Cómo poner grava en el jardín paso a paso (así lo hice en el mío)

¿Tienes una zona del jardín donde no hay manera de que crezca nada? A mí me pasaba con el rincón entre el seto y la pared de casa. Después de mucho tiempo intentando que el césped creciera allí, decidí cambiar de plan y poner grava en el jardín. Y no me arrepiento.

Hoy ese rincón es un camino de grava que une la terraza con el jardín, sin barro, sin riego y casi sin mantenimiento. Te cuento cómo lo hice, paso a paso, y lo que he aprendido con los años, incluida alguna cosa que hoy haría distinta.

Plano de un jardín pequeño preparado para poner grava entre el seto y la casa
Plano de mi jardín con el boceto para poner grava | Img: Guía de Jardín

Por qué decidí poner grava en el jardín

Si no quieres dedicar demasiado tiempo ni dinero al suelo de una zona del jardín, pero tampoco quieres perder su aspecto natural, la grava es una gran solución. Estas son las razones por las que me convenció:

  • Deja pasar el agua. La lluvia y el riego penetran en la tierra, cosa que no pasa con las losas o el cemento.
  • Es agradecida, fresca y limpia. Y resulta mucho más natural que una terraza de baldosas.
  • Es firme para caminar. Proporciona una base suave pero lo bastante sólida para pasar a diario.
  • Es una gran alternativa al césped en climas calurosos y secos como el nuestro, sobre todo en esos rincones donde el césped no prospera.

Qué grava poner en el jardín

Hay muchísimos colores y tamaños, desde la gravilla fina hasta el canto rodado grande. Lo ideal es elegir la que mejor encaje con el estilo de tu jardín o tu patio, pero fíjate también en estos detalles:

  • El tamaño. Para un camino, lo más cómodo es una grava mediana. Yo elegí una de tamaño garbanzo: no se clava al pisar y no se mete en los zapatos como la muy fina.
  • La forma. La grava triturada, de cantos angulosos, encaja mejor entre sí y se mueve menos al pisar. El canto rodado, redondeado, es muy bonito, pero «baila» más bajo los pies.
  • El color. La mía es marmolina rojo Alicante: en seco parece rosa tostado y, cuando se moja, el color se aviva.
marmolina rojo alicante tamaño garbanzo
Grava de marmolina rojo Alicante tamaño garbanzo.

Un detalle que conviene saber: la marmolina es mármol triturado, es decir, piedra caliza. En un camino como el mío no importa, pero no la uses como acolchado junto a plantas que necesitan suelo ácido, como camelias, azaleas o hortensias azules, porque con los años puede favorecer la clorosis férrica.

Cuánta grava necesitas

Antes de poner grava en el jardín, haz este cálculo sencillo para no quedarte corta ni que te sobren sacos:

  1. Mide la superficie en metros cuadrados: largo por ancho.
  2. Multiplícala por el grosor de la capa en metros. Para un camino, unos 5 cm (0,05 m) es suficiente.
  3. Multiplica el resultado por 1.500 para saber los kilos. Un metro cúbico de grava pesa, más o menos, 1.500 kg.

Por ejemplo, para un camino de 1 metro de ancho y 8 metros de largo:

  • Superficie: 1 × 8 = 8 m²
  • Volumen: 8 × 0,05 = 0,4 m³
  • Peso: 0,4 × 1.500 = unos 600 kg de grava

Cómprala con un poco de margen, porque con el tiempo la grava se asienta y se pierde algo por los bordes. Si necesitas mucha, suele salir más barato pedirla a granel o en big bag que en sacos.

Cómo poner grava en el jardín paso a paso

Zona del jardín sin césped antes de instalar la marmolina
Así era mi jardín antes. El césped no crecía.

1. Marca la zona y límpiala bien

Delimita el camino o la zona con una cuerda o unas estacas. Después quita el césped, las hierbas y las piedras grandes. Saca las hierbas con raíz, sobre todo las de raíz profunda, porque si no, acabarán asomando entre la grava.

2. Nivela el terreno

Rastrilla la tierra hasta dejarla lo más lisa posible y apisónala un poco para que quede firme. Si el terreno tiene pendiente, conviene aterrazarlo: convertirlo en varios tramos horizontales para que la grava no ruede y se acumule en la parte más baja.

Si en esa zona se forman charcos, arregla el drenaje del jardín antes de poner la grava. Te cuento cómo en mi artículo sobre cómo mejorar el drenaje del suelo arcilloso.

3. Pon un borde

Un borde de acero, piedra, ladrillo o madera evita que la grava se escape hacia el césped o los arriates. En mi caso, el seto y la pared de casa hacen de límite natural, aunque en la base de los setos puse un borde de madera para contener mejor la grava. Puede encontrar uno como el mío en amazon, se instala bastante bien y cumple con su función. Y si me preguntas por la durabilidad, te aseguro que aún siendo madera lleva años y sigue bastante bien. Me gusta el aspecto natural de la madera, aunque si lo prefieres puedes encontrar bordes de jardín en otros materiales.

4. Coloca la malla antihierbas

Cuando hice mi camino, lo que más se recomendaba era poner una malla bajo la grava. Eso hice, y es verdad que tiene ventajas: frena mucho las hierbas y evita que las piedrecitas se mezclen con la tierra y se embarren con la lluvia. Las venden en viveros y tiendas especializadas.

Hoy, sin embargo, no sé si la volvería a poner. La malla impide que la materia orgánica llegue al suelo, y la tierra de debajo se va empobreciendo y pierde vida. Mi consejo: en un camino por el que solo vas a pisar, la malla puede tener sentido. En una zona con plantas, mejor sin ella.

Poner grava: malla antihierbas colocada antes de extender la grava
La malla antihierbas colocada antes de poner la grava

5. Extiende la grava

Vierte la grava poco a poco y repártela con un rastrillo hasta conseguir una capa uniforme de unos 5 cm. Si queda más fina, se verá la malla o la tierra. Si queda más gruesa, costará caminar porque los pies se hundirán. Es igual tanto si pones la grava directamente sobre tierra como en un patio: lo importante es una base firme y nivelada.

Camino de grava terminado que une la terraza con el jardín
Camino de grava terminado que une la terraza con el jardín

Cómo mantener un camino de grava

Una vez que haz decidido poner grava en el jardín, verás que pide muy poco. Aún así agradece unos cuidados de vez en cuando:

  • Rastríllala de vez en cuando para repartirla y que no se formen calvas.
  • Retira las hojas que caigan encima, sobre todo en otoño. Si se pudren entre las piedras, se convierten en tierra y ahí nacen las hierbas.
  • Arranca las hierbas en cuanto asomen, cuando todavía son pequeñas y salen con facilidad.
  • Repon grava cada pocos años, porque con el uso se asienta y se pierde algo por los bordes.

Para mi la grava supuso conseguir tener esa zona del jardín bonita, con aspecto natural y sin necesidad de estar pendiente de ella. El tono rojo Alicante va muy bien con el aspecto del jardín porque aquí la tierra es rojiza y es, además, un color que no reberbera con la luz del sol, cosa que pasaría si fuese grava blanca. Yo estoy muy contenta.

¿Y si quiero poner plantas entre la grava?

Mi camino no tiene plantas, pero la grava también es perfecta para hacer un jardín de grava, con lavandas, salvias o gramíneas creciendo entre las piedras. Ahí sí te recomiendo no poner malla, para que las plantas puedan resembrarse y el suelo siga vivo. Te lo cuento con detalle en mi artículo sobre cómo [mejorar el drenaje del suelo arcilloso, en el apartado del jardín de grava.

Un rincón sin problemas

Si tienes una zona donde el césped no crece por mucho que lo intentes, haz como yo: deja de pelearte con ella y pon grava en el jardín. Es un trabajo de un fin de semana y el resultado dura años.

Y tú, ¿tienes algún camino de grava en tu jardín? ¿Pusiste malla o no? Cuéntamelo en los comentarios.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta poner malla debajo de la grava?

No es obligatorio. La malla frena las hierbas y evita que la grava se mezcle con la tierra, pero empobrece el suelo de debajo. Tiene sentido en caminos por los que solo se pisa; en zonas con plantas, mejor sin ella.

¿Qué grosor de grava hay que poner?

Para un camino, unos 5 cm. Con menos se ve el fondo y con más cuesta caminar.

¿Qué grava es mejor para caminar?

Una grava mediana, del tamaño de un garbanzo, y mejor triturada que de canto rodado, porque se mueve menos al pisar.

¿Cuánta grava necesito por metro cuadrado?

Con una capa de 5 cm, unos 75 kg por metro cuadrado.

Mónica Marco

Mónica Marco

Jardinera de vocación desde hace más de 30 años, soy la fundadora y editora de este blog. Guía de Jardín, nace con la idea de divulgar mi experiencia con el jardín, y la intención de ayudar y motivar a los lectores en la práctica de la jardinería.

8 comentarios en «Cómo poner grava en el jardín paso a paso (así lo hice en el mío)»

  1. Otra opción puede ser la combinación de grava con césped artificial que le daría un toque de más color..

  2. Mónica, tu jardín quedó maravilloso! en la foto pareciera que usaste solo plástico antes de la grava? o es algún material especial?? Saludos!

    • Hola Pazita. Bajo la grava puse malla antihierbas, en mi caso es plástica. Se pueden adquirir varios tipos de estas mallas, unas plásticas y otras textiles. En cualquier centro de bricolaje suelen tenerla, lo mejor es acercarse y verla.

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