¿Sabes qué es lo primero que hago cada otoño en mi jardín? Nada. Bueno, casi nada: respirar hondo y disfrutar. Se acaba por fin el calor insoportable del verano, los mosquitos tienen los días contados y salir al jardín vuelve a ser un placer a cualquier hora.
En clima mediterráneo, el otoño es como una segunda primavera, y también la mejor época para poner el jardín a punto. Te cuento las tareas de otoño en el jardín que hago yo cada año, en el orden en que suelo hacerlas, para que el tuyo llegue a la primavera fuerte y sano.

Las tareas de otoño en el jardín, una a una
Reajustar el riego
Es lo primero que toco. Las temperaturas bajan, el sol calienta menos y, si hay suerte, llegan las lluvias, así que las plantas necesitan mucha menos agua. En los arriates tengo riego por goteo y lo voy reprogramando poco a poco para espaciar los riegos. La lippia también necesita menos agua que en pleno verano.
Mi consejo: no lo cortes de golpe. Ve espaciando los riegos semana a semana y, cuando llueva, apaga el programador unos días. En un suelo arcilloso como el mío, regar de más en otoño es buscarse encharcamientos (te cuento cómo lo solucioné en cómo mejorar el drenaje de un suelo arcilloso).
Limpiar hojas y ramas estropeadas
En otoño el jardín se llena de hojas, y yo las voy recogiendo poco a poco, sin obsesionarme. Aprovecho también para quitar las ramas secas, rotas o estropeadas que ha dejado el verano. Así las plantas respiran mejor y se evitan hongos y plagas.

Podar (menos los setos)
El otoño es buen momento para podar y dar forma a muchos arbustos, después de su floración. Eso sí, no todo se poda ahora: la perovskia, por ejemplo, la dejo para el final del invierno, y las flores secas de las hortensias las mantengo porque me encantan (si tienes dudas con ellas, aquí te explico cuándo podar las hortensias).
¿Y los setos? Esos se los dejo a un jardinero especialista en setos. Tengo un seto alto alrededor de todo el jardín, y darle una forma bonita y uniforme requiere maquinaria, experiencia y muchas horas. Conozco mis límites, y en este caso merece la pena.
Abonar: la tarea que nunca, nunca, nunca me salto
¿Abonar ahora, que llega el invierno?, estarás pensando. Pues sí. En otoño le doy a todo el jardín una buena dosis de abono orgánico (humus de lombriz o estiércol). Las lluvias lo van incorporando poco a poco a la tierra, y en primavera las plantas lo tienen listo justo cuando más lo necesitan. Además, año tras año va mejorando mi suelo arcilloso.
Repite conmigo: en otoño, abono orgánico. Si quieres saber cuál elegir, te lo cuento en compost y humus de lombriz. Y si alguna de tus plantas tiene las hojas amarillas con los nervios verdes, revisa también la clorosis férrica: en mi jardín, el abonado orgánico de otoño es parte del tratamiento.

Plantar donde ha habido fallos
El balance de la temporada siempre deja algún hueco: una planta que no aguantó el verano, un rincón que se ha quedado pobre… Otoño es el momento perfecto para rellenarlos. La tierra todavía está templada, llegan las lluvias y la planta tiene todo el invierno para echar raíces antes de su primer verano. Te cuento con detalle qué plantar en otoño, y si quieres flores en primavera, también es el momento de los bulbos de otoño.
¿Y proteger las plantas del frío?
En mi jardín no hace falta. Aquí no suele helar, y la casa y los setos protegen mucho del viento y del frío. Si vives en una zona más fría, eso sí, este es el momento de ir pensando en las plantas más delicadas: acercar las macetas a una pared resguardada y poner una buena capa de acolchado al pie de las que lo necesiten.
Lo que más disfruto del otoño en el jardín
No todo son tareas. Lo que más me gusta de esta época es salir a pasear por el jardín sin prisa y fijarme en los pequeños cambios. Las flores de las hortensias se van secando y toman unos tonos antiguos preciosos, por eso no las corto. Y las naranjas del naranjo van cogiendo color poco a poco, del verde al naranja, hasta que un día te das cuenta de que ya están listas.


Errores que te ahorrarás
En otoño es difícil equivocarse mucho, porque el jardín va más despacio y perdona más. Pero hay dos descuidos que se notan en primavera:
- Saltarse el abonado orgánico. Es la tarea de otoño que más se agradece después. Si no lo haces ahora, las plantas empiezan la primavera con menos fuerza.
- Dejar los setos sin podar. Siempre es mejor podarlos de forma periódica. Si se dejan crecer demasiado, luego cuesta mucho recuperar su forma y se quedan peladas por dentro.
Si vives en el hemisferio sur
Si me lees desde Argentina, Chile, Uruguay o cualquier país del hemisferio sur, para ti el otoño llega entre marzo y mayo. Guarda este artículo para entonces. Ahora mismo, en tu jardín es primavera, y aquí te cuento las tareas de octubre en el hemisferio sur.
Un otoño tranquilo, una primavera bonita
Estas son mis tareas de otoño en el jardín: hacer balance, ajustar el riego, limpiar, podar lo que toca, abonar y rellenar los huecos. Nada complicado, pero marca la diferencia. Lo que haces ahora con calma es lo que luce en primavera.
Y tú, ¿qué es lo primero que haces en tu jardín cuando llega el otoño? Te leo en los comentarios.