Buenos días, feliz lunes y fantástica semana. ¡Os lo deseo de corazón! Ya estamos, como quien dice, a mediados de mayo y una servidora cumple años muy pronto. Yo arranco esta semana llena de positivismo y me gustaría contagiaros muchísimo.

Hoy os quiero enseñar una planta que yo no conocía en absoluto y me regalaron la semana pasada. La vi sobre una mesa, acompañada de tulbaghias, bergenias y erigeron, una combinación preciosa…, el flechazo fue instantáneo, y tuve la suerte de pedirla y que me la regalaran.

He leído sobre ella para conocerla mejor y saber darle los cuidados que necesita y, entre otras cosas, he descubierto que se la conoce también como valeriana roja, hierba de San Jorge o milamores. Es una planta mediterránea, de modo que aquí el clima es perfecto para ella, que forma matas muy vigorosas y ramificadas de entre 60 y 90 cm de altura.

Florece desde primavera hasta final de verano y se poda después de la floración. Aunque la vida de la planta es corta, parece ser que se autosiembran con facilidad, mediante las semillas que caen de las flores y de esa manera se extiende y forma matas grandes.

Parece ser que resiste estoicamente el calor y se utiliza en ambientes muy secos…, es casi la planta ideal para mi jardín. De hecho, la he plantado en la terraza y esa es una de las zonas más calurosas de mi jardín. La observaré detenidamente unos días a ver que tal se adapta.