Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas comienza la proliferación de diversos tipos de insectos, entre ellos el mosquito tigre (Aedes albopictus). Este mosquito es una especie invasora diurna, originaria de Asia que en poco más de 30 años se ha extendido por Africa, América y Europa. Su rápida expansión y su probada capacidad para transmitir enfermedades representa una amenaza para la salud pública en todo el mundo. La lucha para su erradicación resulta difícil y cara por lo que es importante actuar con métodos preventivos para evitar en todo lo posible su reproducción.

Si no quieres criar mosquitos evita los encharcamientos de agua

Fisiología del mosquito tigre

El mosquito tigre tiene unos rasgos fisiológicos que lo diferencian de otras especies. Mide entre 5 y 10 mm de longitud y es de color negro con manchas blancas en tórax y abdomen. Las patas presentan también esta doble coloración y una línea blanca central que recorre la parte central de su cabeza prolongándose sobre el tórax. Hay que tener buena vista para distinguirlo, pero en la imagen superior se puede ver claramente como es.

Los machos de este mosquito se alimenta tan solo de néctar y no suponen ningún peligro, son las hembras las que utilizan una trompa fina y alargada (probóscide) para picar y extraer la sangre de la que se alimenta, especialmente de aves y mamíferos, incluidos seres humanos.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (magrama) recoge el mosquito tigre en el Catálogo Español de Especies Invasores y La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica como una de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo.

Riesgos que supone el mosquito tigre para la salud

Antes de la década de los años 80 del pasado siglo no se tenía constancia de la presencia de este mosquito fuera de su hábitat de origen, pero en el transcurso de algo más de tres décadas su expansión ha sido vertiginosa llegando a dispersarse por todos los continentes a excepción de la Antártida. Con la llegada del mosquito a nuevas localizaciones geográficas se han detectado casos de enfermedades tropicales que antes no existían en estos lugares y que se extienden a causa de la picadura.

Cómo prevenir el mosquito tigre

El mosquito tigre es capaz de criar en casi cualquier acumulación de agua que permanezca estancada más de 5 días, por minúscula que parezca. En el jardín, por el uso habitual del agua, existen muchos posibles focos de cría que debemos evitar o intentar hacerlas inaccesibles para el mosquito mediante telas mosquiteras.

Las piscinas, con tratamiento adecuado como el que se realiza normalmente para su limpieza y mantenimiento, no suponen ningún peligro. Pero otros lugares donde se formen charcos o el agua permanezca embalsada suponen un riesgo y debemos tomar todas las precauciones para evitar esos encharcamientos. No siempre es sencillo visualizarlos todos, pero un repaso visual al jardín nos permitirá encontrar los posibles lugares de cría.

Posibles focos de cría del mosquito tigre en el jardín

  • Depósitos de agua
  • Botellas rotas colocadas sobre los muros
  • Canaletas para el agua de lluvia
  • Floreros, botellas y cubos
  • Platos de recogida de agua bajo las macetas
  • Ladrillos huecos
  • Bidones
  • Neumáticos
  • Juguetes
  • Pilas para el lavado de ropa
  • Fuentes, estanques y baños para pájaros
  • Bebederos de animales
  • Arquetas de riego
  • Agujeros en los troncos de los árboles
  • Plantas como las bromelias y similares, capaces de almacenar agua entre sus hojas

Los ciudadanos tenemos un importante papel para evitar la proliferación del mosquito tigre, ya que se calcula que más del 90% de los lugares donde puede criar son privados. Es necesario revisar periódicamente nuestros hogares y concienciar a las personas de nuestro entorno para que hagan lo mismo. Si lo hacemos a conciencia, en poco tiempo se reducirá drásticamente la presencia de mosquitos.

Fuentes: magrama, wikipedia

Fotografías: Pixabay