Las pinturas que se utilizan para pintar un suelo exterior, ya sea de tarima u otro material, son distintas de las que se emplean en el interior de casa. La razón fundamental es que el acabado debe ser resistente a las condiciones climatológicas a las que estará expuesto. Esta necesidad es primordial a la hora de abordar el proyecto y es importante conocer el tema antes de tomar una decisión.

Antes de realizar el tratamiento es fundamental sanear la superficie. Conviene hacer una limpieza de suelos y fachadas con agua a presión, ya que es un método que elimina los residuos y la suciedad incrustada con eficacia. Las hidrolimpiadoras son herramientas de manejo sencillo que permiten arrancar cualquier material adherido al pavimento. Con ellas se logra un acabado profesional sin necesitar amplios conocimientos del tema.

Es imprescindible que el área a pintar estén limpia para que la pintura se adhiera bien y que no queden protuberancias a causa de los residuos. Otra ventaja de la limpieza con agua a presión es que, generalmente, no es necesario pasar la lijadora antes de aplicar la pintura. En cualquier caso, haz una prueba en un pequeño espacio antes de pintar toda el área y si la nueva pintura no termina de adherirse, tendrás que lijar.

Puede que esto te parezca obvio, pero debo recordarlo: los trabajos de limpieza y pintura al aire libre hay que hacerlos con buen tiempo. Revisa el pronóstico del clima en tu región y planifica tu labor para al menos 4 días despejados. Las últimas semanas de primavera y el verano son las mejores estaciones para hacerlo.

Algunos consejos sobre la pintura

Una vez el suelo está limpio y seco, es momento de pintar. Pero hay un par de recomendaciones previas:

  1. Antes de proceder a aplicar la pintura, es aconsejable proteger las uniones entre el suelo y la pared, barandillas, escaleras y cualquier otro elemento que no haya que pintar. Es mucho más práctico prevenir que eliminar manchas innecesarias.
  2. Tendremos preparada la pintura en función de dos parámetros: el tipo de suelo y la cantidad necesaria.

Tipos de suelo y las pinturas más adecuadas

Hay muchos tipos de pinturas en el mercado, pero algunas son más apropiadas que otras según el material. No es lo mismo pintar un suelo de madera que uno de cerámica. O un material poroso que uno que no tiene poro. Las más adecuadas son las siguientes:

  • Suelos de madera: resina bicomponente o pintura acrílica. Finalizar con un barniz para mayor protección y suavidad en el acabado.
  • Laminados de exterior: la pintura sintética es la mejor.
  • Hormigón, ladrillo y cemento: sintética, acrílica y resinas bicomponentes. Si los suelos son nuevos, conviene esperar al menos 3 meses antes de aplicar la pintura.
  • Suelos porosos (de piedra, de barro o de cerámica porosa): acrílica, sintética o resinas bicomponentes. Se van a adherir con facilidad.Suelos no porosos: pintura a base de resinas bicomponentes.

Cantidad de pintura para pintar una terraza exterior

Para calcular la cantidad de pintura necesaria lo primero que hay que hacer es medir. Lo más sencillo es medir el largo, el ancho y multiplicar los dos valores. El resultado es la cantidad de metros cuadrados que hay que pintar. Si la terraza tiene diferentes anchos, habrá que hacer estos cálculos en cada zona y sumar para conseguir el total.

No todas las pinturas tienen el mismo rendimiento, esto significa que según la pintura que vayamos a usar puede que necesitemos más o menos cantidad. En el bote debe indicar el rendimiento en m2/litro. Esto es, los metros cuadrados que puedes pintar con un litro. Dividiendo los metros cuadrados de la terraza por el rendimiento, obtendremos el número de litros necesarios.

Pongamos un ejemplo:

Para pintar una terraza de 10 m2, con una pintura cuyo rendimiento es 5m2/litro, se necesitan 10/5 = 2 litros.