Porque 50 años de matrimonio son para celebrarlo a lo grande y con los que más quieres. Eran las Bodas de Oro de nuestros padres y así lo celebramos, hijas, hermanas, cuñados, sobrinos, primos, nietos…, toda la familia al completo.

Elegimos un sitio precioso (del que ya teníamos referencias por mi boda) y que, sin ser excesivamente caro, tienen un servicio estupendo, una cocina fantástica (sirven unos arroces deliciosos) y un entorno impresionante.

Está cerquita de mi casa, en un pueblo que se llama Santa María del Puig, es un lugar espacioso con amplios jardines al más puro estilo mediterráneo. Y como el tiempo acompañaba y todos nos sentíamos felices y eufóricos de ver a nuestros padres tan contentos, tras el almuerzo, pasamos la tarde en los jardines haciéndonos fotos y disfrutando de la tarde.

Aquí os dejo algunas fotografías que hicimos del entorno. Fue un día genial, de esos que se quedan en el album de fotos familiar y en un rinconcito de nuestro corazón.

Y aquí el menú: ensalada con higos, foie y frutos secos, pastel de salmón con langostinos y diversos arroces a elegir. Al postre, una tarta San Marcos con helado, no me dio tiempo a sacarle fotos.

¡Ah! Y si queréis conocer el lugar, se llama Huerto de Santa María. De verdad que es un lugar muy recomendable donde parar a comer si pasáis por mi tierra.

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