Plantas de interior

Bonsái ficus, una especie ideal para los más principiantes

bonsái ficus

El género Ficus pertenece a la familia de las plantas de morera o Moraceae, y es la especie de árbol de interior más popular para los principiantes en Bonsái. Se pueden encontrar en todos los continentes en las regiones tropicales y son muy adecuados como bonsáis de interior.

Cuidados del bonsái ficus

Ubicación

El ficus es un árbol que no soporta las heladas y por eso se considera una planta de interior. Se puede mantener afuera en primavera y verano, siempre que las temperaturas estén por encima de los 15ºC (60 °F). Requiere mucha luz, preferiblemente luz solar plena, así que procura no colocarlo en un lugar con sombra a excepción de que las temperaturas sean muy altas o la humedad baja. La temperatura debe mantenerse relativamente constante. Los bonsái ficus pueden soportar la baja humedad gracias a sus hojas gruesas y cerosas, pero prefieren una humedad relativamente alta y necesitan una humedad extremadamente alta para desarrollar raíces aéreas.

Riego

No hagas demasiado caso a las etiquetas que indican que tu ficus necesita riego todos los días, lo que necesita es que observes cómo se comporta tu planta en tu casa y riegues en consecuencia. Lo que debes hacer es regar tu bonsái ficus generosamente pero permitiendo que el suelo se seque un poco entre riegos. El bonsái ficus prefiere agua blanda a temperatura ambiente y puede tolerar el exceso de agua o la sequía ocasionales. Es recomendable nebulizar todos los días para mantener la humedad, pero sin excederse, ya que un exceso puede provocar problemas de hongos. Cuanto más cálida sea la ubicación del bonsái ficus más agua pulverizada va a necesitar, sobre todo en invierno cuando encendemos la calefacción.

Fertilizante

Fertiliza tu bonsái ficus cada dos semanas durante el verano. En invierno depende, si el crecimiento no se detiene debes fertilizar cada cuatro semanas. Si el bonsái entra en latencia vegetativa no necesitará fertilizante. Puedes utilizar fertilizante líquido o gránulos de fertilizante orgánico. En los comercios existen buenos abonos, consulta la etiqueta o al vendedor.

Poda y alambrado del bonsái ficus

La poda regular es necesaria para mantener la forma de árbol de un bonsái ficus. Cada vez que una rama forme 6 u 8 hojas nuevas debes cortar para dejarla con 2. Puedes aplicar la técnica de defoliación para reducir el tamaño de las hojas, ya que algunas especies de bonsái ficus normalmente desarrollan hojas grandes. El defoliado supone la eliminación de todas las hojas del árbol durante el verano. Al hacerlo se fuerza al árbol a la creación de nuevos brotes, lo que provoca una reducción del tamaño de las hojas y la producción de nuevas ramas.

Si deseas un engrosamiento considerable del tronco, tienes que dejar que el bonsái ficus crezca libremente durante uno o dos años. Después será necesario un corte fuerte, pero no afectará a la salud de la planta y crecerán nuevos brotes de la madera vieja. Las heridas más grandes deben cubrirse con pasta cicatrizante.

Puedes alambrar y doblar las ramas del bonsái ficus mientras son delgadas o medianas, en ese momento es fácil debido a su flexibilidad, pero debes revisar los alambres regularmente ya que pueden cortar la corteza rápidamente. A las ramas fuertes se les debe dar forma con cables de sujeción, ya que se pueden mantener en el árbol durante un período mucho más largo.

Trasplante del bonsái ficus

El trasplante regular del bonsái es una acción crucial para la salud de la planta. Si no se hace, las raíces crecen hasta adoptar la forma de la maceta hasta llenar todo el contenedor. Debido a la falta de espacio y nutrientes, el árbol deja de crecer y, si no se toman medidas, seguramente morirá. Trasplantar el bonsái reabastecerá al árbol con los nutrientes que necesita para prosperar.

Trasplanta tu bonsái ficus cada dos años, en primavera, usando un sustrato especial para bonsái. El ficus tolera muy bien la poda de raíces. 

Propagación e injerto

Los esquejes de ficus se pueden plantar en cualquier época del año, pero tienen la mayor tasa de éxito durante la temporada de crecimiento de mediados de verano. Las semillas de ficus funcionan mejor si se siembran durante la primavera, de abril a mayo. 

Dos o más ejemplares de bonsái ficus pueden llegar a fusionarse juntando ramas, raíces o troncos, y aplicando un poco de presión durante un tiempo. Esta técnica se conoce como injerto de aproximación y se puede utilizar para formar estructuras atractivas. Puedes unir varias plantas jóvenes para fusionarlas y construir un solo tronco fuerte. Las ramas y raíces del ficus también se pueden injertar con bastante facilidad. Si las condiciones de crecimiento son ideales, incluso puedes tomar raíces aéreas de una parte del árbol e injertarlas en un lugar diferente. Para que la cicatrización o el cierre de una herida grande sea más rápida, se pueden injertar plantas jóvenes, brotes o raíces aéreas en las heridas. Un cultivador experimentado puede trabajar el bonsái ficus con una gran de libertad creativa, lo que aumenta considerablemente el atractivo del cultivo del ficus como planta de bonsái.

Elegir un bonsái ficus

En muchos viveros puedes adquirir tu ficus como un bonsái ya formado o como pre-bonsái, pero también puedes comprar un pequeño ficus en maceta a un precio más económico y comenzar a formarlo tú mismo. Ten cuidado con los bonsáis baratos producidos en masa porque pueden presentar varios problemas. Algunos llevan feas cicatrices de alambre oxidado que se clavó en la corteza, formas poco atractivas, ramas a menudo mal injertadas en posiciones extrañas, mala tierra y, en ocasiones, macetas inapropiadas sin agujeros de drenaje. Hay comercios especializados en bonsái donde lo más frecuente es encontrar bonsáis de alta calidad que han sido bien cuidados. Ofrecen de todo, desde plantas jóvenes hasta árboles bonsái de alto valor.

Plagas y enfermedades

Todas las especies de ficus son bastante resistentes a las plagas, pero son susceptibles a varios problemas según su ubicación y época del año, especialmente en invierno. El aire seco y la falta de luz debilitan el bonsái ficus pudiendo provocar la caída de las hojas. En malas condiciones pueden resultar infestados por insectos escama o arañas rojas. Rociar el arbolito con insecticida o acaricida puede eliminar una plaga puntual, pero lo conveniente es mejorar las condiciones de vida del bonsái debilitado. Si no tienes posibilidad de ubicarlo al sol puedes utilizar lámparas de cultivo. El uso de estas lámparas y rociar las hojas con frecuencia ayudará en el proceso de recuperación. 

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