Esta planta era una absoluta desconocida para mi hasta que hace un par de días decidí sacar unas fotos e investigar sobre ella. Es una trepadora que cubre parcialmente las vallas metálicas que limitan los campos de naranjos cercanos a casa, crecen asilvestradas y las veo florecer y fructificar cada año, las flores son blancas y acampanadas, los frutos parecen pequeñas calabazas alargadas. Siempre pensé que eran chayotes, pero ya he averiguado que no, no tiene nada que ver.

La Araujia es nativa de América del Sur donde se utiliza como planta ornamental por sus muchas y buenas propiedades: tiene una bonita y prolongada floración de aroma dulce muy atractiva para los insectos, es especialmente resistente a enfermedades y plagas y además, muy tolerante a la sequía. En el siglo XIX se introdujo su cultivo en Europa como planta de jardín pero en la actualidad se considera una planta invasora y dañina que pone en peligro especies autóctonas. De hecho, está incluida en el catálogo español de especies exóticas invasoras y por desgracia, aquí la veo por todos lados.

La Araujia sericifera es una planta trepadora que llega a cubrir grandes extensiones; según he leído, puede alcanzar más de cinco metros de altura enroscándose con fuerza en cualquier soporte que encuentre a su alcance, de manera similar a como lo hace la glicinia. Yo la he visto enroscada a la malla metálica que delimitan los campos, pero si se enrosca sobre otra planta podría llegar a asfixiarla. Cuando me acerqué a la planta para cortar uno de los frutos, vi que soltaba mucho látex y la manipulé con cuidado pues tal y como imaginaba, el latex que segrega es tóxico e irritante.

El el interior del fruto hay un gran número de semillas negras con forma alargada y un peñacho de pelos blancos que favorecen su diseminación y que se parecen mucho al miraguano. Al ver su interior es cuando me dí cuenta de que me estaba equivocando y que aquello no tenía nada que ver con el chayote o papa del aire, una planta de aspecto parecido pero menos perjudicial.

La verdad es que me llevé una desilusión con ella y ahora que la conozco, creo que no la miraré ya nunca con los mismos ojos. Para que os hagáis una idea de lo maligna que puede llegar a ser, la Araujia es conocida también con el nombre de “planta cruel”. Pero los vivís en su zona de distribución natural imagino que la podréis ver de otra manera y disfrutar con sus presencia en vuestros jardines. Aquí, en España, mejor no plantarla.