El Jardín de William Morris en Red House

El legado del inglés William Morris es formidable. Se le conoce principalmente como artista y artesano, fundador del movimiento Arts and Crafts y, sobre todo, por sus incomparables diseños gráficos. En su vida se propuso una amplia variedad de tareas que ejerció con la precisión de un artista. Su biografía revela que era un hombre polifacético. Cursó estudios de arquitectura, arte y religión en la Universidad de Oxford, y comenzó su carrera profesional en la arquitectura. Pero también fue traductor, poeta, novelista, pintor, diseñador y maestro textil, además de activista del movimiento socialista británico. En sus casas nunca faltó el contacto con la naturaleza y de eso queremos hablar hoy, del jardín de William Morris en Red House.

Fachada trasera de Red House, donde Morris jugaba al croquet con sus amigos – 📷 Brian Toward

Fundador del movimiento Arts and Crafts, Artes y oficios artesanos

Morris rechazaba la industrialización de la decoración y la arquitectura, defendiendo la manufactura artesanal al estilo medieval y la categoría de artistas que merecían los artesanos. Se oponía a la condición de ‘mera herramienta’ que el trabajador adquiría en la producción industrial, ya que desaparecía la parte creativa, artesana y ‘humana’ del obrero, y su acceso a la cultura. También era su propósito hacer llegar la cultura a las clases menos pudientes de la sociedad. Pero sus productos, de exquisita fabricación y calidad, solo eran económicamente accesibles para las clases altas.

William Morris nació en 1834 en el seno de una familia acomodada. Durante sus años universitarios conoció a  Jane Burden, una joven de clase obrera con la que contrajo matrimonio en 1859. Se instalaron en una casa de campo en la aldea de Hog’s Hole, cerca del pueblo de Upton, con huertos maduros de manzanos, cerezos y ciruelos.

Red House, nombre por el que se conoce a esta casa, fue el hogar familar del artista durante muchos años. Está enclavada cerca del río Cray (afluente del Támesis), inmersa en el bucólico paisaje inglés que Morris encontraba tan conmovedor. Preservar los huertos y las plantas de la parcela para el jardín era una cuestión tan importante para William Morris que a los constructores no se les permitía quitar ningún árbol o arbusto sin el permiso expreso del arquitecto.

Viejos arbustos trepando por la característica fachada de ladrillo rojo – 📷 Steve Parkinson

William Morris y el primer jardín Arts&Crafts

Morris no fue exactamente jardinero, ni diseñador de jardines, pero su jardín reflejaba su gusto y la personalidad única de alguien con gran criterio de diseño. De hecho, en los planos de construcción de la vivienda aparecen notas de las plantas y trepadoras que se plantarían una vez que se edificara la casa vinculando ya, en gran medida, la casa y el jardín.

El jardín de William Morris era poco convencional para la época. Estaba diseñado al estilo medieval, a semejanza de los jardines cerrados de los manuscritos ilustrados de la Edad Media, y contaba con un huerto de frutales, un campo de croquet y una serie de salas separadas por cercas naturales hechos por artesanos locales con ramas de árboles. En estos espacios se plantaron arbustos sencillos y tradicionales como acantos, jazmín, madreselva o rosas silvestres. No compartía en absoluto el gusto victoriano por las plantas exóticas y grandiosas.

Vallas realizadas a mano con ramas para dividir en diferentes zonas el jardín – 📷 Julian Walker

Red House se considera el primer ejemplo victoriano de jardín Arts&Crafts de parterres geométricos y estructura formal con espacios divididos, topiaria, trepadoras cuidadosamente guiadas sobre enrejados y lechos de flores llenos de color.

Para William Morris, tanto la casa como el jardín de Red House eran su lugar de descanso del mundo moderno, y la intimidad que proporcionaba las salas del jardín eran una característica clave de esto. La naturaleza era su refugio y, a la vez, su principal musa. Entre las obras del artista destacan formas tomadas del medio rural, magníficos diseños coloridos de flores y hojas que plasmó en textiles y papeles decorativos. Los patrones naturales de las plantas fascinaban a Morris y fueron su inspiración para crear los primeros diseños de Morris & Co., como “Trellis”, “Daisy”, o “Fruit”.

Trellis, un diseño de William Morris inspirado, probablemente, en su jardín – 📷 Rawpixel ltd

Un periodo de abandono

La familia Morris habitó Red House hasta 1866. Las memorias de Marian Heathcote, hija de los siguientes propietarios, sugieren que ellos conservaron el jardín de William Morris tal como el artista lo dejó. Sin embargo, un mapa de 1897 refleja ya diversos cambios. Charles Holmes, siguiente inquilino, era un entusiasta coleccionista de orquídeas y agregó invernaderos para albergar su colección. También existen fotografías que muestran un jardín abierto, con una extensa área de césped, en el lugar que antes ocuparan aquellas salas íntimas creadas por Morris.

Lechos de flores en Red House, hogar de la familia Morris – 📷 Julian Walker

Entre los años 20 y 50 del pasado siglo se sucedieron varios propietarios que no invirtieron tiempo ni preocupación por el jardín creado por William Morris. La Segunda Guerra Mundial también hizo mella. Ted Hollamby y su esposa Doris, rescataron el jardín de un estado casi abandonado. Lo replantaron con plantas nativas y preservaron los viejos árboles frutales que quedaban. El edificio y sus jardines fueron catalogados como patrimonio protegido por la English Heritage, aunque continuó siendo residencia privada hasta 2003. El National Trust compró ese año la propiedad, emprendiendo un proyecto de mantenimiento y conservación. Se puede visitar y cuenta con un salón de té y una tienda de regalos.

Red House y el jardín de William Morris en la actualidad

El actual jardín de Red House busca evocar esa misma sensación de reposo que atrajo a Morris cuando lo vió por primera vez. Pero debe afrontar grandes desafíos que antes no existían. Para empezar, las vistas abiertas del campo circundante desaparecieron hace ya muchos años. Aunque la zona está totalmente urbanizada, el jardín que fue de William Morris y la casa están rodeados por una variedad de arbustos y árboles que proporcionan esa sensación de aislamiento.

De aquellos viejos manzanos que el artista cuidaba en su casa, a día de hoy solo sobrevive uno. De él se han hecho injertos con la idea de restablecer el característico huerto.

El viejo manzano de William Morris en Red House – 📷 Julian Walker

El cambio climático también ha hecho mella en las plantas. Algunas de las especies nativas con las que William Morris habría estado familiarizado en su jardín, apenas consiguen prosperar en el clima actual considerablemente más cálido. Los lechos de flores se han reinterpretado con un esquema de plantación adaptado al clima actual pero manteniendo la sensación medieval que tanto gustaba al autor.

Las formas rectas y geométricas cacterísticas del primer jardín Arts&Crafts – 📷 Rictor Norton & David Allen

Los trabajos de la fundación continúan en la línea de conseguir que el visitante descubra en Red House el ambiente que el fundador del Arts and Crafts infirió en la propiedad. La casa y el jardín de William Morris están abierta al público, pero no todos los días. Las visitas guiadas deben reservarse con anticipación y las visitas libres solo en períodos limitados. Más información: National Trust.

Imagen de cabecera: Historicpaint

También te puede interesar:

4 comentarios en «El Jardín de William Morris en Red House»

    • Pues sí, los ingleses cuidan y protegen mucho estos lugares tan especiales.
      Besos

Los comentarios están cerrados.

Newsletter

Apúntate y recibe nuestras publicaciones en tu correo