Por mi experiencia como madre sé que nuestro ejemplo, el de los padres, es el mejor método para enseñar a nuestros hijos. Los valores que predicamos y les inculcamos se quedan en nada si no van acompañados de las vivencias y el ejemplo que ven en nosotros.

No es complicado enseñar a nuestros hijos el cuidado del medio ambiente cuando lo ven en nuestra actitud diaria. Enseñar a amar la naturaleza es mucho más que enseñarles a cuidar las plantas y el jardín, es también formarles en valores como la atención, la generosidad y la paciencia.

Al hacerles partícipes del cuidado de las plantas que tenemos en casa, además de cultivar vegetales podremos disfrutar de su compañía y conversación. Reconozco que hay que templar mucho los nervios para saberles guiar en este proceso, las primeras veces harán verdaderos desastres cavando la tierra (cosa que les encanta), pero si los diriges con paciencia conseguirás que hagan las cosas bien en poco tiempo.

Yo lo hice así con mis hijos y recuerdo mirar con resignación como el pequeño de 3 años esparcía sobre la grava la tierra de los hoyos que hacía en la tierra y como la mayor, con 8, se empeñaba en elegir el lugar más inadecuado para algunas plantas. No fue la mejor época para el jardín estéticamente hablando, pero sacamos mucho provecho formativo de él sobretodo en lo que a paciencia se refiere.

Hay una época que recuerdo con mucho cariño y fue un año en que mis hijos encontraron tres gatitos abandonados por la calle. ¿Imagináis donde acabaron? Sí, dormían cada noche en el porche de casa y por las mañanas mis hijos se levantaban corriendo a llevarles el desayuno.  Con el tiempo crecieron y se fueron a vivir su vida, me costó que mis hijos entendieran que los animales son libres y debemos dejarles ir…, ¡moraleja!

Pero no todo el mundo tiene un jardín en casa, lo sé. No me cansaré de recomendar que les enseñemos a cultivar vegetales, aunque sea en una maceta del balcón o la ventana. Es probable que en el cole hayan hecho el experimento de sembrar lentejas, garbanzos o girasoles y si no es así, no perdáis la oportunidad y hacedlo en casa. Es sencillo y muy gratificante, me consta que les hace mucha ilusión ver como crece una planta que han sembrado con sus propias manos.

Complementando estas experiencias, si os gusta jugar en casa con el ordenador, hay muchos juegos online que enseñan a cuidar y proteger la naturaleza. Los juegos interactivos son un modo entretenido de aprender no sólo para los pequeños, también para los mayores. ¿No has hecho este test? Yo lo encontré muy interesante y descubrí lo mucho que me quedaba por conocer 🙂

La revista Tuinen ha realizado una recopilación de los mejores recursos educativos que hay en la red, algunos del Ministerio de Medio Ambiente y otros de otras agencias y organizaciones no gubernamentales. Te dejo unos enlaces por si te interesa conocer algunos de ellos. 

Juegos del Ministerio de Medio Ambiente sobre reciclaje, medio ambiente y alimentación

Juego sobre el consumo responsable de GreenPeace

Honoloko, de la Agencia Europea de Medio AMbiente

Alerta CO2, de Acció Natura (en Catalán)

Espero que les eches un vistazo y nos dejes tu opinión. 

Si eres conocedor de otros juegos online nos encantará que nos los indiques para agregarlos a la lista.