre las tendremos a mano. Para mi las imprescindibles son:

Pala de mano

La pala de mano se usa principalmente cuando preparas un hoyo de plantación, para cavar y rellenar con sustrato, o para llenar con tierra las macetas. En general, siempre que hay que mover material terroso. Es una de las herramientas manuales más básicas y utilizadas, las hay más anchas y más estrechas según la finalidad pero yo encuentro suficiente la ancha, con suficiente capacidad.

Azada pequeña

La azada se utiliza en todos aquellos trabajos en que sea necesario cavar, descompactar o mover la tierra y esto se hace muy a menudo. Yo la utilizo, por ejemplo, para preparar hoyos de plantación, aportar enmiendas a la tierra o eliminar malas hierbas con raíces profundas.

Tijeras de podar

Las tijeras de podar son indispensables para tener un jardín bonito, y sirven tanto para podar las ramas de los arbustos como para eliminar las flores marchitas de los rosales y las plantas ornamentales. Lo ideal es que sean ligeras y fáciles de manejar, debes tenerlas siempre limpias y afilarlas cuando sea necesario.

Manguera

Aunque todas las mangueras parezcan iguales hay grandes diferencias entre ellas que van más allá del color y el formato. Clásicas, extensibles o en espiral, lo importante es que estén fabricadas con un material resistente, flexible y que soporte las torsiones, que aguante la presión del agua y con buenos conectores de ajuste.

De los diferentes tipos que existen en el mercado, las clásicas suelen ser las más duraderas, aunque en determinadas condiciones te puede venir bien que se recojan y ocupen poco espacio. Yo tengo una manguera clásica, de las que se enrolla en el soporte desde hace muchísimos años, y con muchos me refiero a más de 25. En otro rincón del jardín tengo una extensible, de esas que se arruga al cerrar el grifo y ocupa muy poco espacio. Esta es mucho más frágil, de hecho voy por la segunda y la primera solo me duró dos temporadas. Pero la comodidad es infinita: no pesa nada y me va de perlas para días que me pilla cansada y he de regar.

Regadera

La regadera es muy útil para aplicar tratamientos y abonos solubles. Las hay de diversos materiales, tamaños y formas. Al igual que la manguera, hace tropecientos años compré una galvanizada que se mantiene en perfectas condiciones y queda genial decorando cualquier rincón. Además tengo otra de plástico, más ligera y cómoda de utilizar.

Pulverizador

Los pulverizadores son utensilios necesarios en jardinería para aplicar productos sobre las hojas o, símplemente, humedecer las plantas. Los hay pequeños, grandes y enormes 🙂 Los pequeños, con capacidad hasta un litro, se utilizan muy a menudo. Yo lo suelo tener preparado con la mezcla de jabón de potasa y en cuanto veo algún insecto indeseado, lo aplico. Los enormes son, para mi, los de mochila, y resultan muy útiles cuando hay que aplicar un tratamiento por todo el jardín. Entre los pequeños y los de mochila hay tamaños intermedios.

Gubia o cuchillo

Desde que comencé con el jardín aprendí que la mejor forma de eliminar malas hierbas es arrancarlas de raíz ayudándome de un cuchillo. Durante mucho tiempo utilicé un simple cuchillo de cocina, a modo de navaja, que siempre estuvo en mi bolsa de herramientas. Más tarde descubrí la gubia, una herramienta alargada específica para extraer hierbajos y que facilita mucho el trabajo.

Guantes

Los guantes son necesarios, al principio puede que no te parezcan cómodos, pero para prevenir accidentes y cuidar tus manos es conveniente usarlos. Con la práctica aprendes a manejarte bien con ellos y terminan por ser imprescindibles. ¡Cuantos pinchazos, cortes, infecciones y accidentes desagradables ayudan a evitar!

Hay muchísimos modelos de guantes, de materiales y largos diferentes, y después de probar varios de ellos yo me quedo con los que están hechos de tela resistente, recubiertos de goma en las palmas de la mano. Me parecen los más fuertes para trabajos duros, aunque para manipular tierra y abonos utilizo guantes de goma completos. Los de piel son los más agradables para tareas de limpieza, sobre todo en invierno.

Bolso de jardinero

Como os comentaba, es conveniente tener este equipo siempre a mano, yo encuentro muy práctico guardarlas en unbolso de jardinería que te permite transportarlas con facilidad al lugar donde tengas que trabajar. Como complemento, resulta muy cómodo un bolsito más pequeño, de los que se sujetan con el cinturón, donde llevar siempre lo que más se usa que para mi son las tijeras y las cuerdas.

Por supuesto, además de estas herramientas de mano, hay otra serie de herramientas eléctricas que facilitan muchísimo las labores más pesadas como podar los setos o cortar el césped. Pero a ellas dedicaremos otro post en el futuro.

Y si en mi lista echas en falta alguna que tú suelas utilizar a menudo, no dudes en contarnos y quizás nosotras también la incluyamos.