Hoy nos acercamos a la antigua Medina de Marrakech, ciudad que la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad por su valor histórico y su gran belleza, para visitar la zona más íntima de los antiguos riads: sus patios.

Un riad en Marrakech

El riad es la casa tradicional marroquí, normalmente con dos o más plantas alrededor de un patio central con fuente. Los riads solían ser el hogar de los ciudadanos más ricos, como comerciantes y cortesanos, y lo más característico en ellos es la falta de ventanas grandes a la calle. Todas las estancias de la casa se abren a un patio central.

Su finalidad es la privacidad y la protección del clima en Marruecos. Un diseño que encontraba apoyo en los principios islámicos del aislamiento femenino y que fomenta la serenidad y la reflexión. En el jardín central de los riads tradicionales encontramos cuatro naranjos o limoneros entorno a una fuente. Las paredes están adornadas con yeso, azulejos y caligrafía árabe de citas del Corán.

Oasis en la ciudad

El estilo de estos riads ha cambiado con los años, pero la forma básica todavía se utiliza en los diseños actuales. Muchos antiguos riads, abandonados y en estado ruinoso, se recuperan y se les devuelve su antigua gloria. Algunos como residencias privadas, pero muchos para su uso público reconvertidos en hoteles o restaurantes. Este interés trae nuevos desafíos a una ciudad que es un tesoro, pero la inversión ayuda con su restauración y el resurgir de oficios artesanales que se estaban perdiendo.

Este tipo de patios interiores marroquíes me encantan. Pequeños, recogidos, frescos, íntimos, con el sonido del agua y el aroma de los cítricos. Por eso hoy os traigo unas imágenes preciosas que pueden inspirar a sacar todo el jugo a un pequeño patio o una zona de la terraza. ¡Espero que os gusten!

Fotografías: Pinterest