Keukenhof es uno de los parques del mundo que más visitas recibe cada primavera, ya que dedica la mayor parte de su superficie a los bulbos que florecen en esta estación. Estos días debería ser un hervidero de personas observando con delicia los maravillosos colores de los tapices florales en pleno esplendor. El personal del jardín ha dedicado un año completo de esfuerzos para que ahora se produzca el espectáculo pero… no hay nadie que pueda verlo. Imagino que ellos, los propios trabajadores del parque, son los únicos ojos que pueden disfrutar de toda esa belleza.

Como es lógico, las cuentas no van a salir este año, nadie pagará la entrada que da soporte y beneficio a este trabajo. Aún así, Keukenhoff no es una empresa que peligre gravemente por la crisis económica que supone el confinamiento de las poblaciones. Y ellos, que saben que el próximo año cuando todo esto pase, volverán a abrir de la manera habitual, no quieren que el espectáculo de esta temporada se pierda.

Han preparado un vídeo sensacional con un paseo alrededor del parque. Lo más llamativo de este montaje es que mientras se avanza por los senderos, existe la posibilidad de mover el ángulo de visión para contemplar lo que hay a izquierda y derecha, arriba y abajo: agua, flores, árboles, caminos, etc. A mi me ha parecido maravilloso, sobre todo la sensación que produce ver las copas aún medio desnudas sobre mi cabeza.

¡Espero que también os guste!