No disponer de suelo no debe suponer un impedimento para tener tu propio huerto. Hay muchas variedades de hortalizas que pueden crecer y desarrollar frutos en macetas. Hoy te sugiero un cultivo muy llamativo y apetecible: calabazas. Para ello basta con que tengas en cuenta unas pocas consideraciones.

Debes utilizar una maceta grande, de al menos 40 x 40 cm, y llenarla con un sustrato muy poroso y fértil. Si puedes elaborarlo tu mismo prepara una mezcla de perlita y humus de lombriz en partes iguales, es lo ideal. En el caso de no poder realizar tú la mezcla opta por un sustrato preparado para hortalizas, hay muchas marcas en el mercado.

La mejor época para sembrar es la primavera, de cara al buen tiempo. La calabaza produce dos cosechas: tras una primera floración deja de crecer hasta que maduran los frutos, después vuelve a florecer y fructifica de nuevo.

En la maceta puedes plantar dos plantas, cada una te proporcionará 3 o 4 calabazas. Riega a menudo asegurando humedad permanente al sustrato y abona cada 20 días.