No quisiera recurrir a frases tan manidas como “qué rápido pasa el tiempo” o “parece que fue ayer”, pero es que no me queda más remedio…, porque recuerdo perfectamente un día como hoy, pero de hace un año ya, en el que os hablaba de la adelfa de mi jardín y de sus flores recién aparecidas.

La historia se repite un año más y así esta mi adelfa hoy, llenita de flores color salmón que reciben la luz del sol como si fuera una caricia. Muy al contrario que las festucas que os enseñaba ayer, esta planta encontró su lugar a la primera y desde que la planté en este sitio del jardín crece sin problemas y me regala sus flores año tras año. ¡Esperemos que sean muchos más! 🙂

Son atisbos de verano, que por aquí ya se va asomando y a ratos nos trae temperaturas realmente altas. Qué cerquita están ya las deseadas vacaciones ¿verdad?