Con una extensión de casi 11.000 metros cuadrados, los jardines de Monforte son un oasis de tranquilidad y sosiego en una de las zonas más transitadas de Valencia.

El jardín es de estilo neoclásico y alberga gran cantidad de estatuas de marmol, fuentes con surtidores de agua y elementos arquitectónicos que en justicia le hicieron ganar la calificación de “jardín histórico artístico” en 1941.

En sus origenes estos jardines eran terrenos de huerta que el barón de Llaurí poseía fuera de los muros de la ciudad de Valencia y que en 1849 vendió al marqués de San Juan. El marqués quiso convertirlos en lugar de recero y mandó construir el pabellón y los jardines.

A la muerte del barón, sin descendencia, pasaron a manos de su sobrina Josefa Sancho casada con don Joaquin Monforte Parrés, de quienes toma su nombre actual. En los años 70 del siglo XX fueron comprados por el ayuntamiento de la ciudad.