Fotografía: huertocity.com

Las ves tan pequeña y pueden parecer hasta graciosas…, pero constituyen una verdadera plaga de los cultivos agrícolas y las plantas del jardín.

Son diminutas mosquitas de color blanco, pequeños insectos de apenas 2 mm de longitud y que, al igual que pulgones y cochinillas, tienen un aparato bucal picador que clavan en la planta para succionar la savia.

Es una plaga de temperaturas altas y ambientes húmedos que suele aparecer en verano. Depositan los huevos en el envés de las hojas, tiempo después salen las larvas que se desarrollan en la misma planta hasta que son adultas. Se descubren con facilidad pues al sacudir las hojas aparecen formando una nubecita blanca.

Tanto las larvas como los adultos provocan daños en la planta, ya que estropean las hojas que terminan cayendo y esto debilita la planta. Además, traen consigo otra enfermedad: la negrilla.

Las moscas segregan una sustancia pegajosa denominada melaza. La melaza facilita es asentamiento del hongo negrilla que ensucia y oscurece las hojas restringiendo su capacidad fotosintética.

Para luchar contra la mosca blanca:

  • Las plantas aromáticas tienen cierta capacidad de repeler estos insectos
  • El agua jabonosa es útil para evitar que se extiendan
  • Insecticidas a base de piretrina
  • Trampas amarillas con pegamento